martes, noviembre 6

Lecciones de América Latina para la izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon

Este texto del dirigente y senador del PS Francés ha sido distribuido por Luis Casado
¿Por qué tendríamos que interesarnos por la vida política de América Latina? Porque nos concierne. Por períodos, efectivamente, lo que allí sucede nos prolonga, nos preconcibe o nos reconquista, a nosotros, los europeos. Para ser más preciso: a los del sur del Mediterráneo de la Unión Europea. Así pues, las actuales matrices políticas tienen una trama común hecha de arquetipos ideológicos y de motores de acción similares. La mayoría de las veces los franceses desconocemos la parte esencial que nos corresponde, y sobre todo la inscripción de esa parte a lo largo de la historia.
El espejo
Por esta razón lo que observamos allí funciona como un espejo que nos refleja, nos previene o nos confirma, con la diferencia de ritmo, de forma e incluso de contenido que la realidad produce siempre, aun cuando se repite, Este efecto de espejo de un lado al otro del océano no se ha detenido nunca desde la conquista del nuevo mundo. Se ha profundizadocon la uniformización de los modos de producción y posteriormente la de las costumbres. En materia política ocurre lo mismo. Desde entonces es imperativo observar con cuidado lo que allí sucede. América Latina fue la primera en recibir el impacto de las políticas neoliberales en su versión más atroz. Hoy es la primera en vivir un proceso continental de rechazo a esas políticas. Diferente de un país a otro, a veces de manera muy distante, este proceso tiene, sin embargo, puntos comunes que pueden sugerirnos un horizonte de acción. Se trata pues de la primera oleada revolucionaria desde la caída del muro de Berlín del que se había dicho que sellaba el “fin de la historia”, es decir, el fin de cualquier alternativa al sistema dominante.
Desgraciadamente, hoy el pensamiento político de la izquierda francesa se centra casi por completo en Europa. Al ceder a este desmedro de los centros de interés, el socialismo francés reduce sus fuentes de aprendizaje y empobrece su imaginación política. Por supuesto que debo alertar: no hay ningún modelo que se pueda transponer desde América Latina para nuestra acción. Señalo que los aduladores de la socialdemocracia europea nunca toman esta precaución intelectual aun cuando las estructuras estatales, partidistas y culturales del Norte de Europa están mucho más alejadas de las nuestras que aquellas de las repúblicas de América Latina.
De la revolución a la revolución
La evidencia española y portuguesa de la lengua hablada por casi todos y de la organización cultural del subcontinente oculta a las miradas distraídas la parte francesa de la historia política latinoamericana. Sin embargo es determinante. No hablo de los descubridores franceses de tal o tal región, ni del comercio, ni de la inmigración, aun cuando se haya censado antes de 1912 una presencia que representaba el 3,4% de la población francesa. Se trata de la participación directa de los franceses, es decir, de sus ideas filosóficas y revolucionarias en la formación de muchas naciones latinoamericanas, luego en su desarrollo, hasta el punto en que éstas fueron apropiadas y desarrolladas en caminos a veces más firmes y coherentes que las nuestras. Algunas imágenes conmovedoras que se nos presentan a veces señalan este enraizamiento olvidado por demasiadas élites. Así, decenas de miles de argentinos festejando espontáneamente ante el palacio presidencial en Buenos Aires la liberación de París, o la independencia de Brasil que se celebra al son de la marsellesa mientras que la bandera nacional lleva la divisa positivista de Auguste Comte “Orden y Progreso”. Termino de inmediato estas observaciones que serían demasiado largas de citar. Siempre sabemos que Simón Bolívar actuaba en nombre de los principios de las Luces y de sus referencias a la gran Revolución Francesa. Podemos leer también en el Arco de Triunfo de París el nombre del general Miranda que combatió en nuestros ejércitos desde Valmy y se abre entonces un capítulo formidable de la historia paralela de la Revolución Francesa y de las luchas de independencia nacional en América Latina.
Pero la contribución de las Luces a la cultura revolucionaria latinoamericana también tiene fuentes directas aún más fuertes. Pertenecen a la historia oculta de la esclavitud y de la resistencia que los negros cautivos opusieron a sus opresores, desde el primer momento. Los cimarrones, esclavos en fuga, levantaron verdaderas zonas autónomas. No se agruparon solo en el Caribe donde la revolución de los esclavos terminó por crear la República negra de Haití. Se extendieron por toda Latinoamérica, donde los esclavos negros fueron obligados a sustituir a los indígenas en sus trabajos de servidumbre. Desde ese momento, la abolición que la Convención Revolucionaria decidió en París, provocó una oleada de insurrecciones que se generalizó y vino a apoyar las luchas nacionales y a profundizar su contenido revolucionario. Los "negros franceses" son la pesadilla de los terratenientes y de las autoridades de toda la región. Nada pudo agotar su indomable energía, ni siquiera la vergüenza del restablecimiento de la esclavitud por Napoleón. No solamente los terratenientes locales del Antiguo Régimen los aborrecen y exterminan en cuanto pueden, sino también las burguesías locales nacionalistas que los rechazan tanto como rechazan los burgueses de París a los “sans coulottes” de los arrabales. Como ejemplo, entre otros, en 1795 bajo el mando de Victor Huges, que había sido el enviado por la Convención para promulgar la abolición en las colonias francesas del Caribe, una tropa guerrera de “negros franceses” lanza un ataque en Venezuela para establecer la “ley de los franceses”, es decir, ¡la abolición y la República!
De manera que estos hombres y sus ideas constituyeron las luchas de su tiempo durante las que se fundó una identidad latinoamericana que se diferenciaba de sus raíces españolas y portuguesas. Mucho tiempo después “el afrancesado” designó allí y en España, de forma no muy agradable, al respondón ateo con influencia de las Luces. Por el contrario, ni las élites francesas locales, ni los jóvenes de la nueva hornada formados en las escuelas confesionales francesas, muy apreciadas en el lugar, gustaban mucho de la imagen sulfurosa de una Francia revolucionaria vivida como el modelo de la República casi libertaria y anticlerical que no se debía reproducir.
Esta fue una idea que no solamente se propagó y restableció a nivel local sino que también engendró contradicciones y polémicas. Menciono el hecho para subrayar lo profundo de las connivencias que tenemos en nuestros reflejos intelectuales. Ocupa un espacio en un marco más amplio donde estamos compartiendo, además de la connotación liberadora de la idea revolucionaria, una definición de la nación política y no étnica o religiosa, y un gusto muy pronunciado por la formalización jurídica de todas las relaciones civiles y sociales.
En resumen, se trata de una trama que brinda una buena estructura a la acción y al pensamiento político. De esta suerte cuando el presidente Hugo Chávez lee en la televisión pasajes de Los Miserables y hace una distribución masiva en los barrios populares de esta obra de Victor Hugo, no hace más que prolongar una antigua historia. ¿Pero sabe acaso que Victor Hugo es también el autor de una abundante correspondencia con los revolucionarios latinoamericanos coetáneos que le consultaban en su exilio en Guernesey? Noble implicación: cuando los ejércitos franceses se adentran en México para respaldar al emperador fantoche que Napoleón III instaló allí, el poeta mantiene el vínculo de las Luces al escribir una misiva a los revolucionarios mexicanos: “no es Francia la que les hace la guerra, es el Imperio”.
Todo ese legado se aporta en la actual oleada de revolución democrática. Nos está hablando en una lengua familiar.
El huracán liberal
Bajo el impacto de la revolución neoliberal en los Estados Unidos en los años 80, América Latina fue sometida en su totalidad a las recetas de choque del liberalismo. Irrumpieron con fuerza la liberalización, la privatización y la disminución del gasto público con la ayuda de las instituciones financieras internacionales. Muchos países latinoamericanos fueron literalmente martirizados, víctimas de los humores del capitalismo mundial provocados por la deuda y privados de sus principales palancas de acción económica (moneda, recursos naturales, presupuesto). Expuestos a repetidas crisis financieras, sufrieron el agravamiento espectacular del desgarro social de sus sociedades ya minadas por las desigualdades. Es chocante recordar que la primera experiencia de aplicación de las recetas de los monetaristas más exaltados tuvo lugar en Chile con Pinochet… Pero la vitrina de la cura liberal de los países latinoamericanos fue Argentina, donde las soluciones de la Escuela de Chicago fueron aplicadas con autoridad durante los años 70 y 80. No fue casualidad que en el país que de forma más precoz y feroz se convirtiera al liberalismo se desarrollara la crisis financiera y luego económica y social más violenta del subcontinente de 1998 a 2004. Empobrecido debido a la disminución de los impuestos de los más ricos y reducido a funciones represivas, el Estado había perdido todo tipo de función de estabilización macroeconómica. La austeridad presupuestaria impedía cualquier tipo de recuperación y el encadenamiento de la moneda nacional al dólar conducía a un rigor monetario aberrante. Privatizados en beneficio de capitales privados extranjeros, todos los sectores claves del país (energía, transporte, bancos) fueron saqueados por la volatilidad de los capitales. Resultado: aunque en los años 1950 Argentina se encontraba entre las diez primeras potencias económicas mundiales, su riqueza nacional experimentó una regresión del 21% entre1998 y 2001, el desempleo pasó del 5% al 23% y las funciones vitales del país se desorganizaron totalmente. Apagones gigantescos y penuria de gasolina en 2004 acentuaron el descenso al infierno de la liberalización generalizada. El estado asfixiado no estaba ni siquiera en condiciones de hacer funcionar el sistema monetario. Argentina cayó así durante meses en una economía de trueques y cambios con monedas de sustitución. Bajo la sacudida que se hizo incontrolable, la esfera política se volatilizó con la elección de tres presidentes de la República en un año.El ejemplo paroxístico de Argentina se encuentra de diversas maneras en otros países.
En Bolivia, la política de privatización sistemática de las compañías petroleras, de telecomunicaciones, electricidad, agua y gas en condiciones leoninas en beneficio de compañías extranjeras, dejó al país en ruinas. Ya débil y poco eficaz, el Estado empobrecido se volvió incapaz de garantizar funciones administrativas tan importantes como el catastro o el registro civil. Evidentemente, el sistema fiscal desapareció en gran parte. Dos tercios de la superficie del país, en la Amazonia, fueron sustraídos de toda presencia del Estado de tal manera que se restableció de hecho la esclavitud en las grandes propiedades. Después de dos baños de sangre y dos presidentes en un año, el sistema político tradicional se desmoronó.
En Venezuela, la combinación de políticas de liberalización de los precios de los servicios públicos y de los productos alimenticios, y de rigor salarial por la congelación de los salarios y la reducción de la remuneración de los funcionarios, hundió el crecimiento y generó una interminable crisis social. Después del inevitable período de disturbios y escándalos de corrupción todo el sistema político se volatilizó en la primera elección presidencial que siguió ese caos.
Un auténtico apartheid social
El primer resultado social de las políticas liberales fue la extensión considerable del ya vasto medio de la pobreza de masa. Desde los años 80, el número de pobres en América Latina ha aumentado en 91 millones y el de indigentes (amenazados en su supervivencia) unos 40 millones. En Argentina, la tasa de pobreza pasó del 19% en 1999 al 57% en 2002 en un país cuyo nivel de vida medio en los años 80 superaba el de España y Portugal. En Venezuela, la tasa de pobreza era aproximadamente del 20% a principio de los años 90 y alcanzó más del 50% en 1993 en el momento más fuerte de la política de austeridad. En Perú, de 1985 a 1990, la tasa de pobreza pasó del 41% al 55%. En Brasil, la extrema pobreza estalló: cuando Lula llegó al poder, cerca del 10 % de la población vivía con menos de un dólar al día, la mayoría de las veces en situación de hambruna.
Por último, en Bolivia, el apartheid social oculta un apartheid étnico pues es la mayoría india de la población (65%) la que vive en la pobreza y en la economía de supervivencia. Esta se concentra en las ciudades del Altiplano, especialmente en El Alto, cuyos 800.000 habitantes acumulan todos los factores de pobreza: el 75% de las familias no tienen acceso a ninguna asistencia médica, el 40% de la población es analfabeta, el 20% no tiene agua potable ni electricidad y el 80% vive en calles de tierra. Esos ejemplos concentran el panorama general. Por supuesto los pueblos buscaron una salida a esto.
La socialdemocracia en un callejón sin salida
Los medios populares se dirigieron en primer lugar hacia los partidos socialdemócratas. Algunos de ellos habían encarnado la resistencia ante las dictaduras militares o eran herederos de las luchas descolonizadoras. En Bolivia (MIR), en Brasil (PSDB), en Venezuela (AD)o incluso en Perú (APRA), son pues partidos socialdemócratas, a menudo afiliados a la Internacional Socialista, los que prometieron hacer retroceder la pobreza "modernizando al mismo tiempo la economía” mediante medidas de liberalización. Desde entonces, a pesar de las alternancias electorales, se han seguido las mismas políticas económicas. A lo largo del tiempo, la situación política se ha ajustado y los socialdemócratas de todo el subcontinente han establecido alianzas con la derecha para conservar el poder. El fracaso de esas políticas termina con disturbios, baños de sangre y sencillamente la explosión del terreno político tradicional. En cada caso este ciclo es idéntico: una doble alternancia entre la derecha y los socialdemócratas aplicando cada uno en su turno o unidos “la única política posible”, y luego el terreno político explota. Los antiguos partidos están agotados, una fuerza nueva nace en la izquierda basada en un objetivo de refundación de la propia Nación. La ausencia de cambio político durante las alternancias electorales y la imagen de una colusión general de los partidos políticos para llevar a cabo los mismos programas han provocado el surgimiento de los nuevos movimientos sociales de masas. Estos permanecieron impotentes en un primer momento mientras no disponían de ninguna herramienta de acción política.
En Bolivia esos movimientos sociales se cristalizaron alrededor del control de los recursos naturales por parte de la población y del rechazo a su acaparamiento por las compañías extranjeras. En 2000 tuvo lugar primero la “guerra del agua”, dicho de otro modo, una revuelta de los barrios populares contra la privatización del agua. El gobierno en el que participan los socialdemócratas del MIR responde a ello con la instauración de la ley marcial y la prohibición de realizar transmisiones radiofónicas. En 2002-2003, las “guerras del gas” provocan que la población más pobre intente un auténtico bloqueo del país para impedir el saqueo de sus recursos. En esa ocasión el gobierno responde enviando el ejército contra los barrios insurgentes lo que provocó más de un centenar de muertos en 2003.
En Venezuela se estructura la revuelta contra la caída del poder adquisitivo (explosión de las tarifas públicas y congelación de los salarios): el 28 de febrerode 1989 (el llamado “Caracazo”) la multitud se manifiesta pacíficamente en Caracas. Es acorralada y a continuación masacrada por el ejército en virtud del plan Ávila decidido por el presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez: ¡3 000 muertos! En 1992, de nuevo la represión de manifestaciones populares causa otros 250 muertos. En Argentina, el gran realizador Fernando Solanas ha mostrado mejor que nadie en sus películas la revuelta profunda de un pueblo que se enfrenta al liberalismo desarmado, sin partidos, organizaciones ni programas. El panorama de esos movimientos de Piqueteros es sobrecogedor. Pequeños comerciantes, obreros, desempleados, ingenieros, docentes, jubiladas, todos se reúnen para expresar el rechazo al neoliberalismo. Comerciantes arruinados reconvierten las tradicionales camisetas de fútbol en camisetas con lemas “Alto a esta política económica” o “Liberalismo ilegal”. Ung erente de McDonald’s evita el saqueo de su establecimiento mediante la distribución gratuita de bebidas a los manifestantes y huelguistas. Esposas de pequeños propietarios impiden las expropiaciones o la subasta de las tierras por parte de los bancos al cantar el himno argentino en medio de los tribunales. Médicos de hospitales públicos instauran un mercado social de medicamentos para esquivar el mercado comercial al que ya la mitad de la población no puede acceder. Una sociedad completamente movilizada contra el liberalismo pero que no logra avanzar y se limita al grito de “Que se vayan todos”. Un impasse político que sitúa rápidamente a los líderes del movimiento social (que es en gran medida un movimiento de barrios) ante la necesidad de superar el rechazo instintivo de lo político para comenzar a construir una verdadera alternativa política.
Este proceso se repitió en varios países del subcontinente de forma más violenta aún para el sistema político tradicional puesto que combinaba la insurrección urbana y el resurgimiento de la acción indígena. Esta mezcla particularmente explosiva reprodujo la figura de la alianza que propulsó las luchas de independencia nacional y las palabras emblemáticas de soberanía popular e igualdad de derechos que constituían la esencia de la “ley de los franceses” que exportaron los esclavos…El resultado para la izquierda tradicional es por tanto tremebundo. En todos esos países, la imposibilidad de responder a las necesidades de la población unido al liberalismo en el marco nacional concretizó para la mayoría el callejón sin salida de la socialdemocracia, incapaz de abrir una alternativa y que se encargó de reprimir a aquellos que lo intentaban. En esas condiciones, prácticamente sin aliento y al final del camino en numerosos países, los antiguos partidos socialdemócratasfueron sencillamente eliminados del ámbito político, privados de base social (AD en Venezuela, MIR en Bolivia, Partido Liberal en Colombia). En otros lugares, algunos socialdemócratas permanecieron a flote ocupando el espacio político que perdieron los partidos liberales dederecha en situación catastrófica. Este es en particular el caso de Brasil o de Perú. Allí los candidatos socialdemócratas (Alckmin del PSDB en Brasil, Alan García del APRA en Perú), son los candidatos que actualmente tienen a su favor la unión de la derecha.
La reinvención de la izquierda: fuentes y formas variadas
Una vez que los partidos políticos tradicionales han sido literalmente barridos por el creciente rechazo popular al liberalismo, los movimientos sociales y los militantes de izquierdas se han encontrado en muchos países sin herramienta política. En todas partes se han visto confrontados, como en los primeros tiempos del movimiento obrero, a la doble necesidad de construir nuevas organizaciones políticas y hacer brotar una élite política totalmente nueva dada la corrupción generalizada de las clases dirigentes. De un país a otro, esta refundación total de la izquierda bebe de diferentes fuentes ideológicas: teología de la liberación, nacionalismo, jacobinismo, marxismo, indigenismo, combinándose a menudo entre sí. Desde un punto de vista práctico, todos nacen de la acción popular y el punto en común es la preocupación por mantener el mayor nivel posible de implicación y de movilización de los sectores pobres de la población. En Brasil, el PT, gran partido de la izquierda, abarca todo el espectro ideológico de la izquierda, desde la teología de la liberación, hasta el trotskismo pasando por el reformismo. Se constituye sobre bases obreras sólidas y siempre se ha negado a que se le asocie a la esfera socialdemócrata rechazando la adhesión a la Internacional Socialista.
En Venezuela, el socialismo popular del presidente Chávez incorpora los antiguos movimientos comunistas (principalmente el Partido Comunista) y de extrema izquierda y renueva el nacionalismo bolivariano.
Bolivia combina en el MAS el indigenismo relacionado con la opresión secular de los indios mayoritarios en el país y el sindicalismo obrero (mineros) y campesino (cocaleros). El presidente Evo Morales es la imagen de esas dos fuentes del MAS.
El inclasificable peruano Ollanta Humala intenta combinar igualmente las fuentes tradicionales del movimiento obrero y la reivindicación de igualdad para los indígenas dándoles como perspectiva global el renacimiento de la nación como potencia de emancipación.
En Uruguay, el Frente Amplio de Tabaré Vázquez experimenta un frente cosmopolita de pequeñas fuerzas políticas y sociales que han conseguido interesar a la sociedad con su acción conjunta y formar una mayoría electoral.
En Argentina, la reivindicación de la izquierda sigue siendo incierta desde un punto de vista clásico ya que a día de hoy se ha prefigurado por la bifurcación antiliberal entablada por Néstor Kirschner a partir del antiguo partido peronista con un pasado nacional corporativistasulfuroso. Pero la audacia de su acción gubernamental le coloca claramente en el pelotón de cabeza de la nueva oleada de revoluciones democráticas en América Latina.
En Ecuador, tras 10 años de intensas movilizaciones impulsadas por los movimientos indígenas, un economista en ruptura con la clase dirigente, Rafael Correa, ha conseguido acceder a la presidencia de la República con una línea política implacable frente a las trasnacionales y a las injerencias extranjeras. Sin embargo, la izquierda sigue estando muy dividida y desorganizada entre un movimiento indígena muy autónomo y pequeñas organizaciones de la izquierda surgidas de la radicalización de una parte de las clases medias de donde proviene el presidente Correa.
La izquierda colombiana experimenta por fin con éxito una estrategia de frente antiliberal de tipo Linkspartei con el Polo Democrático Alternativo que reúne a todos los pequeños partidos antiliberales (comunistas, trotskistas, socialistas en ruptura) y que superó ampliamente al Partido Liberal (miembro de la IS) en las últimas presidenciales (2006) obteniendo un 22% frente al 12% de los socialdemócratas, quienes están en lo más bajo de su historia. Sin embargo, la dinámica de los antiliberales no consigue movilizar de forma masiva a la población, que sigue aterrorizada por el poder conservador y autoritario de Uribe (60% de abstención en las elecciones).
Cuando se construyen las nuevas formaciones de izquierda, algunos pueblos tropiezan súbitamente con el bloqueo institucional puesto en marcha por los gobiernos en ejercicio, haciendo que en ocasiones sea imposible el uso de las vías democráticas existentes para llegar al poder.
Es el caso de Colombia o de México, donde las elecciones son oficialmente democráticas pero en realidad están manipuladas. Pero lejos de desmoralizar al movimiento de emancipación, estas situaciones desembocan en una ampliación de la base popular y una desmoralización de las élites urbanas que dejan el camino libre a la acción espontánea del terreno. En México, este movimiento se ha convertido en una perenne insurrección latente. En ninguna parte la energía del movimiento cívico se ha debilitado tras un revés de este tipo. Esta señal, entre otras,demuestra que la oleada continental está lejos de bajar y que por el contrario se encuentra en su fase ascendente.
Una política del pueblo
Cuando llegan al poder, las nuevas izquierdas latinoamericanas diseñanl ógicamente en su política programas diferentes. En común disponen de cuatro puntos fundamentales para romper con los perjuicios del liberalismo.La refundación cívica de las naciones gracias a los procesos constituyentes. Las nuevas izquierdas en el poder han aplicado a sus países el mismo método que el empleado para refundar la izquierda: sostenerse en la implicación popular en el cambio político y social. La primera condición del cambio político es en primer lugar para ellos aumentar de forma continua el cuerpo electoral que permite hacer emerger el continente cívico de pobres y de indígenas que fueron dejados de lado en el ejercicio de los asuntos políticos de estos países.
En Venezuela, el número de votantes ha doblado prácticamente desde 1998 gracias a la inscripción de varios millones de pobres en las listas y al retroceso de la abstención. Elegido por primera vez en 1998 con 3,5 millones de votos, Chávez fue reelegido con 7,2 millones de votos en 2006, con una participación superior al 75%. En Bolivia, el gobierno de Morales ha iniciado una gran campaña para dotar de documentos de identidad e inscribir en las listas electorales a 2 millones de indios (de un total de 9 millones de habitantes) que nunca tuvieron papeles y que por lo tanto no podían ser ciudadanos.
La siguiente etapa del cambio político es la elección de asambleas constituyentes para redefinir los principios que regirán el país -¿liberalismo o socialismo? -, establecer nuevas reglas de juego y volver a legitimar todas las instituciones de la vida colectiva. Tras la Constituyente venezolana de 1998, le ha tocado a Bolivia iniciar ese proceso constituyente desde 2006 y de forma más reciente a Ecuador, con un asombroso nivel de participación en el voto, incluso para los organizadores del escrutinio. Estos procesos constituyentes conducen a Constituciones que garantizan a su vez que prosiga la implicación popular y cívica en el cambio social. Por todos lados se presentan como una refundación de la propia nación. La recuperación de la soberanía sobre las grandes herramientas de desarrollo y la apropiación social de los recursos naturales. Este segundo punto es la consecuencia interior lógica de la vuelta del pueblo a los puestos de control del país. A la vez fuente principal de ingresos e instrumento geopolítico fundamental, la energía es el principal objeto de esta reapropiación social de la riqueza nacional.
Venezuela ha devuelto así a manos públicas la compañía petrolera PDVSA organizando los mecanismos de asignación de la renta petrolera a la financiación de los programas sociales. También organiza la vuelta al monopolio de la explotación petrolera con la nacionalización de las compañías que explotan los campos submarinos del Orinoco gracias a la compra de participaciones mayoritarias de PDVSA en esas compañías, hasta ahora controladas por una mayoría de capitales extranjeros.
Para que cesara la explotación privada de su fuente de gas en condiciones muy desfavorables para el Estado, Bolivia también ha iniciado la nacionalización de las principales empresas gaseras. Tras años de inversiones casi inexistentes por parte de las empresas privadas, la reconstrucción de las infraestructuras de la economía también se realiza en este país a través de programas de nacionalización de algunas empresas de comunicación, de energía y de transporte. Este proceso también se ha iniciado en Ecuador. En Argentina, la anulación de la deuda tiene el mismo significado. Prioridad para los más pobres: alimentación, vivienda, salud, educación para abolir el apartheid social.
La primera respuesta de las nuevas izquierdas latinoamericanas a la pobreza masiva no ha sido una respuesta económica o social, sino política. Este acercamiento queda resumido en la siguiente formulación de Chávez: “para solucionar el problema de la pobreza, hay que darle el poder a los pobres”. Es, a continuación, la condición para asegurar de forma duradera que los intereses del mayor número de personas se encuentren en los puestos de mando del Estado. Las políticas sociales resultantes son particularmente audaces y globales, y abarcan la alimentación (Misión Mercal en Venezuela, plan Hambre Cero en Brasil), la alfabetización masiva y la educación (Misión Robinson en Venezuela y Bolivia), la salud para todos con centros públicos de salud y médicos de proximidad (Misión Barrio Adentro en Venezuela), la vivienda o incluso el apoyo a los trabajadores (aumento del salario mínimo en un 35% enBrasil), etc. Y los resultados son tangibles: 2 millones de adultos alfabetizados en Venezuela, y además una proporción de personas que viven con menos de 1$ al día (extrema pobreza) que ha pasado según el PNUD del 14,7% al 8,3% entre 1998 y 2004. De igual forma en Brasil, la ayuda alimentaria aportada a 11 millones de familias pobres ha permitido que la tasa de pobreza pase del 26,7% al 22,7% de la población al final del primer mandato de Lula.
Este retroceso de la pobreza es de igual forma virtuoso económicamente ya que ha permitido mantener un sólido crecimiento de estos países. Cruel desmentido para las instituciones financieras internacionales, los países motores del crecimiento latinoamericano en 2005 han reinvertido de forma masiva, todos, de una u otra manera, en los presupuestos públicos y le han dado la espalda al consenso liberal. A la cabeza de este fuerte crecimiento se encuentra Venezuela (18%), Argentina (8%) y Brasil (5%).
La afirmación del derecho propio de decisión según sus necesidades de desarrollo frente a la superpotencia estadounidense y a las instituciones financieras internacionales
Este punto es la consecuencia exterior del programa de recuperación de la soberanía por los pueblos concernidos, lo que hace que estos países rechacen la liberalización comercial de América a imagen del frente Venezuela-Brasil-Argentina que provocó el fracaso de la proposición estadounidense del ALCA en la cumbre de Mar del Plata en 2005. Han adquirido también una autonomía efectiva frente a las instituciones financieras internacionales que había llevado a sus países a la ruina: reembolsos anticipados al FMI de Venezuela y Brasil (para ahorrarse losintereses) o incluso la simple negativa Argentina de pagar una parte de la deuda. La búsqueda de la independencia en el desarrollo conduce también a estos países a explotar varias vías originales de integración regional, del mercado común del MERCOSUR al ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) - que agrupa a Venezuela, Cuba, Bolivia y Ecuador y prefigura un sistema de intercambios cooperativos no comerciales entre los estados -, pasando por la cooperación intergubernamental de la Comunidad Andina de las Naciones. Entre estas nuevas izquierdas en el poder en Bolivia, Venezuela o Brasil, todos constatan el fin de la integración exclusivamente comercial e intergubernamental (CAN, Mercosur) y de su incapacidad para desembocar automáticamente en una integración política.
Mientras que en los países dirigidos por estas nuevas izquierdas las cuestiones militares y de conflictos fronterizos son muy intensas, el nuevo nacionalismo de estos países rechaza cualquier perspectiva bélica, tradicionalmente en el corazón de los nacionalismos de derecha. Para ellos, la independencia y el poder nacional son en primer lugar instrumentos para restaurar la soberanía del pueblo sobre las sociedades y las economías balcanizadas por los intereses privados y los capitales extranjeros. Establecen así los lazos con las fuentes de izquierda del nacionalismo surgido de la Revolución Francesa, apartando totalmente las derivas derechistas y xenófobas en las que siempre termina hundiéndose el nacionalismo europeo. Su nacionalismo no es por lo tanto incompatible con un proyecto ambicioso de integración regional como el ALBA desarrollado por Chávez. Inspirado por la Revolución Francesa, el nacionalista Bolívar afirmaba a principios del siglo XIX que la dispersión y fragmentación de loslatinoamericanos en innumerables pueblos era la mejor muralla de las potencias coloniales. Así pues, el actual proyecto bolivariano se hace eco del proyecto jacobino de la Gran Revolución de 1789-1793: únicamente la soberanía absoluta del pueblo puede romper la opresión económica y únicamente la unión consciente de los pueblos libres puede hacer retroceder la dominación extranjera, en este caso la de los EstadosUnidos.
Cuando ejercen el poder, las nuevas izquierdas latinoamericanas al final también se ven confrontadas al mismo callejón sin salida de los socialdemócratas: la imposibilidad frente a las obligaciones exteriores,sobre todo estadounidense, para abrir una alternativa al liberalismo en un marco estrictamente nacional. En efecto, los países más poderosos,como Brasil o Venezuela, pueden abrir solos brechas en el modelo liberal, en ocasiones incluso en detrimento de sus vecinos. Por ello, a escala del subcontinente, la alternativa progresista no es viable sin una integración regional mucho más audaz. Dicha integración serviría a la vez como escudo protector para las primeras realizaciones alternativas y como punto de apoyo para los países en los que la izquierda está aún buscando el poder. La integración democrática del subcontinente latinoamericano es así el principal desafío que los presidentes Lula y Chávez, Tabaré Vázquez, Morales y Correa quieren afrontar para que sus países pasen definitivamente la página del neoliberalismo. En este caso, la preocupación de no reducir la integración a su dimensión económica, sino de comenzar desde ahora a poner en marcha los instrumentos políticos democráticos contrasta con la ceguera europea al respecto…
En resumidas cuentas, la lección latinoamericana contiene un método de acción, la revolución democrática y la implicación popular. Afirma como prioridad la movilización de los más pobres y desamparados. Asume un programa de acción económica basado en la recuperación de la soberanía popular de terrenos esenciales de la vida en sociedad y de los bienes públicos del país. Lo que he mostrado de manera sucinta me parece valer más que el desprecio y la ironía mal expresada que a menudo he constatado en ciertos medios dirigentes de la izquierda europea, en realidad poco o mal informados. En cualquier caso, estoy seguro que nos será de gran inspiración. Además hay que querer cambiar el mundo.
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* Jean-Luc Mélenchon. Senador socialista francés. Artículo original aparecido en el Nº 27 de la revista del Partido Socialista francés(Traducido por Niurka Trujillo y José Luis Díez, miembros de Cubadebate.cu y Rebelión.org, respectivamente).

lunes, diciembre 11

Entrevista

8 de Diciembre de 2006 Gonzalo Martner dispara contra senador Disidencia PS molesta con eventual pacto Escalona-DC por presidenciable por Susana Jaramillo Hace algunos días, el timonel socialista habría tenido conversaciones con altos personeros de la falange para comprometer respaldo a una candidatura presidencial de ese partido para el 2009 y así mantener la unidad de la Concertación y permitir que la Presidenta Bachelet gobierne tranquila. Detractores internos del parlamentario cuestionan estos supuestos contactos. Después de que la actual senadora y líder de la Democracia Cristiana (DC), Soledad Alvear, bajara su candidatura presidencial hace más de un año debido a que su competidora, la socialista Michelle Bachelet, la aventajara en el porcentaje de apoyo popular, quedó establecido en diversos sectores de la falange que el próximo postulante único de la Concertación para el 2009 tenía que ser alguien de esas filas o de lo contrario sería complicado seguir en el mismo pacto. Más aún, tras dos gobiernos encabezados por figuras del bloque progresista de la coalición. A nueve meses del gobierno de Bachelet esta postura no ha variado ni un ápice por parte de los democratacristianos e incluso cada vez que se tensiona la coalición, especialmente como ha ocurrido en el último tiempo por los escándalos de corrupción en diversas reparticiones públicas, aparece algún dirigente o parlamentario del partido de la flecha roja señalando la necesidad de que el próximo presidenciable del bloque debe ser de esa tienda por el bien y la permanencia de la Concertación. En el mundo PS, PPD y PRSD están muy conscientes de esta firme postura falangista. Sin embargo, hay varios dirigentes que no comparten que se llegue a un acuerdo antes de tiempo cuando de aquí la 2009 puede cambiar el escenario político y quizás la ciudadanía se incline por tercera vez por un presidenciable de sus filas. Pese a esto, hay otros personeros del subpacto concertacionista que coinciden con sus socios falangistas y creen que para mantener vigente el conglomerado y preservar los equilibrios políticos es necesario que el próximo gobierno esté encabezado por un DC. Uno de ellos es el timonel socialista, Camilo Escalona, quien en las últimas entrevistas ha insinuado dicha postura política, al señalar, por ejemplo, que sería importante ir despejando desde ahora el tema de los presidenciables para eliminar posibles nubes negras en el horizonte de la coalición. En ese sentido, de acuerdo a fuentes bien confiables, hace un par de días, el senador por la Décima Sur habría tenido conversaciones con altos personeros de la falange, entre ellos con la propia ex canciller Alvear, una de las eventuales aspirantes presidenciales de dicha tienda, para manifestar que comparte la posición de esa colectividad. Incluso las mismas fuentes concertacionistas dijeron que Escalona ya habría comprometido el apoyo del PS para un candidato decé, pues la idea también es que se bajen las tensiones al interior del bloque de modo de asegurar que la Presidenta Bachelet pueda gobernar tranquila, ya que hasta el momento no solamente ha tenido problemas en la instalación de su administración sino que tampoco ha recibido un real respaldo del mundo parlamentario del oficialismo en temas claves (el caso de la nominación del contralor es el mejor ejemplo), y en especial de los decé. El Mostrador.cl trató de obtener una reacción frente a esta información de parte de Escalona, sin embargo el parlamentario socialista optó por no pronunciarse. Mientras tanto, en el PS hay inquietud por el tema, pues sectores de la disidencia del partido, al ser consultados al respecto, expresaron temores y reservas. Uno de sus representantes, Gonzalo Martner, (quien encabeza la tendencia Nuevo Socialismo) dijo que hasta el momento el timonel no ha entregado información sobre estos supuestos contactos con los socios de pacto y, en caso de que esto fuera efectivamente así, esto sería muy negativo para la unidad de la Concertación. Martner: “No se puede sustituir el pronunciamiento de la ciudadanía” -¿Su sector tenía información de estas conversaciones y si es así, qué le parece?-En primer lugar, no me consta si han existido o no esos contactos; sin embargo, si ello es así no ha sido tratado en ninguna instancia colectiva del PS y por ello no involucra en absoluto la opinión institucional. Además, es importante señalar que este tema ronda por varios años en orden a que para que la Concertación supere sus problemas haga una especie de reparto anticipado de periodos presidenciales, lo cual ha encontrado de parte de varios personeros del PS y del PPD un fuerte rechazo porque no se puede sustituir a los ciudadanos de una decisión tan importante respecto a quién quiere que gobierne desde el 2010. -¿Pero si este compromiso significa mejorar las relaciones al interior del bloque y asegurar una mayor gobernabilidad, ello no tendría su cuota de validez?-Yo creo que lo que no es válido es estar planteando prácticamente desde el primer momento de la gestión de la Presidenta la sucesión de ésta, eso es un grave error. Seguir insistiendo en ese tema me parece que no corresponde simplemente porque ésas no son las prioridades de los chilenos, sino que el país lo que quiere es que la mandataria pueda gobernar tranquila y que cumpla su programa. Por lo tanto, cualquier alteración respecto a candidaturas presidenciales lo que hace es generar tensiones innecesarias. -¿El Presidente del PS debería dar a conocer estas supuestas conversaciones?br> -En una entrevista reciente Escalona insinúa este punto de vista y habría que tratarlo en las instancias correspondientes y tomar una posición. -¿Usted cree que el partido no estará de acuerdo con ello?-Establecer este tipo de mecanismo al estilo colombiano, como se dio en el año '58, respecto a repartirse periodos presidenciales entre fuerzas políticas, significa que a lo menos se debería convocar al Congreso del PS para discutirlo, porque significa en el fondo sustituir el pronunciamiento de la ciudadanía y en definitiva ahí si que la Concertación perdería, porque la gente no tendría por qué acompañarnos en lógicas de acuerdos concertados entre cuatro paredes. -¿El PS tendrá un candidato presidencial para el 2009?-No lo sé. Eso se verá en su momento, pero lo que no puede impedir el PS es que la ciudadanía elija de manera democrática a quienes van a ser los candidatos a la Presidencia de la República. Eso se ve de acuerdo a las dinámicas políticas y esto se puede discutir después de las elecciones municipales de octubre del 2008, y para eso falta mucho. Mi postura es que nada de esto debe discutirse ahora, ya que no tiene sentido alguno. _____________________________________________

viernes, septiembre 29

Bachelet critica modelo económico de Pinochet, El Mercurio

Viernes 29 de septiembre de 2006
Dijo que fue "neoliberal, asistencialista y subsidiario"
NELLY YÁÑEZ

Lanza plataforma de protección social y se juega por un papel más relevante del Estado en seminario de Chile 21

Un drástico cuestionamiento a la herencia "neoliberal, asistencialista y subsidiaria" que dejó el gobierno militar -y también a las políticas sociales de la derecha- hizo la Presidenta Michelle Bachelet a horas del envío al Congreso del Presupuesto 2007, que ha confrontado al oficialismo por un mayor gasto social.En un seminario sobre "La protección social en un mundo incierto" -organizado por la Fundación Chile 21 junto a las fundaciones Friedrich Ebert y la Jean Jaurés en el Círculo Español-, el discurso de la gobernante fue una suerte de plataforma de su sello de gobierno.No sólo por declarar que su "marca histórica" va a estar dada por la consolidación de las bases de un sistema de protección social, sino que por jugarse por un papel más relevante del Estado, marcando con ello incluso un matiz con las posturas que exhibe su propio equipo económico, considerado más liberal.De ahí que dijera que con la consolidación de este sistema "estaremos reencauzando el país en lo que fue su matriz histórica de construcción estatal, de crecimiento con igualdad, de un Estado preocupado de ampliar las libertades y el bienestar de sus ciudadanos, que primó durante gran parte del siglo XX".En una abierta crítica al régimen del general (r) Augusto Pinochet, la gobernante sostuvo que las enmiendas sociales en Chile han implicado un desafío mayor."Porque si en Europa intentan una construcción moderna del Estado de bienestar partiendo, digámoslo así, desde la izquierda, nosotros lo hacemos partiendo desde un origen de la derecha de la matriz neoliberal, asistencialista y subsidiaria que nos legó el gobierno militar", dijo, al acusar a esa administración de haber dejado también como herencia una "enorme pobreza".Es decir, dijo, se pasó de un modelo autoritario excluyente a un modelo democrático inclusivo.Sus críticas rebasaron al gobierno militar al afirmar que cuando "un Estado de Derecho no garantiza los derechos sociales, termina siendo un Estado de derecha".Valoró la reducción de la pobreza desde casi un 40% en 1990 a poco más del 18% en 2003, que se haya triplicado el gasto en salud, duplicado el de educación y que tres de cada cuatro chilenos vivan en su casa propia.No obstante los logros, dijo que existen nuevos desafíos, y que este sistema se irá enriqueciendo con los años y con el crecimiento económico del país.Tomando un desafío lanzado por el senador PS Carlos Ominami -de pasar de los primeros lugares en el percápita al primer lugar en protección social-, enfatizó que se está trabajando en un sistema que abarque desde la infancia a la vejez."Lo central -dijo- es que la noción de un sistema integral, basado en los derechos de las personas, no quede sólo en derechos que sean enumerados, sino que garantizados por el Estado; es lo que queremos que quede como legado".Y con la voz quebrada, recordó -al finalizar sus palabras- a Jaime Crispi, ex presidente del Consejo Asesor para la Infancia, quien murió recientemente en un accidente en el ascensor de su departamento.LyD: rumbo es "preocupante""Preocupante", especialmente para los más pobres, considera Ignacio Illanes, director del Programa Político del Instituto Libertad y Desarrollo, que la Presidenta se proponga avanzar hacia un Estado de protección social, que además, dice, está siendo cuestionado en países desarrollados."En un país en el que faltan los recursos no se puede asegurarles a todos la ayuda del Estado, sino que hay que focalizar hacia quienes más necesitan. Construir un Estado de bienestar en un país pobre es distribuir una riqueza que no tenemos, más bien es distribuir una pobreza", asegura Illanes.El experto plantea que ojalá la Presidenta considere políticas que favorecen el crecimiento y la participación de las personas libremente en las decisiones, como puede ser la democracia tributaria, "más que en el Estado distribuyendo una riqueza que no tenemos".Además, opina que este sistema puede tener efectos negativos sobre la base social, "porque las relaciones comienzan a tener como intermediario al Estado, lo que le quita riqueza a la sociedad".

jueves, septiembre 7

Consenso y disenso en el uso de los excedentes del cobre, por Alexis Guardia


24 de Agosto del 2006
Administrar la bonanza del precio del cobre no es tarea fácil cuando se trata de un país emergente como Chile, con muchas necesidades básicas sin atender, desigualdades en el acceso a las oportunidades y baja movilidad social. Chile no es Noruega, por cierto, y la enfermedad holandesa se vive de distinta manera. Existe un amplio consenso que en un período con precios altos del cobre, y aún cuando su nivel se mantenga elevado por dos años más debido al fuerte crecimiento de China e India, es necesario ahorrar los excedentes transitorios y gastar solo los ingresos permanentes, es decir no sujetos a variaciones cíclicas. La regla fiscal del superávit estructural del 1% del PIB ayuda a separar estas aguas. Podrá discutirse que existen otras variantes de regla fiscal, pero ese no es el punto. ¿Dónde comienza el disenso? En el destino de una parte de los excedentes transitorios, es decir, aquella que van a capitalizar el Banco Central o disminuir la deuda del gobierno con esta institución por la vía de destinar el 0,5% del PIB durante 5 años para pagarla. La verdad es que el déficit patrimonial del Banco Central, que se ha venido arrastrando desde hace mucho tiempo y está marcado por la operación de salvataje a los bancos privados que esta institución hiciera durante la crisis financiera de 1982-83, no ha sido un obstáculo para reducir la inflación en la década del 90 y tampoco ha limitado el fuerte crecimiento económico del mismo período. Las mismas autoridades monetarias han afirmado en el Senado que “el déficit del Banco Central no se ha traducido en mayores problemas porque éste tiene una garantía implícita del Estado, el que además de ser solvente, tiene liquidez y es considerado muy buen deudor”. Una razón plausible para el pago de la deuda indicada es que un Banco Central más capitalizado o un fisco menos endeudado permitiría reducir la prima por riesgo país, y con ello, lograr tasas de interés internacional mas bajas para las grandes empresas y el sector bancario; recordando además que ambos tienen un 82% de la deuda externa bruta del país. Si así fuera habría que explicitarlo. La segunda fuente de disenso dice relación con el hecho de que recientemente las autoridades económicas han considerado que no basta con la regla fiscal existente y que en su aplicación habría que agregar una segunda regla, y es que el gasto fiscal no puede crecer a dos dígitos. Incluso antes que el Comité de Expertos entregara sus pronósticos las autoridades de Hacienda garantizaron que el gasto público no superaría los dos dígitos, y anteriormente previendo la situación algunos opiniones más conservadoras reclamaban un cambio en la metodología para estimar el precio del cobre de largo plazo, modificando el rango de medición de dicho precio, pasando de un cálculo de 10 años plazo a otro de 30 o 40 años, lo que reduciría considerablemente el precio promedio estimado del cobre, achicando el crecimiento del gasto fiscal y transformando el cálculo en una verdadera lotería. Recientemente el Comité de expertos entregó sus estimaciones del precio del cobre de largo plazo y la tasa del crecimiento del PIB de tendencia: 1,21 centavos la libra para el primero y 5,3% para el segundo. De acuerdo a estos parámetros el gasto fiscal permitido por la regla fiscal podría crecer hasta en 11 o12% el 2007. Ahora las autoridades dicen que es necesario considerar el costo de Codelco y castigar el precio de largo plazo estimado para el metal rojo. Ajuste que al parecer no se hacia anteriormente. En resumen, el ritmo de crecimiento del gasto público para el 2007 se ha transformado en una cifra fetiche y la regla fiscal ha quedado a maltraer en su aplicación. ¿Pero cuál es la razón de fondo de toda esta historia? Una es el temor a que una expansión muy fuerte del gasto público afecte la inflación y el tipo de cambio. La otra es que un gasto público que crece más rápido que el producto significa que el Estado acrecienta su presencia en la economía y ello es intrínsicamente perverso. Esta última no nos interesa pues es pura ideología. La primera sí es una inquietud legítima para cualquier economista. Sin embargo, para abordarla lo primero que habría que preguntarse es: ¿dónde esta el estudio empírico del Banco Central o del Ministerio de Hacienda que teniendo en cuenta el conjunto de interrelaciones de la economía chilena (y no solo de relaciones monocausales) nos diga en cuánto afectaría a la inflación de tendencia y al tipo de cambio real un aumento del gasto publico de 10%, en las actuales circunstancia? Por cierto un estudio de este tipo no es definitivo pues la economía no es una ciencia exacta y existen distintas maneras de modelarla. Sin embargo ello acota el tema y facilita la discusión técnica. Pero también es cierto de que no existe un estudio similar que avale las proposiciones de quienes piden una política fiscal más expansiva. En la práctica el problema central es que el fisco cuenta hoy con más recursos permanentes abriendo con ello una oportunidad única para dar un salto en el desarrollo fuera de toda tentación populista, pero acosada por una fuerte tentación conservadora. No hay ninguna razón (salvo el prejuicio) para pensar que el Estado no tenga la capacidad de priorizar proyectos según su rentabilidad social (una prueba de ello fue el abandono del proyecto del puente en el Canal de Chacao). En las circunstancias actuales el gasto deberá estar orientado hacia infraestructura y capital humano, apuntando además al aumento de la productividad y competitividad de la economía en plazos medianos, aminorando con ello los efectos negativos sobre el tipo de cambio real y presión inflacionaria. Cuán lejos se pueda avanzar en ello junto al sector privado, es una tarea del país. _______________________
Alexis Guardia B. es economista.

martes, agosto 22

Ganancias de Escondida y Costos Salariales (II), Orlando Caputo y Graciela Galarce

18 de Agosto del 2006
www.elmostrador.cl


La campaña comunicacional por parte de la empresa y las presiones a través de mensajes sobre los trabajadores de la Minera Escondida y sobre sus familias, nos llevó a elaborar este documento, con síntesis de varios temas, que trataríamos en documentos posteriores al publicado el 16 de agosto en www.elmostrador.cl, titulado “Ganancias de Escondida y Costos Salariales”.

1. Ganancias y Salarios. Las ganancias de Escondida eran muy elevadas con precios bajos del cobre. Ahora son extraordinariamente elevadas. Son 100 veces superiores a los salarios globales anuales de los trabajadores de Escondida. En efecto, las ganancias operacionales las estimábamos en 7.000 millones de dólares, en tanto, los salarios globales anuales en 70 millones de dólares. La información oficial de Escondida, para el primer semestre de 2006, entrega una cifra superior a la que habíamos estimado. En efecto, las ganancias operacionales más depreciación del primer semestre son 3.790 millones de dólares. Para todo 2006, las ganancias serian 7.580 millones de dólares. En el mundo, difícilmente se encuentre un caso similar.

2. Remuneraciones mensuales. La escala de remuneraciones vigentes en Escondida va desde un sueldo base de 289 mil a 749 mil pesos, más los bonos llegan al millón de pesos líquido mensuales promedio por trabajador. Esto desmiente rotundamente tanto al ejecutivo de Escondida, Mauro Valdés, y al académico de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, quienes en forma reiterada en los medios de comunicación han afirmado que el sueldo promedio de los trabajadores de Escondida es de $2.500.0000. Para aumentar el promedio incluyen las remuneraciones bastante más elevadas de 550 supervisores y las remuneraciones extraordinariamente elevadas de 50 Ejecutivos. La remuneración mensual líquida por trabajador es en torno a un millón de pesos. Es decir, es sólo un 40% de lo que en forma engañosa informa la Empresa.



3. Las remuneraciones de los mineros comparadas con remuneraciones en otros sectores. La economía chilena ha desarrollado en forma privilegiada el sistema financiero, bancos, seguros AFP’s, etc. También eléctricas, telefónicas, empresas de gas y agua y el comercio por mayor. En todos estos sectores, se emplean un millón y medio de personas. La gran mayoría de los trabajadores de estas empresas ganan salarios bajos, pero un grupo pequeño de ellos 10%, -150.000 trabajadores-, ganan sueldos superiores al 1 millón de pesos y mucho más. Por eso, el salario medio en esos sectores - según el INE-, es similar al salario medio en el sector minero.

Estos 150.000 trabajadores de los sectores mencionados, que ganan igual o más que los 33.000 trabajadores de la gran y mediana minería del cobre, rompen con ‘el imaginario social’ de que los trabajadores mineros son privilegiados.

4. Las condiciones de trabajo. Las condiciones de trabajo de los mineros son muy duras en general, pero además los trabajadores de Escondida, viven con sus familias en ciudades como Antofagasta, Copiapó, e incluso, en La Serena. Los mineros en contra de la naturaleza humana y en contra de la unidad familiar, pasan la mitad del tiempo en la mina y en sus instalaciones, a más de 3.000 metros de altura, con temperaturas extremas, con varios grados bajo cero en invierno y muy altas temperaturas en el día, especialmente en verano. La otra mitad del tiempo de su vida, en tanto permanezcan en esos trabajos, están en sus casas con sus familias y a nivel del mar. El régimen de 4 días, con jornadas de 12 horas de trabajo y 4 días ‘libres’ no alcanzan a adaptarse cuando deben enfrentar nuevas condiciones naturales, sociales y familiares.

5. Diferencias de las condiciones de trabajo y diferencias en el tipo de producción. Las condiciones de trabajo son de una diferencia abismante entre el trabajo de oficina y el trabajo de los mineros. Los supervisores pasan un tiempo de su jornada en las oficinas. Aún así, este trabajo es mucho más duro que el trabajo de oficina en las ciudades. Los trabajadores mineros en su gran mayoría están en los diferentes frentes de trabajo en las diferentes fases de la producción Los trabajadores mineros y en particular, los de la gran minería del cobre, generan directamente ‘valor’.Los trabajadores de los sectores mencionados, son trabajos muy importantes, sin embargo, ellos participan en la distribución de los servicios y muchos de ellos circulan valores ya generados. En realidad, los trabajadores del cobre y de Escondida producen el ‘Sueldo de Chile’ y una parte muy importante se lo llevan las empresas extranjeras.



6. El pliego de peticiones no supera las pérdidas de las remuneraciones en relación a las ganancias. Las remuneraciones totales anuales de los trabajadores en 2004, equivalían sólo al 2,8% de las ganancias. En 2005, las remuneraciones en relación a las ganancias bajaron y equivalen a sólo 1,9% de las ganancias. En 2006, nuevamente bajaron en términos relativos, las remuneraciones equivalen al 1% de las ganancias. También las remuneraciones en relación a los ingresos globales por ventas disminuyeron considerablemente.



Las reivindicaciones actuales, el reajuste de remuneraciones del 10% y los dos bonos prorrateados en tres años, no permiten recuperar el nivel relativo de las remuneraciones del año 2005.

7. El costo salarial, en relación al precio de una libra de cobre. El precio de venta promedio anual estimado por Cochilco, para 2006 es de 300 centavos de dólar la libra. Según la ‘Memoria Anual 2005’, de Minera Escondida publicado esta semana, el costo directo de operación es de 33,9 centavos de dólar la libra. El costo de las remuneraciones globales de los trabajadores, es tan mínima que sólo llega a 2,6 centavos por cada libra de cobre. Esta es otra forma de ver los extraordinariamente elevados márgenes de ganancia.

8. El costo salarial y el incremento de los costos de tratamiento y refinación en otros países en empresas relacionadas. Llama mucho la atención el fuerte incremento del costo de tratamiento y refinación. En 2003, eran 263 millones de dólares. En 2005, subieron a 552 millones de dólares, es decir, más que se duplicaron. El costo de transporte, subió de 62,8 millones de dólares a 130,5 millones de dólares. También más que se duplicó. Gran parte de estas actividades son desarrolladas por empresas relacionadas a Minera Escondida. El costo salarial global anual, es apenas un 12,7% del costo de tratamiento y refinación que se paga en otros países a empresas relacionadas.



El fuerte aumento de estos costos y de otros, -particularmente con empresas relacionadas-, deberían ser investigados por las instituciones del Estado que correspondan. Pensamos en el Consejo de Defensa del Estado, o en la creación de una’Comisión Investigadora’ de la Cámara.

9. El costo salarial y la depreciación de la maquinaria y equipo. La depreciación por el ‘desgaste’ de maquinaria y equipo en 2005 fue de 215 millones de dólares, que son 3 veces los 70 millones de dólares de las remuneraciones globales anuales de los trabajadores. Es decir, en Minera Escondida, la depreciación de las COSAS para reemplazarlas por nuevas es mayor que el TRABAJO VIVO como actividad de los seres humanos. Recordamos que la depreciación de la VIDA no se recupera y económicamente no es remunerada.



10. El costo salarial y el valor de los subproductos El estudio de la información estadística de Escondida nos entrega muchas sorpresas. Junto a las anteriores, sorprende en demasía, el hecho de que el valor de los subproductos: oro y plata, le rinda a la Empresa Escondida, en torno a 188 millones de dólares en 2006, que son 2,7 veces superiores a las remuneraciones globales de los trabajadores de Escondida.



11. El incremento de las remuneraciones, incrementa el Producto Nacional. El Producto Nacional es igual al Producto Interno Bruto menos el pago a los factores extranjeros. En este caso, el Producto Nacional es igual al producto generado internamente en el país menos las ganancias de las empresas extranjeras. Las ganancias disminuyen el Producto Nacional. Las remuneraciones de los trabajadores y sus incrementos aumentan el Producto Nacional. Este incremento dinamiza la economía nacional y regional. Los trabajadores gastan sus ingresos en bienes de consumo o en casas – que son consideradas inversión-, que permite reactivar la economía nacional.



12. Los salarios en la historia económica universal. La historia muestra que cuando aumentan los salarios en las empresas grandes, con el tiempo aumentan los salarios en todas las empresas. Esto, depende del grado de organización de los trabajadores. Cuando las empresas logran comprimir los salarios, -como en las crisis-, disminuyen los salarios en toda la cadena. Esto sucedió cuando los precios del cobre cayeron por una sobreproducción mundial de cobre creada desde Chile por las empresas privadas, entre ellas, por Minera Escondida. En esos años, la presión para disminuir los costos salariales en toda la cadena, se justificaba diciendo que ‘había que ajustarse el cinturón’.



13. La participación de los salarios en países y sectores económicos. En Estados Unidos, la participación de los salarios en el Producto generado por las empresas es cercano al 70%. En Chile, la participación de los salarios en el Producto es sólo 38%. En las empresas exportadoras, la participación de los salarios en el producto sectorial es en torno a 20%. En la gran y mediana minería del cobre, es de 2,0%. La participación de los salarios en Minera Escondida es sólo de 1,0 % o menos del nuevo producto generado.



14. Los niveles de pobreza y desigualdad salarial son responsabilidad de las Empresas, del modelo y de la política económica. También lo es la explotación de los trabajadores de las empresas sub contratistas. Los medios de comunicación usan este argumento para desprestigiar a los trabajadores del cobre. Ellos no son responsables de las desigualdades que generan las Empresas, el modelo y la política económica.

15. ¿Son elevados los Bonos? También Minera Escondida en relación al Bono de 16 millones de pesos, oculta que corresponde a 8 millones por Bono por precio del cobre de 2004 (130 ctvos) y 2005 (167 ctvos) y otro bono de 8 millones por término de conflicto relacionado con los tres años de vigencia del Contrato que termina ahora en agosto. Los trabajadores de Minera Andina han obtenido 5 millones de pesos anuales y 15 millones totales por Bono precio en el Convenio que finaliza en noviembre. La producción de Escondida en más de 5 veces la producción de Andina. Por lo tanto, los BONOS no son elevados.



16. Desigualdades sociales en las regiones mineras. Nuestros estudios y estadía en Antofagasta, nos permitió ver que en “la capital del cobre” se reproducen las grandes desigualdades sociales y económicas que aparecen en las ciudades. En Santiago, los ricos viven en el barrio alto, cercano a la Cordillera y los barrios pobres se ubican en el poniente. En Antofagasta, los ricos viven cerca del mar y los pobres se ubican en los cerros. En Antofagasta, hay cada vez mayor conciencia de que deben organizarse para captar parte de las riquezas que genera el cobre, tal como era en décadas pasadas .y cómo lo señalan las Resoluciones de Naciones Unidas en el sentido de que los países deben tener soberanía sobre sus recursos naturales y deben ser explotados para favorecer fundamentalmente, a los habitantes del país donde están localizados los recursos naturales.



17 Las pérdidas por impuestos y posible fraude al Fisco. Los ejecutivos de la dirección de la Empresa, Mauro Valdés y Pedro Correa, han declarado que Chile está perdiendo 7 millones de dólares diarios por la huelga. De ser cierto esto, significa que en el año Escondida debería pagar más de 2.555 millones de dólares. Sin embargo, en 2005 pagó sólo 532 millones de dólares y en 2006 pagaran en torno a los 1.300 millones de dólares. Es decir, sólo paga el 50% de lo que dicen los dirigentes máximos de la Empresa. ¿Hay errores intencionados para desprestigiar al Sindicato?, o ¿Puede ser un fraude al Fisco que debe ser investigado? En realidad, con la huelga por el aumento del precio del cobre, Chile más que recupera las pérdidas por tributación de la Escondida, lo que veremos en el punto siguiente.



18. El aumento del precio del cobre y de los aportes de CODELCO al Estado por el aumento del precio del cobre, debido a la huelga de Escondida. Hace unos meses el precio del cobre disminuyó a 3 dólares desde su alto nivel cercano a 4 dólares. A partir de la posibilidad de un conflicto en la Escondida, el precio de nuevo empezó a subir, hasta ubicarse en torno a 3,5 dólar · COCHILCO aumento el precio promedio anual desde 260 centavos a 300 centavos de dólar por libra. Entre las razones que da Cochilco, está la huelga de Escondida y el derrumbe en Chuquicamata. · Si suponemos que la huelga de Escondida explica 10 centavos de los 40 centavos en que Cochilco aumentó el precio del cobre, CODELCO recibirá por este aumento de precio, más de 350 millones de dólares al año, que en su totalidad son captados por el Estado. Si la huelga durara un mes, el Estado dejaría de recibir 50 millones de dólares de Escondida por impuesto, con el 50% de la producción. Además, las otras empresas extranjeras también verían aumentadas sus utilidades, y aunque pagan poco impuesto, también compensan con creces la disminución de impuesto por parte de Escondida. En síntesis, los ingresos que el ESTADO recibe especialmente de CODELCO, son muchísimos mayores a lo que se dejaría de percibir por pérdida de impuesto de la Escondida. Por otro lado, el cobre, el oro y la plata que no se extrae en el período de la huelga, queda en el yacimiento. Esta paradoja, se produce porque la Escondida, así como otras empresas, al apropiarse del valor del cobre, del oro y de la plata en el yacimiento obtienen grandes utilidades y pagan impuestos muy reducidos, respecto de las grandes rentabilidades.

19. Las ganancias en 2006 superan las inversiones acumuladas de Escondida. En la ‘Memoria Anual 2005’ de Minera Escondida, - página 45-, se entrega la información sobre las inversiones acumuladas desde 1991 al 2005, que alcanza a 5.133 millones de dólares. Las ganancias operacionales, -según nuestras estimaciones, como proyección de los Balances, arrojaba una cifra de 7.000 millones de dólares como ya lo hemos señalado. La información reciente de la Empresa sobre el primer trimestre, muestra una utilidad neta de 2.919 millones. de dólares –después de descontar intereses e impuestos. Las utilidades operacionales, según el informe de Escondida para el primer semestre son de 3.790 millones de dólares. En el año, las utilidades serían de 7.580 millones de dólares, superiores a nuestra estimación. Esta es otra impresionante arista. Las utilidades netas de este año, y en mayor magnitud, las utilidades operacionales son bastante mayores a las inversiones realizadas por Minera Escondida desde 1991 hasta fines de 2005, que como hemos señalado anteriormente llegan a 5.133 millones de dólares.



20. Las ganancias, las inversiones y las depreciaciones de Escondida. Como se sabe, las empresas tienen un régimen de depreciación acelerada, de la inversión realizada, en gran parte para disminuir utilidades y pagar menos impuestos. La depreciación acumulada, según consta en ‘Memoria Anual 2005’ de Minera Escondida, - página 73-, alcanza a 1.753 millones de dólares, que representa una recuperación de un 34% del total de la inversión realizada desde 1991 a fines de 2005 que como hemos dicho es de 5.133 millones de dólares y que es menor a las utilidades de 2006.



21. La Escondida, es la empresa que obtiene las mayores utilidades en el ranking para América Latina. También, debe ser un caso muy especial a nivel mundial Ni las petroleras privadas están en una situación tan privilegiada, porque estas pagan algo del valor del petróleo en el yacimiento. Todo esto es inaudito, es increíble. ¡Faltan calificativos! Recordamos que hace unos años, en un libro de un destacado jurista especialista en Derecho Minero, ligado a la Democracia Cristiana chilena, señalaba que en el Continente Americano, en relación a las Concesiones Mineras, se presentaban dos tipos de legislación: la de tipo A y la de tipo B. En la de tipo A, estaban todos los países del continente americano, excepto Chile, que estaba en forma solitaria en la de tipo B, que entrega en propiedad privada los yacimientos mineros.

Minera Escondida ha sido parte del ‘pecado original’: la ‘Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras’, que es Anticonstitucional y que permitió la privatización y la desnacionalización del cobre. La desnacionalización constituyó una afrenta a la principal medida política, económica y social del Siglo XX: La Nacionalización del Cobre. Se han apropiado del ‘Sueldo de Chile’ explotando a los mineros, a pesar de que la Constitución señala categóricamente que “las minas son de dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible del Estado chileno”.



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Orlando Caputo. Economista Universidad de Chile, Investigador de Cetes y del Grupo de Economía Mundial de Clacso y de la Redem.

Graciela Galarce. Economista Universidad de Chile, Magíster en Ciencias Sociales – Flacso, Investigadora de Cetes.

Las luces y las sombras, por Gregorio Peces-Barba

EL PAÍS (www.elpais.es)
Opinión - 22-08-2006

La posición de la Iglesia institucional española, sobre todo de algunos cardenales y obispos, no tiene precedente comparado con la postura y el comportamiento de las demás iglesias cristianas, incluidas las católicas en el resto de Europa. Quieren seguir teniendo el monopolio de las luces y de la verdad, no sólo en el campo religioso, sino también en el científico, en el educativo, en el cultural y en el político. Esas pretensiones acabaron en Occidente con el Siglo de las Luces. La extensión a todos los campos del principio evangélico "la verdad nos hará libres" es el impulso y la justificación intelectual de esas posiciones. Sin embargo, es un error histórico esa extensión a un mundo antropocéntrico y secularizado donde el hombre es el centro y está centrado en el mundo. Quizá, lo cierto es que se ajusta a esas condiciones culturales que arrancan de la Ilustración y que tienen como centro la libertad y aseguran su implantación como el cauce para construir verdades en la ciencia, en la educación, en la cultura y en la política. Es la libertad, pues, la que nos ayuda a ser más verdaderos.
Naturalmente, estas posturas de la jerarquía, con la aparición de la democracia, del Estado liberal y de los derechos fundamentales, quedan en Occidente un poco en el vacío. No sé si algún eclesiástico añorará la situación de otras religiones monoteístas, donde los jefes religiosos están por encima y controlan a los políticos elegidos por sufragio universal. Si fuese así, aunque no lo confesasen, deberíamos concluir que están infectados de una grave enfermedad de imposición de la ética privada sobre la ética pública.
Quizá, el último ejemplo de ese delirio es la oposición a la asignatura Educación para la ciudadanía por parte de esos sectores católicos, que ha culminado con la afirmación incomprensible del cardenal Rouco de que puede ser contraria a la Constitución, que puede ser inconstitucional.
Son tesis que recuerdan a la reacción antiilustrada del siglo XIX, donde De Bonald y De Maistre, y Juan Donoso Cortés en España, defienden una sociedad teocéntrica basada en el orden divino expresado a través del pensamiento de la Iglesia Católica. Sus tesis son las mismas de los años cuarenta, un poco moderadas y enmascaradas a través no sólo de apelaciones a la verdadera democracia, que ellos representan mejor que nadie, y de afirmaciones sobre su defensa permanente de los derechos humanos con una inocencia histórica que olvida el "Syllabus" y toda la restante doctrina pontificia desde la "Mirari Vos" a la "Libertas". En realidad, siguen muy influidos por el segundo Donoso Cortés del Ensayo sobre el Catolicismo, el Liberalismo y el Socialismo (1851), del Discurso sobre la Dictadura (1849, en el Congreso de los Diputados), de la "Carta al Director de la Revue des Deux Mondes", de su discurso Sobre la situación general de Europa (1851), de la Carta al Cardenal Fornani (1852) o de "Los sucesos de Roma" (El Heraldo, noviembre de 1848), entre otros. Releyendo la excelente edición del Ensayo del profesor Monereo en Comares aparecen muchas ideas que nuestros señores cardenales y obispos repiten hoy: "El orden pasó del mundo religioso al mundo moral y del mundo moral al político. El Dios católico, creador y sustentador de todas las cosas, las sujetó al gobierno de su providencia y las gobernó con sus vicarios. La idea de autoridad es de origen católico" (Ensayo, página 15); o "No hay verdad que la Iglesia no haya proclamado, ni error al que no haya dicho anatema. La libertad en la verdad ha sido para ella santa; y en el error, como el error mismo, abominable: a sus ojos el error nace sin derechos y vive sin derechos" (Ensayo, página 24). Repudiará a la "democracia insensata y feroz, sin Dios y sin ley que oprime a la unidad y conturba al mundo" ("Los sucesos de Roma", Obras completas, Tomo II, página 183). Un examen de las obras que acabamos de reseñar permite encontrar en todas ellas restos de ese pensamiento. Se unen también otras ideas muy arraigadas en la cultura eclesiástica, que no evangélica, como la miseria humana que desprecia al hombre en el mundo o la de los dos reinos, el de los justos y el de los pecadores, que divide e impide el desarrollo de la igual dignidad de todas las personas. La distinción muy arraigada entre jerarquía y fieles, los pastores y el rebaño de que habla Pío X, o el diferente trato a la mujer en el interior de la Iglesia, son también rasgos que impiden la igual dignidad. La idea kantiana de que somos seres de fines, que no podemos ser utilizados como medios y que no tenemos precio se aplica con dificultad a esa cultura. Controlar y monopolizar, negando la autonomía a la ciencia, a la filosofía y a la política, para estos eclesiásticos no son ideas medievales y superadas, sino ideas vivas y actuantes en su tarea.
Por eso no pueden admitir que la enseñanza de un Estado democrático pueda transmitir los valores de libertad, de igualdad, de pluralismo y de justicia que están en el artículo primero de la Constitución. Tampoco otros complementarios como la tolerancia, la solidaridad y la seguridad. Ni las reglas y los procedimientos que aseguran la convivencia desde el Estado de Derecho. Los valores son monopolio de la Iglesia y de su enseñanza religiosa. De nuevo De Bonald, De Maistre o Donoso Cortés suministran los razonamientos. Ninguna de las verdades históricas, de las conquistas intelectuales, médicas o científicas, les conmueven. Con su inocencia histórica se niegan a reconocer que desde el siglo XVIII han perdido el monopolio educativo y la enseñanza en valores. Sus valores son válidos para los creyentes y no se admite que haya valores secularizados para todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes.
La crítica y la progresiva sustitución de la educación clásica criticada ya en siglos anteriores por Rabelais o Montaigne, especialmente por su concepción pesimista sobre las capacidades del niño, no es aceptable para ellos. Es ya la tesis de la miseria humana desde la infancia. Las posiciones de Condillac, D'Alambert, Rousseau, Filangieri o Condorcet modificaron el escenario. Aparecerá la idea de la educación universal como derecho y como deber desde el desarrollo democrático de la sociedad. La Chalotais, en su Essai sur l'Education Nationale de 1763, planteará la responsabilidad del Estado en la educación nacional. Se propugnará la unificación de los programas, se diseñarán las diversas etapas educativas según las edades de los niños y se impulsarán las lenguas nacionales para sustituir al latín. Condorcet defenderá la igualdad de sexos y de oportunidades educativas para las mujeres, pero será un diagnóstico aún solitario.
En España, Carlos III asumirá las posiciones ilustradas y creará los Reales Estudios de San Isidro en Madrid, proclamando a la enseñanza primaria y secundaria como servicio público. El Conde de Floridablanca creará el Real Seminario patriótico vascongado, que Menéndez Pelayo considerará la primera escuela laica en España. Otros autores, como Jovellanos, Cabarrús o Meléndez Valdés, defienden una enseñanza laica, común para todos los ciudadanos y en diversas etapas desde la primaria a la superior. El Emilio español, el Eusebio, una novela pedagógica del ex jesuita Pedro Montegón, difundirá la nueva pedagogía y sostendrá que la moral puede enseñarse prescindiendo de la religión.
Esta corriente en España se consolidará en el siglo XIX con la obligación pública de una enseñanza única y gratuita bajo la supervisión del Estado. La enseñanza laica, pública y gratuita se generalizará en Francia a partir de la Tercera República, y en Italia a partir de 1870, después de la unidad. En Inglaterra empezó la intervención del Estado con la Ley Gladstone de 1870, y la gratuidad se estableció en 1891. En todos los países en que avanza en el siglo XIX y se completa en el siglo XX la educación nacional obligatoria, gratuita y laica, la escuela se reconvierte en un núcleo de igualdad social y de liberación intelectual, dos objetivos centrales del mundo moderno.
En esa línea, la Constitución de 1978 establece el derecho a la educación, pero permite la enseñanza privada e incluso la puede subvencionar si cumple el objetivo general de la educación, señalado en el artículo 27.2: "La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales".
La enseñanza privada, concertada o no, está sometida a estas reglas, aunque además podrá explicitar su carácter propio. Desconocer esta obligación general y esta competencia plena de los poderes públicos en materia educativa es un signo más de la desmesura de la verdad que nos hace libres. Ya dijeron los obispos en 1988 que ellos eran depositarios de verdades que están por encima de las coyunturales mayorías, con el peso de la superioridad de la teología sobre el pensamiento.
Así, se atreven a decir que la Educación para la ciudadanía es incluso inconstitucional. Desgraciadamente para ellos la sociedad no les va a seguir en ese intento teocrático de control. Es una forma más de rechazo real a la modernidad.
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Gregorio Peces-Barba Martínez es catedrático de Filosofía del Derecho y rector de la Universidad Carlos III de Madrid.

jueves, agosto 3

La tentación conservadora en la economía chilena, Alexis Guardia

La bonanza actual de los precios del cobre, y que, según juicios de expertos, podría quedarse por dos o tres años más, sigue tensando a nuestra economía. Ayer la discusión giraba en torno a los denominados “excedentes del cobre”, es decir, los superávit efectivos del fisco habida cuenta de la regla fiscal del balance estructural y que por ser ingresos transitorios solo se pueden ahorrar. Estos excedentes podrían acumular a fines del 2006 cerca de 13.000 millones de dólares y se estima que a fines del próximo año alcanzaría una cifra cercana a los 20.000 millones de dólares. Naturalmente, la economía chilena no tiene la capacidad de absorción interna de este volumen de recursos en el corto plazo sin que se deprima el precio del dólar. Para dar más tranquilidad al mundo de los negocios, el Ejecutivo envió un proyecto de ley, llamado de responsabilidad fiscal, donde se establece que los excedentes tendrán tres destinos: Fondo de reserva de Pensiones para ser gastado en la próxima década, Fondo para la capitalización del Banco Central por cinco años y un Fondo de Estabilización Económica y Social. En el primer y tercer destino los recursos se podrán invertir en su totalidad en el extranjero.

Sin embargo, esta solución que aparece tan coherente siempre dejará abierta una gran interrogante a saber, que la compra de deuda de terceros o activos en el exterior con los fondos indicados rinden menos que potenciales inversiones bien evaluadas que el propio gobierno hace en Chile. Los papeles de Tesorería de EEUU, rinden en torno al 5% nominal anual. Invertir en Codelco o Enap tiene rentabilidades superiores al 20% anual; invertir en puertos, carreteras, transporte, educación, salud rinde más del 12% anual según las evaluaciones de Mideplan en los proyectos actualmente en ejecución. Además, son todas inversiones con espacio para el sector privado innovador que tienden a acrecentar el crecimiento potencial de nuestra economía y que se pueden ir realizando gradualmente a fin de dar cuenta del problema cambiario, lo cual naturalmente exige un Banco Central más comprometido con el desarrollo económico del país.

Hoy en día la discusión gira en torno a los ingresos permanentes o estructurales para el año 2007 que sí se pueden gastar. Estos ingresos están compuesto por: los ingresos provenientes del cobre pero a un precio de largo plazo (proyección de tendencia a 10 años, hecha por un conjunto de expertos, y que para el 2006 fue de 0,99 ctv y presumiblemente para el 2007 sería en torno a 1,20) y los ingresos tributarios sobre la base de una estimación del crecimiento potencial futuro de la economía, también estimado por un conjunto de expertos, y que podría ser poco mas del 5%. Además, ahora habría que agregar los intereses que reportan los fondos anteriormente aludidos que también son ingresos permanentes y que se pueden gastar. En síntesis, se estima que para el 2007 podría registrarse un aumento de ingresos permanentes, según estimaciones privadas, entre 1.600 y 2000 millones de dólares adicionales, y con un aumento del gasto fiscal que podría ubicarse entre 8 % y 11%. Es decir, estamos en presencia de una política fiscal expansiva, respetando la regla fiscal y dentro de un ciclo de elevados precios del cobre.

Frente a esta situación ya han surgido las opiniones más conservadoras que argumentan que no es posible que el gasto fiscal crezca tan rápido. Algunos lo hacen sobre la base de razones estrictamente ideológicas, es decir, si el gasto fiscal crece mucho más fuerte que el producto significa que el Estado se está agrandando y ello es una perversidad o un elemento contra natura para quienes confunden sociedad y mercado. Otros argumentan sobre las consecuencias que podría acarrear un aumento del gasto fiscal del orden de los 2000 millones de dólares (1,5% del PIB del 2006) sobre el tipo de cambio y la inflación futura. Este es un argumento que merece atención.

Desde ya han surgido iniciativas para aliviar los efectos indicados. Una, quemar dólares afuera, por ejemplo, comprando los equipos médicos que dramáticamente hacen falta en los hospitales públicos o aumentando la ridícula cifra de 210 becados chilenos para hacer un postgrado en el extranjero con mil dólares mensuales a cargo del fisco. Naturalmente el conjunto de estas iniciativas está lejos de agotar los recursos implicados. La segunda es programar este gasto para dos o tres años, lo cual le permitiría al Estado constituir una cartera de proyectos estratégicos que hoy no dispone en la cuantía necesaria.

Sin embargo, a pesar de los criterios indicados sobre las modalidades del gasto fiscal, siempre está latente el tema de la absorción, es decir las consecuencias cambiarias e inflacionarias del mayor gasto pues hay una parte de éste que se dirige a los servicios (los no transables) que no se pueden importar y a través del cual un mayor gasto crea presiones inflacionarias y reevaluación del tipo de cambio real.

Al gastar el fisco cambia sus dólares por pesos e inyecta liquidez a la economía pero no hay que olvidar que el Banco Central puede recoger parte de esa liquidez emitiendo títulos financieros (bonos) con lo cual aumenta sus pasivos o deuda. No será la primera vez y la deuda que tiene actualmente es pequeña (4,7% del PIB). Existen muchas otras modalidades técnicas de intervención del Banco Central para acomodar un mayor gasto fiscal que minimicen sus efectos cambiarios e inflacionarios y que en las actuales circunstancias habría que explorar y no negarse a hacerlo por razones ideológicas.

Pero los vientos son otros hoy predomina una visión conservadora. Las autoridades de Hacienda recientemente anunciaron (incluso antes de que los expertos entregaran sus proyecciones sobre el precio del cobre a largo plazo y el crecimiento potencial del producto futuro) que habría un techo para el gasto fiscal y que éste no sería de dos dígitos. La Cámara de Comercio de Santiago, ya había planteado en mayo que era “conveniente anclar la regla fiscal limitando el crecimiento del gasto a una brecha máxima respecto del PIB”. Pareciera que en época de bonanza del precio del cobre la regla fiscal es insuficiente o poco eficaz a menos que se agreguen otras reglas subsidiarias como las indicadas. En este ambiente, es muy posible que más tarde pudiera surgir la iniciativa que tampoco se pueden gastar los intereses que reportan los fondos del ahorro fiscal y que hay que recapitalizarlos.

Podríamos concluir con lo siguiente. En los 16 años de gobiernos de la Concertación ha primado la prudencia y responsabilidad fiscal. En sus inicios partió con una reforma tributaria que permitió dar cuenta de la deuda social del régimen militar y mantuvo permanentemente un ahorro fiscal antes que se estableciera la regla del balance estructural. Esta última aparece no para eliminar una tentación populista inexistente sino para embarcar a la economía en un proceso de globalización financiera profunda. Al hacerlo se perdió el norte de una concepción del desarrollo, habida cuenta de la globalización, abriendo con ello las puertas a las ideas conservadoras en la gestión macroeconómica.

martes, agosto 1

La pista detrás de las encuestas, Osvaldo Torres

La pista detrás de las encuestas.Las últimas encuestas entregan a Bachelet una baja que la derecha acaracterizado como “caída libre”, “falta de autoridad” e incluso “carenciade gobernabilidad”. Detrás de estas desproporcionadas caracterizaciones estála estrategia de la Alianza y los poderes empresariales por sobredebilitaral gobierno ante la opinión pública –incluso a costa de su propiapopularidad- con el objetivo de conseguir que las prometidas reformas a laley de subcontrataciones, previsional, educacional y de infancia setransformen en meros maquillajes al modelo actual.Al sobre dimensionamiento de las implicancias de las encuestas se suman lascampañas sobre las políticas anti delincuencia, las críticas a lasrelaciones con los países vecinos, y con Venezuela, el precio de la gasolinay otros temas que puedan terminar culpando al gobierno. Así, con un gobiernopercibido y, para algunos, autopercibido como débil, la fuerza y profundidadde las necesarias reformas se diluyen.Lo anterior no implica que el gobierno no tenga problemas y ellos sereflejen en las publicitadas encuestas. Frente a esto, dos cuestionesparecen importantes, las del tipo de liderazgo de la Presidenta y el estilode gobierno.Si caracterizamos el tipo de liderazgo que Bachelet desarrolló durante laprolongada campaña presidencial, este fue empático, horizontal, dialogante ysensible a los temas sociales de la desigualdad, cuestiones que permitieronestablecer un liderazgo acogedor que se demostró adecuado a la demandaciudadana en un contexto de optimismo económico y paz social. Hoy, luego decuatro meses en La Moneda, este tipo parece agotarse y requiere unadefinición para responder a los nuevos desafíos puestos por las expectativasconstruidas en la campaña, acentuadas por el alza en el precio del Cobre ypor una suerte de inquietud social por una participación más justa en elingreso, expresada ya por el movimiento estudiantil.Las encuestas reflejan un reclamo por mayor autoridad, por más decisión, másefectividad y a esto hay que poner atención, pues establece una idea sobreel tipo de liderazgo que se requiere para los próximos años. Una nuevadefinición se encuentra en la combinación del proyecto del Gobierno y lascualidades de la Presidenta. Se deberá optar entre un abanico de tipos delíder. La opción populista, que teóricamente no es descartable tanto por losdineros disponibles como por ser una forma de recomponer lazos, estápolíticamente descartada del proyecto Concertacionista; la opción delliderazgo tecnocrático modernizador también es construible como modo deponer a la Presidenta por sobre las presiones sociales y demandascorporativas con un lenguaje de Estado y un discurso futurista, cuestiónpoco viable si se asume que la elección de Bachelet fue para responder a laexclusión social y la ausencia de ciudadanía constructora del país. Sidescartamos estos extremos Bachelet deberá optar –y no moverse entre- por unliderazgo de mujer fuerte, capaz de enfrentarse a los poderes fácticos queintentan frenar sus reformas emblemáticas y que muestre todo su potencialrespaldo popular apoyándose en los partidos de la Concertación, que son losque en su nombre están en mejores condiciones para dar la lucha política enel parlamento y hacia opinión pública.Esto implica una opción que se define en torno a una meta principal de lagobernante y que permite a la ciudadanía ordenar sus expectativas.El segundo problema es la cuestión del estilo de gobernar. Las Comisiones yConsejos de nivel presidencial son un espacio positivo que permite barajaralternativas técnico políticas, de limitada participación ciudadana. Sinembargo, por su composición y tareas no deja clara la orientación quedebieran tomar las proposiciones técnicas que debaten. Aún más, se hademostrado que la mediación de estas instancias entre el gobierno y losciudadanos e incluso con los partidos, ha tendido ha dejar al gobierno en un“tren de espera”, sin la iniciativa necesaria para impulsar las medidascentrales de lo que se propuso realizar en estos cuatro años.En este sentido, la participación ciudadana además de darse a través de larepresentación por el sistema de partidos, puede ser más efectiva si sepresionara desde el gobierno y los partidos que le apoyan, por lamodificación del binominal, la necesidad de la iniciativa ciudadana paralegislar y los plebiscitos vinculantes. Como lo demostrara hace años A.Valenzuela, no son las movilizaciones sociales las que desestabilizangobierno, sino las incompetencias del sistema político para procesarlos.La cuestión que articula los temas del tipo de liderazgo y el estilo está enel proyecto país del gobierno. Está claro que no es la suma de las reformasprometidas, pues el todo es más que sus partes. Si se persiste en la promesadel sistema de protección social como la herencia principal a dejar por elgobierno, lo que incluye evidentemente una centralidad en la agenda, estoimplica asumir que deberá haber debate y confrontación con ideas e interesesque tienen mucho poder y capacidad de presión.La agenda social del gobierno cuenta con el consenso de toda laConcertación, está en las expectativas de los ciudadanos, y la derechapolítica y económica ya levanta su crítica al “Estado de Bienestar”, a lafalta de flexibilidad laboral, a los altos impuestos, a la vez que desata elpopulismo con las platas fiscales. A su vez, la agenda democratizadoratambién se relaciona directamente con la agenda social, pues el interés delos ciudadanos, expresados a través del sistema político, demandando mayorparticipación institucionalizada puede entregar el apoyo necesario para eléxito de ésta.El tipo de liderazgo que reclaman los ciudadanos no es el autoritarismo, esla autoridad para imponerse a los poderes que resisten las reformas y paraque la política gobierne al mercado. De ese modo puede explicarse que losciudadanos demanden autoridad y la derecha autoritaria siga cayendo en lasencuestas.
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Osvaldo Torres G
Miembro Comisión Política PS.
Concejal Peñalolén.