viernes, mayo 13

Enfrentemos ahora las desigualdades. Sergio Aguiló

El Presidente de la República ha decidido enviar un proyecto de ley para eliminar una injusta franquicia (57 Bis). El principal vocero de la oposición, Joaquín Lavín, ha comprometido los votos de su sector político para aprobar en el parlamento de manera unánime esta iniciativa.
Esto ocurre en el contexto del actual e inédito debate sobre las desigualdades que afectan dramáticamente a nuestro país.
Quisiera sobre el particular entregar la siguiente opinión:
1.- Desde la nacionalización del cobre, ocurrida en el año 1971, no se producía en nuestro país un consenso tan alto sobre un tema tan relevante, y con tantas posibilidades de redefinir el futuro de nuestra patria. La actual coincidencia que hoy existe en Chile, sobre la necesidad de terminar con las desigualdades que nos afectan, que incluye no solo a la sociedad civil sino también a todos los actores políticos, es verdaderamente histórica.
Por lo mismo, tenemos la obligación de actuar en concordancia con la naturaleza y alcance de este gran acuerdo nacional.
2.- En este marco, el proyecto de ley comprometido por el Presidente de la República, sin dejar de ser positivo, aparece como demasiado pequeño e irrelevante para los niveles de acuerdo que la sociedad chilena a alcanzado, y para el tamaño de las exigencias que la gran tarea de terminar con las desigualdades plantea.
3.- En tal sentido, el presidente Lagos, quien prometió crecimiento con igualdad al país, no puede desaprovechar esta ocasión histórica. Es indispensable que ahora, a un año del término de su mandato, convoque a la ciudadanía, ya suficientemente sensibilizada por el drama de la desigualdad, a realizar un gran esfuerzo patriótico, que implica respaldar medidas que apuntan ahora al objetivo de construir un Chile más justo.
Para tal efecto, debiera enviar al parlamento un conjunto de iniciativas legales orientadas a terminar con las desigualdades, que con seguridad tendrán el respaldo no solo de los parlamentarios oficialistas sino también de la oposición, si nos atenemos a sus diversas declaraciones públicas que el país ya conoce.
4.- En concreto, el presidente podría mandar al parlamento proyectos del siguiente tenor:
• Para eliminar las más odiosas e injustificadas franquicias tributarias que hoy benefician a los más ricos del país, como por ejemplo la que premia a las grandes empresas constructoras con la devolución del IVA; la que permite a los dueños de las empresas descontar el impuesto a las utilidades de su tributo personal en el Global Complementario; la que permite a las empresas hacer una ficticia depreciación acelerada posibilitándoles eludir el pago del impuesto a las utilidades; entre otras.
• Para elevar la tasa impositiva del impuesto a las utilidades que pagan las grandes empresas, del 17% al 20%. Aún con este aumento, Chile seguirá estando entre los países que tienen una menor tasa de impuesto a las utilidades de las empresas.
5.- La adopción de estas medidas, junto a otras de igual significado, le permitirían al Estado recaudar una muy significativa cantidad de recursos financieros (aproximadamente elevando en 3 puntos la recaudación tributaria sobre el producto interno bruto PIB).
El destino posible de estos fondos también ha sido objeto de una amplia discusión nacional, y los consensos han apuntado en la dirección de lograr una cobertura universal para todos los niños de Chile de los cuidados y educación preescolar (0 a 4 años); de aumentar al doble y de manera diferenciada la unidad de subvención educacional a la educación básica y media; de aumentar significativamente las becas de educación superior para los jóvenes de familias más humildes; para aumentar la cobertura de la pensión asistencial a todos los chilenos que las necesiten; para elevar las jubilaciones mínimas al menos al valor del 90% del salario mínimo legal; entre otras.
Las profundas desigualdades que nos afectan, que los Obispos no han dudado en calificar de escandalosa, y que otros han definido como una verdadera vergüenza nacional, tienen que ser enfrentadas con sabiduría, decisión y coraje. Chile esta esperando que tomemos estas decisiones, y probablemente no tengamos otra ocasión más propicia en los tiempos por venir.

Sergio Aguiló Melo
Diputado
Talca, Mayo 13 del 2005.




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