lunes, diciembre 11

Entrevista

8 de Diciembre de 2006 Gonzalo Martner dispara contra senador Disidencia PS molesta con eventual pacto Escalona-DC por presidenciable por Susana Jaramillo Hace algunos días, el timonel socialista habría tenido conversaciones con altos personeros de la falange para comprometer respaldo a una candidatura presidencial de ese partido para el 2009 y así mantener la unidad de la Concertación y permitir que la Presidenta Bachelet gobierne tranquila. Detractores internos del parlamentario cuestionan estos supuestos contactos. Después de que la actual senadora y líder de la Democracia Cristiana (DC), Soledad Alvear, bajara su candidatura presidencial hace más de un año debido a que su competidora, la socialista Michelle Bachelet, la aventajara en el porcentaje de apoyo popular, quedó establecido en diversos sectores de la falange que el próximo postulante único de la Concertación para el 2009 tenía que ser alguien de esas filas o de lo contrario sería complicado seguir en el mismo pacto. Más aún, tras dos gobiernos encabezados por figuras del bloque progresista de la coalición. A nueve meses del gobierno de Bachelet esta postura no ha variado ni un ápice por parte de los democratacristianos e incluso cada vez que se tensiona la coalición, especialmente como ha ocurrido en el último tiempo por los escándalos de corrupción en diversas reparticiones públicas, aparece algún dirigente o parlamentario del partido de la flecha roja señalando la necesidad de que el próximo presidenciable del bloque debe ser de esa tienda por el bien y la permanencia de la Concertación. En el mundo PS, PPD y PRSD están muy conscientes de esta firme postura falangista. Sin embargo, hay varios dirigentes que no comparten que se llegue a un acuerdo antes de tiempo cuando de aquí la 2009 puede cambiar el escenario político y quizás la ciudadanía se incline por tercera vez por un presidenciable de sus filas. Pese a esto, hay otros personeros del subpacto concertacionista que coinciden con sus socios falangistas y creen que para mantener vigente el conglomerado y preservar los equilibrios políticos es necesario que el próximo gobierno esté encabezado por un DC. Uno de ellos es el timonel socialista, Camilo Escalona, quien en las últimas entrevistas ha insinuado dicha postura política, al señalar, por ejemplo, que sería importante ir despejando desde ahora el tema de los presidenciables para eliminar posibles nubes negras en el horizonte de la coalición. En ese sentido, de acuerdo a fuentes bien confiables, hace un par de días, el senador por la Décima Sur habría tenido conversaciones con altos personeros de la falange, entre ellos con la propia ex canciller Alvear, una de las eventuales aspirantes presidenciales de dicha tienda, para manifestar que comparte la posición de esa colectividad. Incluso las mismas fuentes concertacionistas dijeron que Escalona ya habría comprometido el apoyo del PS para un candidato decé, pues la idea también es que se bajen las tensiones al interior del bloque de modo de asegurar que la Presidenta Bachelet pueda gobernar tranquila, ya que hasta el momento no solamente ha tenido problemas en la instalación de su administración sino que tampoco ha recibido un real respaldo del mundo parlamentario del oficialismo en temas claves (el caso de la nominación del contralor es el mejor ejemplo), y en especial de los decé. El Mostrador.cl trató de obtener una reacción frente a esta información de parte de Escalona, sin embargo el parlamentario socialista optó por no pronunciarse. Mientras tanto, en el PS hay inquietud por el tema, pues sectores de la disidencia del partido, al ser consultados al respecto, expresaron temores y reservas. Uno de sus representantes, Gonzalo Martner, (quien encabeza la tendencia Nuevo Socialismo) dijo que hasta el momento el timonel no ha entregado información sobre estos supuestos contactos con los socios de pacto y, en caso de que esto fuera efectivamente así, esto sería muy negativo para la unidad de la Concertación. Martner: “No se puede sustituir el pronunciamiento de la ciudadanía” -¿Su sector tenía información de estas conversaciones y si es así, qué le parece?-En primer lugar, no me consta si han existido o no esos contactos; sin embargo, si ello es así no ha sido tratado en ninguna instancia colectiva del PS y por ello no involucra en absoluto la opinión institucional. Además, es importante señalar que este tema ronda por varios años en orden a que para que la Concertación supere sus problemas haga una especie de reparto anticipado de periodos presidenciales, lo cual ha encontrado de parte de varios personeros del PS y del PPD un fuerte rechazo porque no se puede sustituir a los ciudadanos de una decisión tan importante respecto a quién quiere que gobierne desde el 2010. -¿Pero si este compromiso significa mejorar las relaciones al interior del bloque y asegurar una mayor gobernabilidad, ello no tendría su cuota de validez?-Yo creo que lo que no es válido es estar planteando prácticamente desde el primer momento de la gestión de la Presidenta la sucesión de ésta, eso es un grave error. Seguir insistiendo en ese tema me parece que no corresponde simplemente porque ésas no son las prioridades de los chilenos, sino que el país lo que quiere es que la mandataria pueda gobernar tranquila y que cumpla su programa. Por lo tanto, cualquier alteración respecto a candidaturas presidenciales lo que hace es generar tensiones innecesarias. -¿El Presidente del PS debería dar a conocer estas supuestas conversaciones?br> -En una entrevista reciente Escalona insinúa este punto de vista y habría que tratarlo en las instancias correspondientes y tomar una posición. -¿Usted cree que el partido no estará de acuerdo con ello?-Establecer este tipo de mecanismo al estilo colombiano, como se dio en el año '58, respecto a repartirse periodos presidenciales entre fuerzas políticas, significa que a lo menos se debería convocar al Congreso del PS para discutirlo, porque significa en el fondo sustituir el pronunciamiento de la ciudadanía y en definitiva ahí si que la Concertación perdería, porque la gente no tendría por qué acompañarnos en lógicas de acuerdos concertados entre cuatro paredes. -¿El PS tendrá un candidato presidencial para el 2009?-No lo sé. Eso se verá en su momento, pero lo que no puede impedir el PS es que la ciudadanía elija de manera democrática a quienes van a ser los candidatos a la Presidencia de la República. Eso se ve de acuerdo a las dinámicas políticas y esto se puede discutir después de las elecciones municipales de octubre del 2008, y para eso falta mucho. Mi postura es que nada de esto debe discutirse ahora, ya que no tiene sentido alguno. _____________________________________________

viernes, septiembre 29

Bachelet critica modelo económico de Pinochet, El Mercurio

Viernes 29 de septiembre de 2006
Dijo que fue "neoliberal, asistencialista y subsidiario"
NELLY YÁÑEZ

Lanza plataforma de protección social y se juega por un papel más relevante del Estado en seminario de Chile 21

Un drástico cuestionamiento a la herencia "neoliberal, asistencialista y subsidiaria" que dejó el gobierno militar -y también a las políticas sociales de la derecha- hizo la Presidenta Michelle Bachelet a horas del envío al Congreso del Presupuesto 2007, que ha confrontado al oficialismo por un mayor gasto social.En un seminario sobre "La protección social en un mundo incierto" -organizado por la Fundación Chile 21 junto a las fundaciones Friedrich Ebert y la Jean Jaurés en el Círculo Español-, el discurso de la gobernante fue una suerte de plataforma de su sello de gobierno.No sólo por declarar que su "marca histórica" va a estar dada por la consolidación de las bases de un sistema de protección social, sino que por jugarse por un papel más relevante del Estado, marcando con ello incluso un matiz con las posturas que exhibe su propio equipo económico, considerado más liberal.De ahí que dijera que con la consolidación de este sistema "estaremos reencauzando el país en lo que fue su matriz histórica de construcción estatal, de crecimiento con igualdad, de un Estado preocupado de ampliar las libertades y el bienestar de sus ciudadanos, que primó durante gran parte del siglo XX".En una abierta crítica al régimen del general (r) Augusto Pinochet, la gobernante sostuvo que las enmiendas sociales en Chile han implicado un desafío mayor."Porque si en Europa intentan una construcción moderna del Estado de bienestar partiendo, digámoslo así, desde la izquierda, nosotros lo hacemos partiendo desde un origen de la derecha de la matriz neoliberal, asistencialista y subsidiaria que nos legó el gobierno militar", dijo, al acusar a esa administración de haber dejado también como herencia una "enorme pobreza".Es decir, dijo, se pasó de un modelo autoritario excluyente a un modelo democrático inclusivo.Sus críticas rebasaron al gobierno militar al afirmar que cuando "un Estado de Derecho no garantiza los derechos sociales, termina siendo un Estado de derecha".Valoró la reducción de la pobreza desde casi un 40% en 1990 a poco más del 18% en 2003, que se haya triplicado el gasto en salud, duplicado el de educación y que tres de cada cuatro chilenos vivan en su casa propia.No obstante los logros, dijo que existen nuevos desafíos, y que este sistema se irá enriqueciendo con los años y con el crecimiento económico del país.Tomando un desafío lanzado por el senador PS Carlos Ominami -de pasar de los primeros lugares en el percápita al primer lugar en protección social-, enfatizó que se está trabajando en un sistema que abarque desde la infancia a la vejez."Lo central -dijo- es que la noción de un sistema integral, basado en los derechos de las personas, no quede sólo en derechos que sean enumerados, sino que garantizados por el Estado; es lo que queremos que quede como legado".Y con la voz quebrada, recordó -al finalizar sus palabras- a Jaime Crispi, ex presidente del Consejo Asesor para la Infancia, quien murió recientemente en un accidente en el ascensor de su departamento.LyD: rumbo es "preocupante""Preocupante", especialmente para los más pobres, considera Ignacio Illanes, director del Programa Político del Instituto Libertad y Desarrollo, que la Presidenta se proponga avanzar hacia un Estado de protección social, que además, dice, está siendo cuestionado en países desarrollados."En un país en el que faltan los recursos no se puede asegurarles a todos la ayuda del Estado, sino que hay que focalizar hacia quienes más necesitan. Construir un Estado de bienestar en un país pobre es distribuir una riqueza que no tenemos, más bien es distribuir una pobreza", asegura Illanes.El experto plantea que ojalá la Presidenta considere políticas que favorecen el crecimiento y la participación de las personas libremente en las decisiones, como puede ser la democracia tributaria, "más que en el Estado distribuyendo una riqueza que no tenemos".Además, opina que este sistema puede tener efectos negativos sobre la base social, "porque las relaciones comienzan a tener como intermediario al Estado, lo que le quita riqueza a la sociedad".

jueves, septiembre 7

Consenso y disenso en el uso de los excedentes del cobre, por Alexis Guardia


24 de Agosto del 2006
Administrar la bonanza del precio del cobre no es tarea fácil cuando se trata de un país emergente como Chile, con muchas necesidades básicas sin atender, desigualdades en el acceso a las oportunidades y baja movilidad social. Chile no es Noruega, por cierto, y la enfermedad holandesa se vive de distinta manera. Existe un amplio consenso que en un período con precios altos del cobre, y aún cuando su nivel se mantenga elevado por dos años más debido al fuerte crecimiento de China e India, es necesario ahorrar los excedentes transitorios y gastar solo los ingresos permanentes, es decir no sujetos a variaciones cíclicas. La regla fiscal del superávit estructural del 1% del PIB ayuda a separar estas aguas. Podrá discutirse que existen otras variantes de regla fiscal, pero ese no es el punto. ¿Dónde comienza el disenso? En el destino de una parte de los excedentes transitorios, es decir, aquella que van a capitalizar el Banco Central o disminuir la deuda del gobierno con esta institución por la vía de destinar el 0,5% del PIB durante 5 años para pagarla. La verdad es que el déficit patrimonial del Banco Central, que se ha venido arrastrando desde hace mucho tiempo y está marcado por la operación de salvataje a los bancos privados que esta institución hiciera durante la crisis financiera de 1982-83, no ha sido un obstáculo para reducir la inflación en la década del 90 y tampoco ha limitado el fuerte crecimiento económico del mismo período. Las mismas autoridades monetarias han afirmado en el Senado que “el déficit del Banco Central no se ha traducido en mayores problemas porque éste tiene una garantía implícita del Estado, el que además de ser solvente, tiene liquidez y es considerado muy buen deudor”. Una razón plausible para el pago de la deuda indicada es que un Banco Central más capitalizado o un fisco menos endeudado permitiría reducir la prima por riesgo país, y con ello, lograr tasas de interés internacional mas bajas para las grandes empresas y el sector bancario; recordando además que ambos tienen un 82% de la deuda externa bruta del país. Si así fuera habría que explicitarlo. La segunda fuente de disenso dice relación con el hecho de que recientemente las autoridades económicas han considerado que no basta con la regla fiscal existente y que en su aplicación habría que agregar una segunda regla, y es que el gasto fiscal no puede crecer a dos dígitos. Incluso antes que el Comité de Expertos entregara sus pronósticos las autoridades de Hacienda garantizaron que el gasto público no superaría los dos dígitos, y anteriormente previendo la situación algunos opiniones más conservadoras reclamaban un cambio en la metodología para estimar el precio del cobre de largo plazo, modificando el rango de medición de dicho precio, pasando de un cálculo de 10 años plazo a otro de 30 o 40 años, lo que reduciría considerablemente el precio promedio estimado del cobre, achicando el crecimiento del gasto fiscal y transformando el cálculo en una verdadera lotería. Recientemente el Comité de expertos entregó sus estimaciones del precio del cobre de largo plazo y la tasa del crecimiento del PIB de tendencia: 1,21 centavos la libra para el primero y 5,3% para el segundo. De acuerdo a estos parámetros el gasto fiscal permitido por la regla fiscal podría crecer hasta en 11 o12% el 2007. Ahora las autoridades dicen que es necesario considerar el costo de Codelco y castigar el precio de largo plazo estimado para el metal rojo. Ajuste que al parecer no se hacia anteriormente. En resumen, el ritmo de crecimiento del gasto público para el 2007 se ha transformado en una cifra fetiche y la regla fiscal ha quedado a maltraer en su aplicación. ¿Pero cuál es la razón de fondo de toda esta historia? Una es el temor a que una expansión muy fuerte del gasto público afecte la inflación y el tipo de cambio. La otra es que un gasto público que crece más rápido que el producto significa que el Estado acrecienta su presencia en la economía y ello es intrínsicamente perverso. Esta última no nos interesa pues es pura ideología. La primera sí es una inquietud legítima para cualquier economista. Sin embargo, para abordarla lo primero que habría que preguntarse es: ¿dónde esta el estudio empírico del Banco Central o del Ministerio de Hacienda que teniendo en cuenta el conjunto de interrelaciones de la economía chilena (y no solo de relaciones monocausales) nos diga en cuánto afectaría a la inflación de tendencia y al tipo de cambio real un aumento del gasto publico de 10%, en las actuales circunstancia? Por cierto un estudio de este tipo no es definitivo pues la economía no es una ciencia exacta y existen distintas maneras de modelarla. Sin embargo ello acota el tema y facilita la discusión técnica. Pero también es cierto de que no existe un estudio similar que avale las proposiciones de quienes piden una política fiscal más expansiva. En la práctica el problema central es que el fisco cuenta hoy con más recursos permanentes abriendo con ello una oportunidad única para dar un salto en el desarrollo fuera de toda tentación populista, pero acosada por una fuerte tentación conservadora. No hay ninguna razón (salvo el prejuicio) para pensar que el Estado no tenga la capacidad de priorizar proyectos según su rentabilidad social (una prueba de ello fue el abandono del proyecto del puente en el Canal de Chacao). En las circunstancias actuales el gasto deberá estar orientado hacia infraestructura y capital humano, apuntando además al aumento de la productividad y competitividad de la economía en plazos medianos, aminorando con ello los efectos negativos sobre el tipo de cambio real y presión inflacionaria. Cuán lejos se pueda avanzar en ello junto al sector privado, es una tarea del país. _______________________
Alexis Guardia B. es economista.

martes, agosto 22

Ganancias de Escondida y Costos Salariales (II), Orlando Caputo y Graciela Galarce

18 de Agosto del 2006
www.elmostrador.cl


La campaña comunicacional por parte de la empresa y las presiones a través de mensajes sobre los trabajadores de la Minera Escondida y sobre sus familias, nos llevó a elaborar este documento, con síntesis de varios temas, que trataríamos en documentos posteriores al publicado el 16 de agosto en www.elmostrador.cl, titulado “Ganancias de Escondida y Costos Salariales”.

1. Ganancias y Salarios. Las ganancias de Escondida eran muy elevadas con precios bajos del cobre. Ahora son extraordinariamente elevadas. Son 100 veces superiores a los salarios globales anuales de los trabajadores de Escondida. En efecto, las ganancias operacionales las estimábamos en 7.000 millones de dólares, en tanto, los salarios globales anuales en 70 millones de dólares. La información oficial de Escondida, para el primer semestre de 2006, entrega una cifra superior a la que habíamos estimado. En efecto, las ganancias operacionales más depreciación del primer semestre son 3.790 millones de dólares. Para todo 2006, las ganancias serian 7.580 millones de dólares. En el mundo, difícilmente se encuentre un caso similar.

2. Remuneraciones mensuales. La escala de remuneraciones vigentes en Escondida va desde un sueldo base de 289 mil a 749 mil pesos, más los bonos llegan al millón de pesos líquido mensuales promedio por trabajador. Esto desmiente rotundamente tanto al ejecutivo de Escondida, Mauro Valdés, y al académico de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, quienes en forma reiterada en los medios de comunicación han afirmado que el sueldo promedio de los trabajadores de Escondida es de $2.500.0000. Para aumentar el promedio incluyen las remuneraciones bastante más elevadas de 550 supervisores y las remuneraciones extraordinariamente elevadas de 50 Ejecutivos. La remuneración mensual líquida por trabajador es en torno a un millón de pesos. Es decir, es sólo un 40% de lo que en forma engañosa informa la Empresa.



3. Las remuneraciones de los mineros comparadas con remuneraciones en otros sectores. La economía chilena ha desarrollado en forma privilegiada el sistema financiero, bancos, seguros AFP’s, etc. También eléctricas, telefónicas, empresas de gas y agua y el comercio por mayor. En todos estos sectores, se emplean un millón y medio de personas. La gran mayoría de los trabajadores de estas empresas ganan salarios bajos, pero un grupo pequeño de ellos 10%, -150.000 trabajadores-, ganan sueldos superiores al 1 millón de pesos y mucho más. Por eso, el salario medio en esos sectores - según el INE-, es similar al salario medio en el sector minero.

Estos 150.000 trabajadores de los sectores mencionados, que ganan igual o más que los 33.000 trabajadores de la gran y mediana minería del cobre, rompen con ‘el imaginario social’ de que los trabajadores mineros son privilegiados.

4. Las condiciones de trabajo. Las condiciones de trabajo de los mineros son muy duras en general, pero además los trabajadores de Escondida, viven con sus familias en ciudades como Antofagasta, Copiapó, e incluso, en La Serena. Los mineros en contra de la naturaleza humana y en contra de la unidad familiar, pasan la mitad del tiempo en la mina y en sus instalaciones, a más de 3.000 metros de altura, con temperaturas extremas, con varios grados bajo cero en invierno y muy altas temperaturas en el día, especialmente en verano. La otra mitad del tiempo de su vida, en tanto permanezcan en esos trabajos, están en sus casas con sus familias y a nivel del mar. El régimen de 4 días, con jornadas de 12 horas de trabajo y 4 días ‘libres’ no alcanzan a adaptarse cuando deben enfrentar nuevas condiciones naturales, sociales y familiares.

5. Diferencias de las condiciones de trabajo y diferencias en el tipo de producción. Las condiciones de trabajo son de una diferencia abismante entre el trabajo de oficina y el trabajo de los mineros. Los supervisores pasan un tiempo de su jornada en las oficinas. Aún así, este trabajo es mucho más duro que el trabajo de oficina en las ciudades. Los trabajadores mineros en su gran mayoría están en los diferentes frentes de trabajo en las diferentes fases de la producción Los trabajadores mineros y en particular, los de la gran minería del cobre, generan directamente ‘valor’.Los trabajadores de los sectores mencionados, son trabajos muy importantes, sin embargo, ellos participan en la distribución de los servicios y muchos de ellos circulan valores ya generados. En realidad, los trabajadores del cobre y de Escondida producen el ‘Sueldo de Chile’ y una parte muy importante se lo llevan las empresas extranjeras.



6. El pliego de peticiones no supera las pérdidas de las remuneraciones en relación a las ganancias. Las remuneraciones totales anuales de los trabajadores en 2004, equivalían sólo al 2,8% de las ganancias. En 2005, las remuneraciones en relación a las ganancias bajaron y equivalen a sólo 1,9% de las ganancias. En 2006, nuevamente bajaron en términos relativos, las remuneraciones equivalen al 1% de las ganancias. También las remuneraciones en relación a los ingresos globales por ventas disminuyeron considerablemente.



Las reivindicaciones actuales, el reajuste de remuneraciones del 10% y los dos bonos prorrateados en tres años, no permiten recuperar el nivel relativo de las remuneraciones del año 2005.

7. El costo salarial, en relación al precio de una libra de cobre. El precio de venta promedio anual estimado por Cochilco, para 2006 es de 300 centavos de dólar la libra. Según la ‘Memoria Anual 2005’, de Minera Escondida publicado esta semana, el costo directo de operación es de 33,9 centavos de dólar la libra. El costo de las remuneraciones globales de los trabajadores, es tan mínima que sólo llega a 2,6 centavos por cada libra de cobre. Esta es otra forma de ver los extraordinariamente elevados márgenes de ganancia.

8. El costo salarial y el incremento de los costos de tratamiento y refinación en otros países en empresas relacionadas. Llama mucho la atención el fuerte incremento del costo de tratamiento y refinación. En 2003, eran 263 millones de dólares. En 2005, subieron a 552 millones de dólares, es decir, más que se duplicaron. El costo de transporte, subió de 62,8 millones de dólares a 130,5 millones de dólares. También más que se duplicó. Gran parte de estas actividades son desarrolladas por empresas relacionadas a Minera Escondida. El costo salarial global anual, es apenas un 12,7% del costo de tratamiento y refinación que se paga en otros países a empresas relacionadas.



El fuerte aumento de estos costos y de otros, -particularmente con empresas relacionadas-, deberían ser investigados por las instituciones del Estado que correspondan. Pensamos en el Consejo de Defensa del Estado, o en la creación de una’Comisión Investigadora’ de la Cámara.

9. El costo salarial y la depreciación de la maquinaria y equipo. La depreciación por el ‘desgaste’ de maquinaria y equipo en 2005 fue de 215 millones de dólares, que son 3 veces los 70 millones de dólares de las remuneraciones globales anuales de los trabajadores. Es decir, en Minera Escondida, la depreciación de las COSAS para reemplazarlas por nuevas es mayor que el TRABAJO VIVO como actividad de los seres humanos. Recordamos que la depreciación de la VIDA no se recupera y económicamente no es remunerada.



10. El costo salarial y el valor de los subproductos El estudio de la información estadística de Escondida nos entrega muchas sorpresas. Junto a las anteriores, sorprende en demasía, el hecho de que el valor de los subproductos: oro y plata, le rinda a la Empresa Escondida, en torno a 188 millones de dólares en 2006, que son 2,7 veces superiores a las remuneraciones globales de los trabajadores de Escondida.



11. El incremento de las remuneraciones, incrementa el Producto Nacional. El Producto Nacional es igual al Producto Interno Bruto menos el pago a los factores extranjeros. En este caso, el Producto Nacional es igual al producto generado internamente en el país menos las ganancias de las empresas extranjeras. Las ganancias disminuyen el Producto Nacional. Las remuneraciones de los trabajadores y sus incrementos aumentan el Producto Nacional. Este incremento dinamiza la economía nacional y regional. Los trabajadores gastan sus ingresos en bienes de consumo o en casas – que son consideradas inversión-, que permite reactivar la economía nacional.



12. Los salarios en la historia económica universal. La historia muestra que cuando aumentan los salarios en las empresas grandes, con el tiempo aumentan los salarios en todas las empresas. Esto, depende del grado de organización de los trabajadores. Cuando las empresas logran comprimir los salarios, -como en las crisis-, disminuyen los salarios en toda la cadena. Esto sucedió cuando los precios del cobre cayeron por una sobreproducción mundial de cobre creada desde Chile por las empresas privadas, entre ellas, por Minera Escondida. En esos años, la presión para disminuir los costos salariales en toda la cadena, se justificaba diciendo que ‘había que ajustarse el cinturón’.



13. La participación de los salarios en países y sectores económicos. En Estados Unidos, la participación de los salarios en el Producto generado por las empresas es cercano al 70%. En Chile, la participación de los salarios en el Producto es sólo 38%. En las empresas exportadoras, la participación de los salarios en el producto sectorial es en torno a 20%. En la gran y mediana minería del cobre, es de 2,0%. La participación de los salarios en Minera Escondida es sólo de 1,0 % o menos del nuevo producto generado.



14. Los niveles de pobreza y desigualdad salarial son responsabilidad de las Empresas, del modelo y de la política económica. También lo es la explotación de los trabajadores de las empresas sub contratistas. Los medios de comunicación usan este argumento para desprestigiar a los trabajadores del cobre. Ellos no son responsables de las desigualdades que generan las Empresas, el modelo y la política económica.

15. ¿Son elevados los Bonos? También Minera Escondida en relación al Bono de 16 millones de pesos, oculta que corresponde a 8 millones por Bono por precio del cobre de 2004 (130 ctvos) y 2005 (167 ctvos) y otro bono de 8 millones por término de conflicto relacionado con los tres años de vigencia del Contrato que termina ahora en agosto. Los trabajadores de Minera Andina han obtenido 5 millones de pesos anuales y 15 millones totales por Bono precio en el Convenio que finaliza en noviembre. La producción de Escondida en más de 5 veces la producción de Andina. Por lo tanto, los BONOS no son elevados.



16. Desigualdades sociales en las regiones mineras. Nuestros estudios y estadía en Antofagasta, nos permitió ver que en “la capital del cobre” se reproducen las grandes desigualdades sociales y económicas que aparecen en las ciudades. En Santiago, los ricos viven en el barrio alto, cercano a la Cordillera y los barrios pobres se ubican en el poniente. En Antofagasta, los ricos viven cerca del mar y los pobres se ubican en los cerros. En Antofagasta, hay cada vez mayor conciencia de que deben organizarse para captar parte de las riquezas que genera el cobre, tal como era en décadas pasadas .y cómo lo señalan las Resoluciones de Naciones Unidas en el sentido de que los países deben tener soberanía sobre sus recursos naturales y deben ser explotados para favorecer fundamentalmente, a los habitantes del país donde están localizados los recursos naturales.



17 Las pérdidas por impuestos y posible fraude al Fisco. Los ejecutivos de la dirección de la Empresa, Mauro Valdés y Pedro Correa, han declarado que Chile está perdiendo 7 millones de dólares diarios por la huelga. De ser cierto esto, significa que en el año Escondida debería pagar más de 2.555 millones de dólares. Sin embargo, en 2005 pagó sólo 532 millones de dólares y en 2006 pagaran en torno a los 1.300 millones de dólares. Es decir, sólo paga el 50% de lo que dicen los dirigentes máximos de la Empresa. ¿Hay errores intencionados para desprestigiar al Sindicato?, o ¿Puede ser un fraude al Fisco que debe ser investigado? En realidad, con la huelga por el aumento del precio del cobre, Chile más que recupera las pérdidas por tributación de la Escondida, lo que veremos en el punto siguiente.



18. El aumento del precio del cobre y de los aportes de CODELCO al Estado por el aumento del precio del cobre, debido a la huelga de Escondida. Hace unos meses el precio del cobre disminuyó a 3 dólares desde su alto nivel cercano a 4 dólares. A partir de la posibilidad de un conflicto en la Escondida, el precio de nuevo empezó a subir, hasta ubicarse en torno a 3,5 dólar · COCHILCO aumento el precio promedio anual desde 260 centavos a 300 centavos de dólar por libra. Entre las razones que da Cochilco, está la huelga de Escondida y el derrumbe en Chuquicamata. · Si suponemos que la huelga de Escondida explica 10 centavos de los 40 centavos en que Cochilco aumentó el precio del cobre, CODELCO recibirá por este aumento de precio, más de 350 millones de dólares al año, que en su totalidad son captados por el Estado. Si la huelga durara un mes, el Estado dejaría de recibir 50 millones de dólares de Escondida por impuesto, con el 50% de la producción. Además, las otras empresas extranjeras también verían aumentadas sus utilidades, y aunque pagan poco impuesto, también compensan con creces la disminución de impuesto por parte de Escondida. En síntesis, los ingresos que el ESTADO recibe especialmente de CODELCO, son muchísimos mayores a lo que se dejaría de percibir por pérdida de impuesto de la Escondida. Por otro lado, el cobre, el oro y la plata que no se extrae en el período de la huelga, queda en el yacimiento. Esta paradoja, se produce porque la Escondida, así como otras empresas, al apropiarse del valor del cobre, del oro y de la plata en el yacimiento obtienen grandes utilidades y pagan impuestos muy reducidos, respecto de las grandes rentabilidades.

19. Las ganancias en 2006 superan las inversiones acumuladas de Escondida. En la ‘Memoria Anual 2005’ de Minera Escondida, - página 45-, se entrega la información sobre las inversiones acumuladas desde 1991 al 2005, que alcanza a 5.133 millones de dólares. Las ganancias operacionales, -según nuestras estimaciones, como proyección de los Balances, arrojaba una cifra de 7.000 millones de dólares como ya lo hemos señalado. La información reciente de la Empresa sobre el primer trimestre, muestra una utilidad neta de 2.919 millones. de dólares –después de descontar intereses e impuestos. Las utilidades operacionales, según el informe de Escondida para el primer semestre son de 3.790 millones de dólares. En el año, las utilidades serían de 7.580 millones de dólares, superiores a nuestra estimación. Esta es otra impresionante arista. Las utilidades netas de este año, y en mayor magnitud, las utilidades operacionales son bastante mayores a las inversiones realizadas por Minera Escondida desde 1991 hasta fines de 2005, que como hemos señalado anteriormente llegan a 5.133 millones de dólares.



20. Las ganancias, las inversiones y las depreciaciones de Escondida. Como se sabe, las empresas tienen un régimen de depreciación acelerada, de la inversión realizada, en gran parte para disminuir utilidades y pagar menos impuestos. La depreciación acumulada, según consta en ‘Memoria Anual 2005’ de Minera Escondida, - página 73-, alcanza a 1.753 millones de dólares, que representa una recuperación de un 34% del total de la inversión realizada desde 1991 a fines de 2005 que como hemos dicho es de 5.133 millones de dólares y que es menor a las utilidades de 2006.



21. La Escondida, es la empresa que obtiene las mayores utilidades en el ranking para América Latina. También, debe ser un caso muy especial a nivel mundial Ni las petroleras privadas están en una situación tan privilegiada, porque estas pagan algo del valor del petróleo en el yacimiento. Todo esto es inaudito, es increíble. ¡Faltan calificativos! Recordamos que hace unos años, en un libro de un destacado jurista especialista en Derecho Minero, ligado a la Democracia Cristiana chilena, señalaba que en el Continente Americano, en relación a las Concesiones Mineras, se presentaban dos tipos de legislación: la de tipo A y la de tipo B. En la de tipo A, estaban todos los países del continente americano, excepto Chile, que estaba en forma solitaria en la de tipo B, que entrega en propiedad privada los yacimientos mineros.

Minera Escondida ha sido parte del ‘pecado original’: la ‘Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras’, que es Anticonstitucional y que permitió la privatización y la desnacionalización del cobre. La desnacionalización constituyó una afrenta a la principal medida política, económica y social del Siglo XX: La Nacionalización del Cobre. Se han apropiado del ‘Sueldo de Chile’ explotando a los mineros, a pesar de que la Constitución señala categóricamente que “las minas son de dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible del Estado chileno”.



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Orlando Caputo. Economista Universidad de Chile, Investigador de Cetes y del Grupo de Economía Mundial de Clacso y de la Redem.

Graciela Galarce. Economista Universidad de Chile, Magíster en Ciencias Sociales – Flacso, Investigadora de Cetes.

Las luces y las sombras, por Gregorio Peces-Barba

EL PAÍS (www.elpais.es)
Opinión - 22-08-2006

La posición de la Iglesia institucional española, sobre todo de algunos cardenales y obispos, no tiene precedente comparado con la postura y el comportamiento de las demás iglesias cristianas, incluidas las católicas en el resto de Europa. Quieren seguir teniendo el monopolio de las luces y de la verdad, no sólo en el campo religioso, sino también en el científico, en el educativo, en el cultural y en el político. Esas pretensiones acabaron en Occidente con el Siglo de las Luces. La extensión a todos los campos del principio evangélico "la verdad nos hará libres" es el impulso y la justificación intelectual de esas posiciones. Sin embargo, es un error histórico esa extensión a un mundo antropocéntrico y secularizado donde el hombre es el centro y está centrado en el mundo. Quizá, lo cierto es que se ajusta a esas condiciones culturales que arrancan de la Ilustración y que tienen como centro la libertad y aseguran su implantación como el cauce para construir verdades en la ciencia, en la educación, en la cultura y en la política. Es la libertad, pues, la que nos ayuda a ser más verdaderos.
Naturalmente, estas posturas de la jerarquía, con la aparición de la democracia, del Estado liberal y de los derechos fundamentales, quedan en Occidente un poco en el vacío. No sé si algún eclesiástico añorará la situación de otras religiones monoteístas, donde los jefes religiosos están por encima y controlan a los políticos elegidos por sufragio universal. Si fuese así, aunque no lo confesasen, deberíamos concluir que están infectados de una grave enfermedad de imposición de la ética privada sobre la ética pública.
Quizá, el último ejemplo de ese delirio es la oposición a la asignatura Educación para la ciudadanía por parte de esos sectores católicos, que ha culminado con la afirmación incomprensible del cardenal Rouco de que puede ser contraria a la Constitución, que puede ser inconstitucional.
Son tesis que recuerdan a la reacción antiilustrada del siglo XIX, donde De Bonald y De Maistre, y Juan Donoso Cortés en España, defienden una sociedad teocéntrica basada en el orden divino expresado a través del pensamiento de la Iglesia Católica. Sus tesis son las mismas de los años cuarenta, un poco moderadas y enmascaradas a través no sólo de apelaciones a la verdadera democracia, que ellos representan mejor que nadie, y de afirmaciones sobre su defensa permanente de los derechos humanos con una inocencia histórica que olvida el "Syllabus" y toda la restante doctrina pontificia desde la "Mirari Vos" a la "Libertas". En realidad, siguen muy influidos por el segundo Donoso Cortés del Ensayo sobre el Catolicismo, el Liberalismo y el Socialismo (1851), del Discurso sobre la Dictadura (1849, en el Congreso de los Diputados), de la "Carta al Director de la Revue des Deux Mondes", de su discurso Sobre la situación general de Europa (1851), de la Carta al Cardenal Fornani (1852) o de "Los sucesos de Roma" (El Heraldo, noviembre de 1848), entre otros. Releyendo la excelente edición del Ensayo del profesor Monereo en Comares aparecen muchas ideas que nuestros señores cardenales y obispos repiten hoy: "El orden pasó del mundo religioso al mundo moral y del mundo moral al político. El Dios católico, creador y sustentador de todas las cosas, las sujetó al gobierno de su providencia y las gobernó con sus vicarios. La idea de autoridad es de origen católico" (Ensayo, página 15); o "No hay verdad que la Iglesia no haya proclamado, ni error al que no haya dicho anatema. La libertad en la verdad ha sido para ella santa; y en el error, como el error mismo, abominable: a sus ojos el error nace sin derechos y vive sin derechos" (Ensayo, página 24). Repudiará a la "democracia insensata y feroz, sin Dios y sin ley que oprime a la unidad y conturba al mundo" ("Los sucesos de Roma", Obras completas, Tomo II, página 183). Un examen de las obras que acabamos de reseñar permite encontrar en todas ellas restos de ese pensamiento. Se unen también otras ideas muy arraigadas en la cultura eclesiástica, que no evangélica, como la miseria humana que desprecia al hombre en el mundo o la de los dos reinos, el de los justos y el de los pecadores, que divide e impide el desarrollo de la igual dignidad de todas las personas. La distinción muy arraigada entre jerarquía y fieles, los pastores y el rebaño de que habla Pío X, o el diferente trato a la mujer en el interior de la Iglesia, son también rasgos que impiden la igual dignidad. La idea kantiana de que somos seres de fines, que no podemos ser utilizados como medios y que no tenemos precio se aplica con dificultad a esa cultura. Controlar y monopolizar, negando la autonomía a la ciencia, a la filosofía y a la política, para estos eclesiásticos no son ideas medievales y superadas, sino ideas vivas y actuantes en su tarea.
Por eso no pueden admitir que la enseñanza de un Estado democrático pueda transmitir los valores de libertad, de igualdad, de pluralismo y de justicia que están en el artículo primero de la Constitución. Tampoco otros complementarios como la tolerancia, la solidaridad y la seguridad. Ni las reglas y los procedimientos que aseguran la convivencia desde el Estado de Derecho. Los valores son monopolio de la Iglesia y de su enseñanza religiosa. De nuevo De Bonald, De Maistre o Donoso Cortés suministran los razonamientos. Ninguna de las verdades históricas, de las conquistas intelectuales, médicas o científicas, les conmueven. Con su inocencia histórica se niegan a reconocer que desde el siglo XVIII han perdido el monopolio educativo y la enseñanza en valores. Sus valores son válidos para los creyentes y no se admite que haya valores secularizados para todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes.
La crítica y la progresiva sustitución de la educación clásica criticada ya en siglos anteriores por Rabelais o Montaigne, especialmente por su concepción pesimista sobre las capacidades del niño, no es aceptable para ellos. Es ya la tesis de la miseria humana desde la infancia. Las posiciones de Condillac, D'Alambert, Rousseau, Filangieri o Condorcet modificaron el escenario. Aparecerá la idea de la educación universal como derecho y como deber desde el desarrollo democrático de la sociedad. La Chalotais, en su Essai sur l'Education Nationale de 1763, planteará la responsabilidad del Estado en la educación nacional. Se propugnará la unificación de los programas, se diseñarán las diversas etapas educativas según las edades de los niños y se impulsarán las lenguas nacionales para sustituir al latín. Condorcet defenderá la igualdad de sexos y de oportunidades educativas para las mujeres, pero será un diagnóstico aún solitario.
En España, Carlos III asumirá las posiciones ilustradas y creará los Reales Estudios de San Isidro en Madrid, proclamando a la enseñanza primaria y secundaria como servicio público. El Conde de Floridablanca creará el Real Seminario patriótico vascongado, que Menéndez Pelayo considerará la primera escuela laica en España. Otros autores, como Jovellanos, Cabarrús o Meléndez Valdés, defienden una enseñanza laica, común para todos los ciudadanos y en diversas etapas desde la primaria a la superior. El Emilio español, el Eusebio, una novela pedagógica del ex jesuita Pedro Montegón, difundirá la nueva pedagogía y sostendrá que la moral puede enseñarse prescindiendo de la religión.
Esta corriente en España se consolidará en el siglo XIX con la obligación pública de una enseñanza única y gratuita bajo la supervisión del Estado. La enseñanza laica, pública y gratuita se generalizará en Francia a partir de la Tercera República, y en Italia a partir de 1870, después de la unidad. En Inglaterra empezó la intervención del Estado con la Ley Gladstone de 1870, y la gratuidad se estableció en 1891. En todos los países en que avanza en el siglo XIX y se completa en el siglo XX la educación nacional obligatoria, gratuita y laica, la escuela se reconvierte en un núcleo de igualdad social y de liberación intelectual, dos objetivos centrales del mundo moderno.
En esa línea, la Constitución de 1978 establece el derecho a la educación, pero permite la enseñanza privada e incluso la puede subvencionar si cumple el objetivo general de la educación, señalado en el artículo 27.2: "La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales".
La enseñanza privada, concertada o no, está sometida a estas reglas, aunque además podrá explicitar su carácter propio. Desconocer esta obligación general y esta competencia plena de los poderes públicos en materia educativa es un signo más de la desmesura de la verdad que nos hace libres. Ya dijeron los obispos en 1988 que ellos eran depositarios de verdades que están por encima de las coyunturales mayorías, con el peso de la superioridad de la teología sobre el pensamiento.
Así, se atreven a decir que la Educación para la ciudadanía es incluso inconstitucional. Desgraciadamente para ellos la sociedad no les va a seguir en ese intento teocrático de control. Es una forma más de rechazo real a la modernidad.
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Gregorio Peces-Barba Martínez es catedrático de Filosofía del Derecho y rector de la Universidad Carlos III de Madrid.

jueves, agosto 3

La tentación conservadora en la economía chilena, Alexis Guardia

La bonanza actual de los precios del cobre, y que, según juicios de expertos, podría quedarse por dos o tres años más, sigue tensando a nuestra economía. Ayer la discusión giraba en torno a los denominados “excedentes del cobre”, es decir, los superávit efectivos del fisco habida cuenta de la regla fiscal del balance estructural y que por ser ingresos transitorios solo se pueden ahorrar. Estos excedentes podrían acumular a fines del 2006 cerca de 13.000 millones de dólares y se estima que a fines del próximo año alcanzaría una cifra cercana a los 20.000 millones de dólares. Naturalmente, la economía chilena no tiene la capacidad de absorción interna de este volumen de recursos en el corto plazo sin que se deprima el precio del dólar. Para dar más tranquilidad al mundo de los negocios, el Ejecutivo envió un proyecto de ley, llamado de responsabilidad fiscal, donde se establece que los excedentes tendrán tres destinos: Fondo de reserva de Pensiones para ser gastado en la próxima década, Fondo para la capitalización del Banco Central por cinco años y un Fondo de Estabilización Económica y Social. En el primer y tercer destino los recursos se podrán invertir en su totalidad en el extranjero.

Sin embargo, esta solución que aparece tan coherente siempre dejará abierta una gran interrogante a saber, que la compra de deuda de terceros o activos en el exterior con los fondos indicados rinden menos que potenciales inversiones bien evaluadas que el propio gobierno hace en Chile. Los papeles de Tesorería de EEUU, rinden en torno al 5% nominal anual. Invertir en Codelco o Enap tiene rentabilidades superiores al 20% anual; invertir en puertos, carreteras, transporte, educación, salud rinde más del 12% anual según las evaluaciones de Mideplan en los proyectos actualmente en ejecución. Además, son todas inversiones con espacio para el sector privado innovador que tienden a acrecentar el crecimiento potencial de nuestra economía y que se pueden ir realizando gradualmente a fin de dar cuenta del problema cambiario, lo cual naturalmente exige un Banco Central más comprometido con el desarrollo económico del país.

Hoy en día la discusión gira en torno a los ingresos permanentes o estructurales para el año 2007 que sí se pueden gastar. Estos ingresos están compuesto por: los ingresos provenientes del cobre pero a un precio de largo plazo (proyección de tendencia a 10 años, hecha por un conjunto de expertos, y que para el 2006 fue de 0,99 ctv y presumiblemente para el 2007 sería en torno a 1,20) y los ingresos tributarios sobre la base de una estimación del crecimiento potencial futuro de la economía, también estimado por un conjunto de expertos, y que podría ser poco mas del 5%. Además, ahora habría que agregar los intereses que reportan los fondos anteriormente aludidos que también son ingresos permanentes y que se pueden gastar. En síntesis, se estima que para el 2007 podría registrarse un aumento de ingresos permanentes, según estimaciones privadas, entre 1.600 y 2000 millones de dólares adicionales, y con un aumento del gasto fiscal que podría ubicarse entre 8 % y 11%. Es decir, estamos en presencia de una política fiscal expansiva, respetando la regla fiscal y dentro de un ciclo de elevados precios del cobre.

Frente a esta situación ya han surgido las opiniones más conservadoras que argumentan que no es posible que el gasto fiscal crezca tan rápido. Algunos lo hacen sobre la base de razones estrictamente ideológicas, es decir, si el gasto fiscal crece mucho más fuerte que el producto significa que el Estado se está agrandando y ello es una perversidad o un elemento contra natura para quienes confunden sociedad y mercado. Otros argumentan sobre las consecuencias que podría acarrear un aumento del gasto fiscal del orden de los 2000 millones de dólares (1,5% del PIB del 2006) sobre el tipo de cambio y la inflación futura. Este es un argumento que merece atención.

Desde ya han surgido iniciativas para aliviar los efectos indicados. Una, quemar dólares afuera, por ejemplo, comprando los equipos médicos que dramáticamente hacen falta en los hospitales públicos o aumentando la ridícula cifra de 210 becados chilenos para hacer un postgrado en el extranjero con mil dólares mensuales a cargo del fisco. Naturalmente el conjunto de estas iniciativas está lejos de agotar los recursos implicados. La segunda es programar este gasto para dos o tres años, lo cual le permitiría al Estado constituir una cartera de proyectos estratégicos que hoy no dispone en la cuantía necesaria.

Sin embargo, a pesar de los criterios indicados sobre las modalidades del gasto fiscal, siempre está latente el tema de la absorción, es decir las consecuencias cambiarias e inflacionarias del mayor gasto pues hay una parte de éste que se dirige a los servicios (los no transables) que no se pueden importar y a través del cual un mayor gasto crea presiones inflacionarias y reevaluación del tipo de cambio real.

Al gastar el fisco cambia sus dólares por pesos e inyecta liquidez a la economía pero no hay que olvidar que el Banco Central puede recoger parte de esa liquidez emitiendo títulos financieros (bonos) con lo cual aumenta sus pasivos o deuda. No será la primera vez y la deuda que tiene actualmente es pequeña (4,7% del PIB). Existen muchas otras modalidades técnicas de intervención del Banco Central para acomodar un mayor gasto fiscal que minimicen sus efectos cambiarios e inflacionarios y que en las actuales circunstancias habría que explorar y no negarse a hacerlo por razones ideológicas.

Pero los vientos son otros hoy predomina una visión conservadora. Las autoridades de Hacienda recientemente anunciaron (incluso antes de que los expertos entregaran sus proyecciones sobre el precio del cobre a largo plazo y el crecimiento potencial del producto futuro) que habría un techo para el gasto fiscal y que éste no sería de dos dígitos. La Cámara de Comercio de Santiago, ya había planteado en mayo que era “conveniente anclar la regla fiscal limitando el crecimiento del gasto a una brecha máxima respecto del PIB”. Pareciera que en época de bonanza del precio del cobre la regla fiscal es insuficiente o poco eficaz a menos que se agreguen otras reglas subsidiarias como las indicadas. En este ambiente, es muy posible que más tarde pudiera surgir la iniciativa que tampoco se pueden gastar los intereses que reportan los fondos del ahorro fiscal y que hay que recapitalizarlos.

Podríamos concluir con lo siguiente. En los 16 años de gobiernos de la Concertación ha primado la prudencia y responsabilidad fiscal. En sus inicios partió con una reforma tributaria que permitió dar cuenta de la deuda social del régimen militar y mantuvo permanentemente un ahorro fiscal antes que se estableciera la regla del balance estructural. Esta última aparece no para eliminar una tentación populista inexistente sino para embarcar a la economía en un proceso de globalización financiera profunda. Al hacerlo se perdió el norte de una concepción del desarrollo, habida cuenta de la globalización, abriendo con ello las puertas a las ideas conservadoras en la gestión macroeconómica.

martes, agosto 1

La pista detrás de las encuestas, Osvaldo Torres

La pista detrás de las encuestas.Las últimas encuestas entregan a Bachelet una baja que la derecha acaracterizado como “caída libre”, “falta de autoridad” e incluso “carenciade gobernabilidad”. Detrás de estas desproporcionadas caracterizaciones estála estrategia de la Alianza y los poderes empresariales por sobredebilitaral gobierno ante la opinión pública –incluso a costa de su propiapopularidad- con el objetivo de conseguir que las prometidas reformas a laley de subcontrataciones, previsional, educacional y de infancia setransformen en meros maquillajes al modelo actual.Al sobre dimensionamiento de las implicancias de las encuestas se suman lascampañas sobre las políticas anti delincuencia, las críticas a lasrelaciones con los países vecinos, y con Venezuela, el precio de la gasolinay otros temas que puedan terminar culpando al gobierno. Así, con un gobiernopercibido y, para algunos, autopercibido como débil, la fuerza y profundidadde las necesarias reformas se diluyen.Lo anterior no implica que el gobierno no tenga problemas y ellos sereflejen en las publicitadas encuestas. Frente a esto, dos cuestionesparecen importantes, las del tipo de liderazgo de la Presidenta y el estilode gobierno.Si caracterizamos el tipo de liderazgo que Bachelet desarrolló durante laprolongada campaña presidencial, este fue empático, horizontal, dialogante ysensible a los temas sociales de la desigualdad, cuestiones que permitieronestablecer un liderazgo acogedor que se demostró adecuado a la demandaciudadana en un contexto de optimismo económico y paz social. Hoy, luego decuatro meses en La Moneda, este tipo parece agotarse y requiere unadefinición para responder a los nuevos desafíos puestos por las expectativasconstruidas en la campaña, acentuadas por el alza en el precio del Cobre ypor una suerte de inquietud social por una participación más justa en elingreso, expresada ya por el movimiento estudiantil.Las encuestas reflejan un reclamo por mayor autoridad, por más decisión, másefectividad y a esto hay que poner atención, pues establece una idea sobreel tipo de liderazgo que se requiere para los próximos años. Una nuevadefinición se encuentra en la combinación del proyecto del Gobierno y lascualidades de la Presidenta. Se deberá optar entre un abanico de tipos delíder. La opción populista, que teóricamente no es descartable tanto por losdineros disponibles como por ser una forma de recomponer lazos, estápolíticamente descartada del proyecto Concertacionista; la opción delliderazgo tecnocrático modernizador también es construible como modo deponer a la Presidenta por sobre las presiones sociales y demandascorporativas con un lenguaje de Estado y un discurso futurista, cuestiónpoco viable si se asume que la elección de Bachelet fue para responder a laexclusión social y la ausencia de ciudadanía constructora del país. Sidescartamos estos extremos Bachelet deberá optar –y no moverse entre- por unliderazgo de mujer fuerte, capaz de enfrentarse a los poderes fácticos queintentan frenar sus reformas emblemáticas y que muestre todo su potencialrespaldo popular apoyándose en los partidos de la Concertación, que son losque en su nombre están en mejores condiciones para dar la lucha política enel parlamento y hacia opinión pública.Esto implica una opción que se define en torno a una meta principal de lagobernante y que permite a la ciudadanía ordenar sus expectativas.El segundo problema es la cuestión del estilo de gobernar. Las Comisiones yConsejos de nivel presidencial son un espacio positivo que permite barajaralternativas técnico políticas, de limitada participación ciudadana. Sinembargo, por su composición y tareas no deja clara la orientación quedebieran tomar las proposiciones técnicas que debaten. Aún más, se hademostrado que la mediación de estas instancias entre el gobierno y losciudadanos e incluso con los partidos, ha tendido ha dejar al gobierno en un“tren de espera”, sin la iniciativa necesaria para impulsar las medidascentrales de lo que se propuso realizar en estos cuatro años.En este sentido, la participación ciudadana además de darse a través de larepresentación por el sistema de partidos, puede ser más efectiva si sepresionara desde el gobierno y los partidos que le apoyan, por lamodificación del binominal, la necesidad de la iniciativa ciudadana paralegislar y los plebiscitos vinculantes. Como lo demostrara hace años A.Valenzuela, no son las movilizaciones sociales las que desestabilizangobierno, sino las incompetencias del sistema político para procesarlos.La cuestión que articula los temas del tipo de liderazgo y el estilo está enel proyecto país del gobierno. Está claro que no es la suma de las reformasprometidas, pues el todo es más que sus partes. Si se persiste en la promesadel sistema de protección social como la herencia principal a dejar por elgobierno, lo que incluye evidentemente una centralidad en la agenda, estoimplica asumir que deberá haber debate y confrontación con ideas e interesesque tienen mucho poder y capacidad de presión.La agenda social del gobierno cuenta con el consenso de toda laConcertación, está en las expectativas de los ciudadanos, y la derechapolítica y económica ya levanta su crítica al “Estado de Bienestar”, a lafalta de flexibilidad laboral, a los altos impuestos, a la vez que desata elpopulismo con las platas fiscales. A su vez, la agenda democratizadoratambién se relaciona directamente con la agenda social, pues el interés delos ciudadanos, expresados a través del sistema político, demandando mayorparticipación institucionalizada puede entregar el apoyo necesario para eléxito de ésta.El tipo de liderazgo que reclaman los ciudadanos no es el autoritarismo, esla autoridad para imponerse a los poderes que resisten las reformas y paraque la política gobierne al mercado. De ese modo puede explicarse que losciudadanos demanden autoridad y la derecha autoritaria siga cayendo en lasencuestas.
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Osvaldo Torres G
Miembro Comisión Política PS.
Concejal Peñalolén.

lunes, julio 31

Política chilena y gas, por Artemio López

Hay malestar en el gobierno chileno por el nuevo precio que la Argentina fijó a las exportaciones de gas tras la nacionalización boliviana. Según nos informa la prensa, De Vido había dicho que el valor del gas sería menor de 4 dólares por millón de BTU. No le faltaba razón al ministro, ya que el precio que pagará Chile es de U$S 3,95. Sin embargo, los funcionarios chilenos se encargaron de subrayar que si se le suma el transporte –que forma parte del precio que pagará en la frontera–, el valor llega a 4,80 por millón de BTU. “Este es un precio inferior a los cinco dólares que paga la Argentina por el gas boliviano, pero superior al que anunció el ministro Julio De Vido ante la prensa, incluida nuestra prensa nacional”, dijo Poniachik sobre las promesas del ministro.
Todo esto es consecuencia tardía de haber financiado durante décadas la horrible política exterior de la República de Chile para con la región en general y Bolivia en particular, que se remonta a tiempos previos a la guerra del Pacífico, cuando contaba con una economía de exportación basada en la salitreras del Norte, que se extendían por el desierto de Atacama y el extremo sur del territorio peruano. En ese entonces, Inglaterra mantenía enormes intereses en el comercio del salitre y el capital chileno y británico poseían el 33 por ciento del salitre peruano.
Cuando el gobierno de Bolivia impuso un gravamen de 10 centavos por quintal de salitre exportado a un contrato privado de transacción, Chile invadió su territorio argumentando que violaba el tratado de 1874, que establecía que los bolivianos no incrementarían los impuestos sobre el salitre por 25 años, es decir, hasta 1899. El conflicto que se desató y que involucró a Perú –aliado de Bolivia– se conoce como la guerra del Pacífico, 1879-1884. La victoria chilena movió su frontera hacia el Norte y dejó a Bolivia sin acceso al mar. Tras la invasión se firmó el Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre Bolivia y Chile, conocido como el Tratado de 1904, donde se definió la actual delimitación territorial, según la cual la soberanía chilena se extiende hasta la frontera con Perú y la de Bolivia no alcanza a tocar el mar.
La ridícula persistencia para las autoridades chilenas, más allá del signo político de los gobiernos de turno, de este tratado y sus consecuencias, comercialmente muy perjudiciales para Bolivia y oprobiosas para su soberanía política y territorial, está en la base de la triangulación argentina para la provisión de gas a Chile.
Pues bien, es esta política exterior expansiva y sin bases materiales para sustentarla por parte de la hermana República de Chile la que tiene hoy un alto y creciente costo, y la República Argentina no tiene por qué continuar financiándola. Que las autoridades de Chile y Bolivia resuelvan este dilema como les plazca sin alterar los equilibrios regionales, pero los argentinos necesitan una economía fiscalmente ordenada, y es bueno que los estrategas chilenos ya no cuenten con nuestro presupuesto para seguir “dándole gas” a su modelito, tan exitoso. ¿O no era “el” ejemplo a seguir?

viernes, julio 7

Reinstalar los temas del desarrollo estratégico, Alexis Guardia

5 de Julio del 2006
Se ha instalado en la “plaza pública” un interesante debate sobre el uso de los excedentes del cobre de los que goza actualmente nuestro país. Los economistas le hemos dado a este tema un carácter engorroso y no fácil de seguir para un simple ciudadano. Sin embargo, las ideas centrales son sencillas y fundamentales para entender lo que está en juego. Veamos primero, el problema de cifras. ¿De cuánto estamos hablando? Según la reciente revisión de la Dirección de Presupuesto (Dipres) el superávit efectivo del gobierno que se obtendría el presente año, habida cuenta de la regla fiscal del superávit estructural del 1%, sería de 5,3% del PIB, es decir US$ 7.517 millones. La situación fiscal desde octubre del año pasado (fecha en que se discute el presupuesto del 2006) ha cambiado favorablemente y por lo tanto la Dipres ha debido actualizar una nueva proyección, con precios del cobre promedio para el año más realistas de 2,4 dólares la libra y no 1,25, lo que permite aumentar el excedente efectivo desde un 2,3% PIB al 5,3% indicado. La verdad es que ahora tenemos dos años consecutivos de una situación fiscal holgada pues el superávit efectivo el 2005 fue de 4,7% del PIB, es decir aproximadamente US$ 5420 millones y en gran medida también explicado por la mejoría de los precios del cobre. Es decir, los excedentes acumulados hasta la fecha serían del orden de los 13.000 millones de dólares. Cifra considerada conservadora pues el precio promedio del cobre para el 2006 podría situarse por arriba de los 2,4 dólares la libra proyectado. Sin embargo, este apetitoso excedente no puede gastarse pues la regla de oro es “gastar solo lo permanente y ahorrar lo transitorio” para un período de “vacas flacas”, es decir, cuando los precios del cobre sean menos espectaculares que los registrados actualmente. ¿Qué es lo permanente? Aquello que está dado por los ingresos de largo plazo y no por los ingresos propios del ciclo. Es decir los ingresos provenientes del cobre pero a un precio de largo plazo (proyección de tendencia a 10 años y que para el 2006 fue de 0,99 centavos y presumiblemente para el 2007 sería de US$ 1,20) y los ingresos tributarios sobre la base de un crecimiento potencial de la economía, hoy del orden del 5%. Las autoridades de Hacienda ya habían establecido en el 2001 la regla fiscal del 1% de superávit estructural que garantiza dicha regla de oro, y con la cual se determina al mismo tiempo el gasto público coherente con ella; así este gasto crecería en 6,2% en el 2006. Estando de acuerdo con la “regla de oro”, base de una sana disciplina fiscal, creemos que ella se puede garantizar con distintas “reglas fiscales” y en esto no puede haber dogmas. Pero no entraremos a discutir este aspecto. El problema ahora es saber ¿qué se hace con los excedentes fiscales que no se pueden gastar pues son transitorios? O de una manera más simple ¿que se hace con el ahorro fiscal? Los destinos son: pagar deudas o vivir de las rentas que reporten los depósitos a plazo o los rendimientos de un fondo de activos financieros externos. El primer camino es el que más se ha ejercitado en los años recientes. Con serios reparos, pues de acuerdo a estándares internacionales la deuda pública ya era baja (del orden de 10% del PIB.) y el ahorro en pagos de intereses podía ser menor a la colocación de esos ahorros en otros activos financieros. El pago de la deuda del Banco Central (el déficit patrimonial es del orden del 4% del PIB) también es cuestionable, no solo por la falta de transparencia como cuando el fisco pagó en pesos (se estima una suma equivalente a 1000 millones de dólares) y hubo que liquidar dólares afectando con ello al tipo de cambio, a fines del 2005. Aquí parece perfectamente pertinente la pregunta que se hiciera un respetado economista (J. Quiroz): ¿Es tan importante el déficit patrimonial del Central? Si lo es, ¿en qué le ha afectado a la economía chilena? ¿Acaso ha impedido la reducción de la inflación? Las nuevas autoridades de Hacienda le han impreso un giro parcial al destino de los ahorros del fisco. En efecto, los actuales excedentes serían distribuidos a: un fondo de reserva de pensiones (0,5% PIB), otra parte para Capitalizar al Banco Central (0,5% PIB), suponemos nosotros que esto se hace para que esta institución no solo intervenga en el mercado cambiario cuando sube el dólar y compromete su meta inflacionaria sino también cuando el dólar se cae significativamente; finalmente el resto, que la mayor parte, iría destinado al fondo de estabilización del cobre. Pero además en el proyecto de responsabilidad fiscal que se discute en el Senado, el Ejecutivo ha hecho saber, inspirado en alguna medida en el Fondo Noruego, que tanto en el fondo de reserva de pensiones como en el fondo del cobre el ejecutivo va licitar el manejo y la compra de activos financieros (bonos y acciones) no solo en Chile sino que en el extranjero con lo cual se contribuye a sostener el tipo de cambio. Sin duda esta última proposición es una idea razonable pero con una acotación, cuando se hace referencia al Fondo Noruego la única similitud con Chile es que ambos son grandes exportadores de recursos naturales. En particular, Noruega concentra un 52% de sus exportaciones en petróleo y esta actividad genera un tercio de los ingresos fiscales. Pero es bueno recordar que Noruega tiene un ingreso por habitante de US$ 38.000, un sistema de protección social de primera, y un valor del capital humano que se acerca al 90% del patrimonio total del país. La economía chilena podría también pasar a ser una economía rentista por obligación pero sin nada o muy poco de lo que tiene Noruega. Ahora bien, hasta aquí, nos hemos concentrado en la magnitud y destino del ahorro fiscal, según fuentes oficiales. Pero ¿qué pasa con el aumento del gasto que sí es compatible con la regla fiscal? Desde ya la política de ahorro fiscal del gobierno en el marco del superávit estructural, está acrecentando los recursos puestos en el exterior a niveles inusitados, de tal suerte que los intereses que allí se produzcan son ingresos permanentes o estructurales que se pueden gastar. Para el año 2007 se esperan US$ 450 millones por el concepto indicado y una cifra parecida para el 2006. Pero además para el año 2007, el presupuesto tendrá mayores ingresos permanentes derivados de un precio del cobre de largo plazo superior al existente (0,99 centavos) y que se estima podría ser de 1,20 centavos. Este solo hecho determinaría un aumento de ingresos permanentes, según estimaciones privadas, entre 1,200 millones a 1.600 millones adicionales, y con un aumento del gasto que podría ubicarse entre 8 % y 11%. En síntesis estamos en presencia de una política fiscal expansiva, respetando la regla fiscal y dentro de un ciclo de elevados precios del cobre. En este contexto la posibilidad para el fisco de gastar más exige mayor rigor y una discusión más profunda. ¿Cómo evitar que esta posibilidad se transforme en un “botín de guerra” repartido según intereses corporativos de distinto peso? Pero también la posibilidad señalada es una oportunidad histórica de dar un salto en el desarrollo del país. Para que ello ocurra es necesario elevar en los próximos años la tasa de crecimiento potencial de la economía y llevarla por ejemplo del 5% actual al 7%, como dicen los economistas correr la “frontera de producción”. Lograr este objetivo supone llevar la tasa de inversión arriba del 30% del PIB y aumentar la dimensión del “capital humano” o la capacidad productiva del recurso laboral. Pero no basta con esta respuesta, pues surge una nueva interrogante: ¿dónde están los proyectos estratégicos que viabilizan lo anterior? ¿Cómo se aprovecha esta oportunidad para diversificar la canasta exportadora?). Si tomamos solo el sector energético, clave en nuestro desarrollo futuro, y la liviandad con que se están abordando sus problemas, donde las decisiones giran en torno a como evitar un racionamiento de energía, mitigar los aumentos previsibles de su precio y acelerar la construcción de gas licuado en Quintero. ¿Dónde está el plan de energía, que tienen todos los países desarrollados, donde se diseñan a 15 o 20 años la secuencia de inversión en el sector energético? Sin embargo, la visión estratégica no se agota en las proposiciones precedentes, pues también es necesario dirimir ¿Cuánto de los recursos adicionales es posible destinar a “corregir el modelo” o hacerse cargo de los rezagos estructurales que se han quedado atrás en la modernización del país? Aquí hay grandes temas como la modernización del Estado hasta temas menores pero de justicia como el daño previsional de los trabajadores del sector público que cotizan en AFP, el mejoramiento del seguro de desempleo o el apoyo al desarrollo productivo de las pymes. Igualmente importante es enfrentar estratégicamente el tema del tipo de cambio en el contexto de una política fiscal expansiva. Quemar dólares afuera a través de distintos proyectos (becas de post grado en el extranjero, infraestructura educacional y hospitalaria, etc) son iniciativas relevantes pero que es necesario priorizar. En resumen, nuevamente se atraviesa en el camino una oportunidad histórica para dar un salto en el desarrollo económico del país. Para aprovecharla es necesario tener una visión estratégica hacia donde queremos ir y por tanto no basta con solo ordenar las ideas que andan dando vuelta El mercado en este ámbito es miope por eso las grandes empresas planifican estratégicamente su desarrollo. ¿Por qué hoy no lo puede hacer el país?

Ségolène Royal y el “orden justo”

LE MONDE, DERECHOS EXCLUSIVOS PARA LA NACIÓN (www.lanacion.cl)

“El orden económico justo es un orden económico que deja de ver a Francia postrada, que la proyecta hacia arriba, que rechaza la sociedad de la “precariedad”, que rechaza la inseguridad salarial y que actúa de manera de que cada uno pueda vivir dignamente de su trabajo”.
Michel Noblecourt
Apenas pronunciada, la fórmula dio en el blanco. En Arras, en febrero, luego en Privas, en abril, Ségolène Royal postuló “un orden justo”. La presidenta de la región de Poitou-Charentes aseguró que “hay que restablecer un orden justo mediante el regreso de la confianza, por el regreso de referentes claros, por el buen funcionamiento de los servicios públicos, por normas de honestidad, que sean válidos para todos”. Y, para legitimar su posición entre los candidatos socialistas a la elección presidencial de 2007, la favorita en las encuestas apeló a los grandes ancestros: “Ya lo decía Jaurès, cuando llamaba a terminar con la injusticia que se traspasa con la sangre, de padre a hijo. Y también François Mitterrand, para quien el mayor escándalo estaba en la injusticia, culpable del desorden”.
Pero, para los socialistas, la simple utilización de la palabra “orden” es sospechosa; conservadora, como mucho; y a lo peor, reaccionaria. Entre los amigos de Dominique Strauss-Kahn, Jean-Christophe Cambadélis se conmovió. El senador socialista Jean-Luc Mélendon, animador de la corriente Por la República Social, asestó la estocada cuando escribió en “Politis” el 22 de junio: “Ségolène Royal emplea el ‘orden justo’ un mes y medio después de la aparición de la encíclica del Papa Benedicto XVI, que hace de ello un tema central y confía a los laicos la tarea de hacerse cargo del advenimiento de este orden justo”.
¡Diablos, Ségolène Royal y Benedicto XVI combaten juntos! De hecho, Mélenchon tiene razón. En su encíclica “Dios es amor”, publicada el 25 de enero, el Papa escribe que “el orden justo de la sociedad y del Estado es el deber esencial del político”. Y el otrora cardenal Ratzinger agrega: “Un Estado que no esté regido por la justicia se reduciría a una gran banda de pillos, como dijo un día San Agustín”. El concepto de “orden justo” tiene su raíz en la “Summa Teológica” de Santo Tomás de Aquino, en el siglo XIII. Pío XII lo retomó en 1953. Con el mismo espíritu, la constitución de la Confederación Helvética aspira a “hacer todo, con la ayuda de Dios (...) para crear un orden justo por el bien de todos”.
Durante décadas, todo lo que se refiriera a orden tuvo una connotación negativa para los socialistas. La derecha aludía al “orden justo” contenido en el catolicismo social, para oponerse al “movimiento” encarnado por los progresistas y los revolucionarios. Tras las insurrecciones obreras de 1848, fue en un partido del orden donde se unieron los orleanistas, los legitimistas y los conservadores para ganar las elecciones legislativas de 1849. A fines del siglo XIX, el mariscal Mac Mahon intentará imponer su “orden moral”. Cuando en junio de 1933, durante el 30º Congreso de la SFIO (“Sección Francesa de la Internacional Obrera”), Adrien Marquet, el alcalde neosocialista de Bordeaux que, tras su exclusión del Partido Socialista adhirió al régimen de Vichy, defendió “el orden, la autoridad y la Nación”, León Blum se declaró “espantado”. El orden: ¿antinómico del socialismo?
En un artículo publicado en “Les Notes” de la Fundación Jean Jaurès, en abril de 2004, acerca de “El problema de las libertades en el socialismo”, la filósofa Monique Canto-Sperber aporta otra pista: “El socialismo nació de un intenso sentimiento de desorden social. Saint-Simon, Fourier, Prudhon hacen irrisorio el optimismo liberal según el cual la libertad total en los intercambios, en el trabajo y en los contratos terminará produciendo la abundancia, condición óptima para la materialización del mejor estado social”.
Ante la “anarquía industrial”, Canto-Sperber destaca que “los primeros pensadores socialistas tenían la ambición de recrear una sociedad cohesionada, con espíritu común, por medio de reformas concretas. El remedio que ellos recomendaban era insertar la iniciativa individual, sobre todo la económica, en cuadros colectivos, “socializarla” en el sentido estricto y traducir eventualmente esta socialización en una organización del conjunto de la sociedad”. ¿Orden socialista y desorden liberal?
Tampoco fue Royal la primera en reintroducir el concepto de orden entre los socialistas. En septiembre de 1996, en su resolución final, el 20º congreso de la Internacional Socialista, reunido en Nueva York, hace votos por “la aparición de un orden mundial justo y tranquilo”. Aunque en su programa para 2007, el PS se abstiene de retomar el concepto de “orden justo”, se encuentran huellas en una síntesis de la comisión del programa de seguridad, publicada el 15 de marzo. “El Partido Socialista”, se indica allí, “fijará como uno de sus objetivos prioritarios la instauración de un ‘orden justo’ y de una ‘seguridad perdurable’”.
Presto a desmarcarse del espíritu “libertario” de mayo del ’68, Jean-Pierre Chevènement reivindica su adhesión al orden... republicano. Lionel Jospin manifestó como Primer Ministro una sensibilidad cercana. En su último libro “El mundo, como yo lo veo”, al exponer su análisis -hoy compartido por Royal- sobre la “exigencia de seguridad” que surge de las capas populares, Jospin proclama: “Es necesario entonces asumir el valor del orden, es decir, del respeto a las reglas”. E insiste en que “no hay libertad sin orden, es decir, sin normas, sin costumbres, sin leyes. El orden es consubstancial a la libertad, y la República, cuidadosa del interés general, se aboca a conciliar el orden público y la libertad del ciudadano”. Jospin no emplea el concepto de “orden justo”, pero es el mismo espíritu.
Atenta a las críticas, Royal rectificó ligeramente la puntería, para hablar ahora de un “orden económico y social justo”. El 15 de junio declaró que “el orden económico justo es un orden económico que deja de ver a Francia postrada, que la proyecta hacia arriba, que rechaza la sociedad de la “precariedad”, que rechaza la inseguridad salarial y que actúa de manera de que cada uno pueda vivir dignamente de su trabajo”.
Cuidadosa en desmarcarse de su ex colega en el gobierno, Martine Aubry se negó el 25 de junio en el programa RTL-LCI-Le Figaro a hacerse cargo del concepto de “orden justo”. Instalada en el sillón de Albert Camus (“no existe orden sin justicia”) la alcaldesa de Lille manifestó que “cuando hay justicia, llega el orden. Ante la sociedad del miedo hay otro modelo: una Francia justa”. ¿Una Francia justa? Fue el eslógan del candidato Jospin en 2002...

jueves, junio 1

Entrevista a Juan E. García-Huidobro

“De las modernizaciones de la dictadura, sólo falta la reforma a la educación, que hay que hacerla”
Reafirmando que el debate sobre la educación no es un tema sectorial, el académico de la Universidad Alberto Hurtado sostuvo que se requiere un cambio institucional del sistema, por lo que es necesario un consejo de reforma similar al que estudia el mecanismo previsional. “La igualdad en la enseñanza define mucho más la calidad democrática de un país que otro tipo de cosas”, recalcó.
Raúl A. Rivera
Una de las fórmulas que habitualmente entregan los expertos del área económica para alcanzar “el gran salto es el desarrollo” es el tema educacional. Empero, los estudiantes han demostrado estos días que no se puede quedar en las palabras, y que se requiere de un debate inmediato de este tema.
Para el director del Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), Juan Eduardo García Huidobro, en el último tiempo comenzaron todas las reformas “modernizadoras” que la dictadura realizó al comienzo de los ochenta. “Ya comenzó la discusión de las AFP y ya se hizo un debate sobre salud. Lo único que faltaba era en educación, que ya llegó y hay que hacerla”, sostuvo el académico.
-¿Cuál es el principal problema de la educación en Chile?
-El sistema educacional en Chile se divide en tres sectores: municipal, particular subvencionado y los colegios privados. Tenemos un problema de desigualdad y de segmentación, los que sumados hacen el problema más complejo, tanto desde el punto de vista de la sociedad que estamos construyendo, como del dominio de las competencias culturales básicas.
-¿Qué problemas existen?
El hecho de tener a los alumnos sólo con sus iguales genera dificultades que son complejas. En primer lugar, un problema de aprendizaje, ya que si existe una mayor heterogeneidad ganan todos; ganan los chiquillos de familias donde los niveles de cultura letrada no son tan altos, lo que produce una enseñanza recíproca importante. Y también gana el alumno del sector más acomodado, porque conoce el país real, se enfrenta con la diferencia. Desde el punto de vista de aprendizaje como desde el punto de vista de cultura cívica tener una educación más integral es algo que el país necesita sí o sí.
Hay un elemento que es más complicado todavía que es la enorme segmentación. Por ejemplo, el municipio de Providencia usa no sólo los dineros que recibe del Estado a través de la subvención por alumno, sino que también puede colocar recursos de fondos comunales, lo que resulta en una educación interesante. Distinto es lo que pasa en una comuna con gran población pobre, donde el municipio prácticamente no puede colocar un peso de su erario municipal fuera de lo que el Estado le entrega.
Lo mismo ocurre en el sector particular subvencionado como en el pagado, donde tenemos una educación que funciona con precio, por tanto hay todo tipo de posibilidades.
-En la coyuntura, ¿cuál sería la primera medida que se debe adoptar?
- Se debe entender que ésta es una discusión compleja. No es posible que esto lo decida el ministro de Educación reunido con los estudiantes. Aquí claramente tenemos que entrar a un diálogo nacional.
Lo mejor para partir sería formar una comisión, al estilo de la que se ha formado para la reforma de la previsión. En este caso, la comisión debería ser más plural, con estudiantes, apoderados, personas del mundo académico, políticos, para ir avanzando en una discusión que no va a ser fácil.
-¿Hay que cambiar la reforma educacional que llevó adelante el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle?
-Todo lo que se ha hecho en la reforma está bien. Por ejemplo, se ha realizado una reforma curricular que está cambiando en el mundo globalizado. Casi se ha duplicado el ingreso de los profesores y podemos seguir mejorando. Se ha generado también un avance importante en todo lo que es medios técnicos para enseñar; los alumnos tiene libros de texto, en las escuelas y liceos hay bibliotecas, computadores. En la mitad de ellos hay internet y en un 40% de ellos banda ancha.
Pero lo único que no hemos cambiado, que es la tablita que los estudiantes están moviendo ahora, son los aspectos institucionales. Chile mantiene la institucionalidad de la educación igual como se estableció en la dictadura entre 1980 y 1981. Si nos remontamos a esa época, en esos años se hicieron las famosas ‘modernizaciones’, que ahora se están reformando. Ya se comenzó la discusión de las AFP, ya se hizo un debate sobre la salud. La única discusión que faltaba era la de educación, que llegó y hay que hacerla.
-¿Qué elementos son fundamentales en el debate?
La educación tiene mucha más implicancia en términos de qué sociedad queremos, qué tipo de igualdad queremos, qué tipo de ciudadanía queremos. Define mucho más la calidad democrática de un país la igualdad de educación que la igualdad en otro tipo de cosas.
Si alguien tiene una verdadera igualdad de oportunidades puede remontar otras desigualdades. Si estamos dando una educación donde los desheredados van a seguir desheredados, estamos reproduciendo la pobreza de una generación a otra, la falta de poder de una generación a otra, y eso le quita legitimidad a cualquier orden democrático.

“SE DEBE PENSAR EN UNA ADMINISTRACIÓN REGIONAL”
-¿El sistema de subvenciones por alumno que entrega el Estado es un sistema equitativo?

-Ahí estamos enfrentados a un tema que es grave y que no se ha determinado con claridad. La educación municipal tiene más obligaciones que la educación particular subvencionada. Si de un año para otro llegan a una escuela municipal 30 alumnos que tuvieron conflicto en el colegio anterior, debe recibirlos. En el fondo, el garante de la educación en Chile termina siendo la educación municipal, y eso tiene costos asociados, por lo que la subvención no puede ser igual para los particulares que a los municipales.
-Pero se debe seguir con el sistema de subvenciones...
- El sistema de subvenciones se ha mostrado tremendamente eficiente para dos cosas. En primer lugar para aumentar la asistencia, que no deja de ser importante, y para el incremento de la cobertura. En términos genéricos no me molesta que el pago sea por asistencia, no creo que ahí esté el problema. Me preocupa más el concepto de una subvención igual para todos, lo que no puede ser.
La subvención debe tener dos tipos de diferenciación. La primera con respecto a las obligaciones, donde a mayores obligaciones deben existir más recursos, que es el caso de los colegios municipales. Si no voy discriminar, si no voy a colocar examen de admisión, si voy a aceptar a todos los que llegan, si no voy a echar a nadie, que es lo que hacen las escuelas municipales, eso vale más.
El otro tema es la diferenciación por nivel socioeconómico. En una escuela situada en un sector donde la mayoría de los padres no terminaron enseñanza básica, el colegio no sólo da apoyo a los niños, sino que también tiene que educar a los padres. En ese caso la subvención debe ser mayor, porque esa escuela debería tener menos alumnos por curso, debe tener programas para los alumnos que se van quedando atrás.
-¿Cree que la educación municipal debe volver bajo administración del Estado central?
- El tema no es que el municipio sea un mala opción, sino que en algunos casos, hay municipios que tienen más de 300 mil habitantes, como el de Santiago, es suficiente. Pero en otros casos claramente el tamaño del municipio no da la posibilidad de economías de escala como para tener un sistema de apoyo técnico y pedagógico suficientemente fuerte. Por eso, es razonable desde el punto de vista de economía de escala ir hacia cuerpos colegiados más grandes, que pueden ser las regiones o las provincias.

lunes, mayo 29

"El cambio tiene que venir de abajo", por Gary Hamel

ENTREVISTA A GARY HAMEL, PRESIDENTE DE STRATEGOS Y PROFESOR DE LA LONDON BUSINESS SCHOOL
www.lavanguardia.es

¿Cómo competir en la aldea global? Gary Hamel, uno de los pensadores más influyentes de la economía actual afirma que el cambio tiene que venir desde abajo. En su opinión, si se deja rienda suelta a los trabajadores para que desarrollen su creatividad y su pasión,la empresa acabará beneficiándose.

Cambiar el proceso de toma de decisiones es la innovación más importante para la empresa

En lugar de obediencia e inteligencia hay que sacar de los trabajadores pasión y creatividad


PIERGIORGIO M. SANDRI - 28/05/2006
Madrid

Los expertos de gestión le consideran el discípulo del malogrado Peter Drucker, el inventor de la estrategia de gestión de la economía moderna. Gary Hamel, escritor, académico y consultor mundialmente conocido ha afinado esa línea en libros considerados ya clásicos como Compitiendo por el futuro o Liderando la revolución.Para él, la clave para competir en la era de la globalización hay que buscarla dentro de la empresa, especialmente en el modo en que se toman las decisiones -¡tienen que venir desde abajo!", exclama-y en la innovación, que cabe desarrollar en los distintos escalones de la producción.

Usted sostiene que las empresas hoy en día tienen que ser elásticas. ¿Qué significa?

El mundo es cada vez más turbulento y acelerado. Las empresas sufren más dificultades financieras que en el pasado. Los ejecutivos duran menos en el cargo. Antes seguían en su puesto doce o quince años. Hoy cuatro como mucho. Como el cambio se acelera, hay que plantearse cómo renovar a tiempo la empresa. Antes las compañías se ponían a la obra cuando había una crisis financieras o el final de un ciclo industrial Pero el desafío hoy en día consiste en cómo crear compañías que cambian continuamente en ausencia de crisis. Para ello, hay que distribuir esta responsabilidad de adaptación para que no dependa sólo de una persona en la cúspide de la pirámide. Sin embargo, en muchas empresas el mando sigue concentrado arriba, cuando el capital intelectual de la cúspide se deprecia más rápidamente que su permanencia en el poder. Esto impide la elasticidad. Tenemos que crear otros modelos donde el poder es descentralizado y hay microcambios continuamente.

¿Quién tiene que liderar este cambio?

Si usted mira a la democracia constitucional, el cambio procede de abajo, no de arriba. El legislador no decide intervenir por su cuenta, sino porque el pueblo lo fomenta. Es la gente de la calle, los lectores que escriben cartas a su periódico, los que presionan a los políticos quienes generan los cambios. En las compañías no hay alternativa a esta innovación, que procede de abajo hacia arriba. Si usted pregunta a Eric Schmidt, el consejero delegado de Google, quién es el responsable de la estrategia, le contestará que él no. Tampoco lo son los fundadores Larry Page o Sergey Brin. Podría ser cualquiera. En esta empresa tienen a millares de personas que buscan ideas. Su objetivo es liderar un diálogo permanente en el seno de la empresa.

¿Cuál es la mejor estrategia? Deslocalizar, fusionarse o potenciar la investigación?

Desde una perspectiva histórica, las firmas siempre han hecho lo mismo para crecer: pueden comprar acciones, deslocalizar la producción, fusionarse con el rival. Pero todo esto tiene una ganancia limitada. Por ejemplo, usted se fusiona, saca provecho de las ganancias de la operación y luego ¿qué hace? La única manera de crear un valor a largo plazo es innovar.

¿Qué tipo de innovación?

Hay varios niveles. En el escalón más bajo tenemos a la innovación operacional o de distribución. Como la venta directa de PCs que hizo Dell. Esto permite reducir costes e incrementar la eficiencia. Luego tenemos a la innovación de productos y servicios. Esto consiste, por ejemplo, en lanzar al mercado una nueva videocámara, una nueva sección en un diario. Si subimos un escalón más, se puede innovar el modelo de negocio. Así se cambian las reglas del juego: es el caso de Zara en España, de Ikea en Suecia. Pero más arriba tenemos a la innovación en la arquitectura industrial. Esta clase de innovadores son los que cambian la manera en que la industria está organizada. Tal vez el ejemplo más cercano es el de Itunes de Apple. La verdadera innovación no está en el aparato, en el Ipod, sino en haber sabido convencer a las discográficas para que venden sus canciones a través de la web. No es sólo un mercado nuevo, es la recomposición de piezas industriales distintas. Pero la auténtica innovación es la que se produce en la gestión. La que crea ventaja competitiva. Si GM pierde el liderazgo respecto a Toyota se debe a este motivo. El secreto está en cómo se organizan y se motivan a los empleados. La mayoría de los ejecutivos no piensa en ello. Las empresas tienen procesos de negocio del siglo XX, presupuestos, capital, tecnología. Pero tienen principios de gobierno corporativo del siglo XIX.

¿En qué sentido?

Hay que aprender a ser experimentales e reinventar. La gestión, en sus comienzos, no fue diseñada para esto. Fue diseñada para mejorar la eficiencia. Ahora esta es sólo una parte de la estrategia competitiva. Las empresas catalanas deberían llegar a preguntarse: ¿cómo puedo aumentar el valor añadido per cápita y por empleado respecto a cualquier otro competidor en el mundo? Una compañía tiene que empezar a pedir compromiso a sus trabajadores de una forma distinta. No se puede exigir a sus empleados obediencia, disciplina o inteligencia. Esto valores se han convertido en la actualidad en una commodity.

Se pueden comprar en cualquier parte del mundo casi por nada. Hay que sacar de las personas su pasión, su creatividad y su espíritu de iniciativa. Estas son cosas que no se pueden pedir a la carta. Llegan como si se tratara de un regalo. Puedes exigir al empleado que sea obediente, pero no que sea creativo. Tenemos que invertir nuestro liderazgo en este proceso para que la compañía permita la realización de los objetivos individuales. El problema es que tal y como se plantea el management hoy en día, tenemos la tendencia en destruir estos valores, el lugar de promoverlos. En cambio hay que crear un ambiente de trabajo atractivo. Los de Google me dicen: si decimos a nuestros trabajadores qué es lo que hay que hacer pero hay algo que le importa más, tenemos que dejarles que sigan su pasión.

¡Pero esto es la anarquía!

Se cree que hay una dicotomía entre libertad y disciplina. Si yo doy demasiada libertad a los trabajadores, la disciplina disminuirá. De la misma manera, si impongo disciplina, la creatividad se verá afectada. El desafío es conseguir ambas cosas a la vez y en la misma medida. Otra vez, en Google se tiene mucho tiempo libre para trabajar en las cosas que más interesan, pero al mismo tiempo cada equipo tiene su propia web en las que hablan de lo que están haciendo a las que los demás también tienen acceso. Así, todos conversan y dan opiniones. Se trata más bien de un tipo de autodisciplina. Sólo hay una quincena de compañías en el mundo que están siguiendo este camino. ¡Deje a los consumidores y a sus colegas que decidan y no a la cúpula directiva!

miércoles, mayo 24

Las verdades detrás de la contaminación de Santiago, por Rodrigo Pizarro

19 de Mayo del 2006
Ya pasada la primera crisis del año en la contaminación de Santiago, corresponde una pausa-o un respiro- de manera de evaluar globalmente la problemática ambiental de la cuenca y las políticas de los últimos años. Si medimos la contaminación a partir de las concentraciones anuales de PM10, PM2,5 u ozono -los principales contaminantes- no ha habido avance en la reducción desde el 2001, incluso, en el caso del ozono las concentraciones han aumentado. Es decir bajo cualquier criterio objetivo: la contaminación se ha estabilizado o incluso empeorado desde 2001. Lo anterior sería irrelevante si las concentraciones totales fueran bajas, pero se encuentran entre las más altas del mundo. Asimismo, si bien ha disminuido el número de episodios críticos (considerando para ello la arbitraria definición de alertas y pre-emergencias) lo grave es que se supera la norma diaria de PM10 en promedio durante 55 días al año y la de ozono en 120 días. Es decir, estamos expuestos a condiciones graves y agudas de contaminación durante un tercio del año. ¿Por qué a partir del 2001 no se logra avanzar decididamente en la reducción de la contaminación? La respuesta se encuentra en la concepción original del Plan de Descontaminación (serie de medidas coordinadas por la Conama para reducir la contaminación) La lógica del Plan (implementado en los noventa) era identificar las fuentes emisoras -automóviles, microbuses, industrias, polvo en las calles y fuentes de calefacción etc.- y coordinar distintas acciones para disminuir la emisión de cada una de estas fuentes emisores. Se regularon las micros, se exigieron catalíticos, se normó la emisión de la industria y se pavimentaron las calles. En sus distintas versiones el Plan mantuvo y mantiene esta misma lógica. Las medidas tuvieron un resultado espectacular en los 90 y efectivamente se logró disminuir la emisión de cada uno de estos agentes emisores y consecuentemente, reducir la contaminación. Sin embargo, paralelamente, gracias al crecimiento económico y una serie de desafortunadas políticas públicas se incentivó el aumento en el número de agentes emisores. Hoy en Santiago existen más de un millón 200 mil automóviles, en el año noventa eran 450 mil. Es mismo año el 70% de los viajes motorizado era en transporte público, hoy son menos del 50%. El área urbana se ha extendido en más de 30% en la última década, incentivado por las políticas de vivienda y regulación del uso suelo (donde destaca la lúcida decisión de desafectar todos los suelos agrícolas de la región). Las industrias han reducido su contaminación, pero el número de establecimientos industriales se cuadruplicó, incentivado por la ausencia de políticas de descentralización. Es decir, mientras que por un lado las políticas de descontaminación reducían la emisión de fuentes emisoras puntuales, paralelamente las políticas sectoriales promovían el aumento en el número de fuentes emisoras. Es una situación insostenible en el mediano plazo, cuyos efectos eran evidentes a partir del 2001 y cuyos resultados más dramáticos presenciamos la semana pasada. En el segundo semestre de este año se reevaluará el Plan de Descontaminación, cualquier medida seria para descontaminar la ciudad de Santiago debe apuntar a detener el crecimiento en el número de agentes emisores, a través de políticas de gestión integral de la ciudad, lo demás, dada las condiciones meteorológicas y geográficas de la cuenca, simplemente no será sostenible en el tiempo.
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Rodrigo Pizarro. Director Ejecutivo, Fundación Terram

lunes, mayo 22

La cooperativa del siglo XXI, La Vanguardia

Una empresa con gestión democrática, ¿es eficiente?Aplicar la práctica "un socio, un voto", hace compatible la función directiva con la dimensión social
El cooperativismo enfatiza los valores que sitúan a la persona en el centro de la gestión y no al capital

JORDI GOULA - 21/05/2006
Si nadie cuestiona las estructuras democráticas de una sociedad moderna, ¿por qué la empresa sigue siendo un mundo dentro de este planteamiento participativo? En la empresa desarrollamos nuestra actividad profesional y en ella pasamos una buena parte de nuestra vida, ¿por qué no podemos participar en sus decisiones? Las tendencias más recientes del management apuntan la necesidad de potenciar el talento y la implicación creciente del equipo en la estrategia empresarial como condiciones ineludibles del éxito, ¿por qué en la mayoría de casos estos planteamientos quedan en papel mojado, mientras proliferan la precariedad y la consideración de los costes laborales sólo como una magnitud a minimizar? Son apenas algunas de las contradicciones que vivimos día a día en el mundo profesional y, la verdad, con pocos visos de cambio. En la empresa cooperativa, sin embargo, afirman que estas contradicciones se han superado en buena manera con sus planteamientos. Con todo, para mucha gente la cooperativa sigue siendo una rara avis.
"Sí, es cierto, pero no nos debería parecer algo extraño, ya que lo único que hace la cooperativa es llevar y aplicar los valores de la democracia y la participación a la actividad empresarial", comenta Xavier López, director general de CLADE, grup empresarial cooperatiu. Y, en tiempos de globalización de la economía, ¿es viable? "Sí, la globalización puede ser una oportunidad para el cooperativismo si es capaz de crecer, generar alianzas y grupos, pero también puede ser una amenaza, si tiende a mantener estructuras pequeñas y atomizadas", responde. "Es bueno no olvidar que en la empresa siempre hay una doble dimensión: las personas y la eficiencia. La clave está en como se gestiona el impacto que tiene el ser eficiente en las personas. En este sentido, el cooperativo es un modelo muy moderno, ya que la integración del capital humano en el proyecto empresarial es muy alta. Por tanto, ello debe redundar en los resultados", comenta Eduard Brull, director general de Grup Qualitat.
También hay autocrítica, y ello es importante. "El cooperativismo no es el mundo ideal. Criticamos lo que las empresas predican y luego no llevan a la práctica, pero en las cooperativas también es complejo aplicarlo. Cuando entra una persona, viene a trabajar, no entra como cooperativista. Nuestro reto empieza aquí. Cómo lo llegamos a implicar en la vida cooperativa, en el perfil social de todos. Hacerle ver las ventajas", explica Miquel Angel Oliva, director general de Abacus. Estas ventajas pueden sintetizarse en el reparto de beneficios en función de lo que se ha decidido entre todos; en poder incidir a través de las personas que se deleguen en las decisiones estratégicas; en una mayor transparencia; en más estabilidad laboral, ya que hay un compromiso de mantenimiento del puesto del socio; en que el componente de innovación es más abierto que en otro tipo de empresas y, sobre todo, en una vertiente transformadora de entender y plantear las relaciones laborales, una transformación centrada en las personas... De todos modos, los tópicos ahí están. Hay quien se pregunta, ¿cómo se le va a prestar dinero a una empresa regida por una asamblea? "Esta batalla de las entidades financieras la hemos ganado", dice Oliva, mientras López añade que "el modelo cooperativo que defendemos es el que separa totalmente la vertiente societaria de la ejecutiva". En este modelo cooperativo la asamblea de socios hace de junta de accionistas, mientras el consejo rector adopta el papel de consejo de administración. El director general lidera la estrategia enjel día a día y rinde cuentas al consejo rector. Ermen Llobet, socio fundador de Ecotècnia, apunta un aspecto clave. "La diferencia entre la cooperativa y el resto de empresas es de altura de gestión, no tanto de modelo. A nivel ejecutivo, no hay diferencias en el modelo de gestión, sino en el estilo, que es mucho más involucrador. Un directivo medio, por ejemplo, encuentra un valor añadido superior en la cooperativa, ya que puede catapultar más sus conocimientos. Sus esfuerzos se ven recompensados por un alto nivel de participación en la empresa". Para Brull, "el director general de una cooperativa afronta los mismos problemas que sus competidores, pero nuestra gente está implicada de forma más natural en el proyecto. La Responsabilidad Social, que en muchos casos no es más que un maquillaje en muchas empresas, para nosotros está en el centro de la actuación. Por lo menos, tenemos los instrumentos para ir por el buen camino". Uno de los aspectos complejos es el del abanico salarial en la cooperativa. Oliva explica que "hace tres años la escala salarial era de uno a tres y no podíamos retener talento. Se ha pasado a otra de uno a 6,8, haciendo mucha pedagogía hasta que la gente lo ha entendido y aprobado". Para Brull, "en la retribución tendemos a ser más espartanos que el mercado y hemos de ser competitivos". Pone como ejemplo a seguir el de Mondragón. "Es un sistema que funciona bien. La banda baja está algo por encima del mercado y la banda alta algo por debajo". Llobet cierra la reflexión, "los valores están en la base del modelo cooperativo. Venimos de un siglo dominado por ideologías y debemos enfatizar los valores que derivan de situar la persona en el centro de la actuación y no al capital".