miércoles, abril 12

¿Perú gira a la izquierda?, por Esteban Silva

Más allá del perfil de los candidatos y sus discursos, es importante comprender las tendencias profundas que marcaron la primera vuelta presidencial en el Perú el domingo 9 de abril pasado, que expresan los recientes resultados electorales. Si analizamos la votación obtenida por los dos principales candidatos que seguramente disputarán la segunda vuelta Ollanta Humala y Alan García, así como de otros-de orientación similar- con menor opción, es claro que alrededor del 65% del electorado peruano se inclinó por opciones y propuestas nacionalistas o sociales de centro izquierda e izquierda. La votación mayoritaria del electorado peruano expresa la necesidad de cambios profundos en el actual modelo económico. Un énfasis mayor en políticas sociales de subsidios directos e indirectos, una mayor protección social, así como una mayor participación del Estado como regulador y promotor para un desarrollo incluyente, descentralizado y redistributivo.
A diferencia de la campaña Presidencial del 2001 -que tuvo como eje principal la lucha por reconstruir la democracia post Fujimori y la generación de empleo- en el 2006, se ha instalado en la sociedad peruana el debate sobre el continuismo o el cambio de la política económica y social, lo que implica, no otra cosa que la discusión sobre los roles del Estado y del mercado. El economista Pedro Francke, ex director de FONCODES, (equivalente al FOSIS chileno) durante los primeros años del gobierno de Toledo, efectuó una acertada síntesis sobre las propuestas e ideas o principales que dominaron y se impusieron en los discursos de los candidatos presidenciales (incluyendo también a la candidata Lourdes Flores) durante primera vuelta electoral:
1-No Chorrea. La política económica neoliberal ha generado un crecimiento que no ha favorecido a las mayorías, particularmente a los más pobres.
2- Aumentar el gasto social. El Estado peruano no es demasiado grande: más bien es demasiado chico. Hay que aumentar la inversión en educación, salud y lucha contra la pobreza, para que estos servicios públicos sean de calidad y de alcance universal.
3-Profundizar los derechos laborales. Los trabajadores peruanos no están debidamente protegidos ni las empresas enfrentan “sobrecostos” laborales.
4- Renegociación de contratos con grandes empresas mineras y de hidrocarburos. En algunos casos están obteniendo sobre ganancias extraordinarias y actuando sin la consideración necesaria por el medio ambiente y de responsabilidad social.
5- Rechazo a la privatización de empresas importantes como Sedapal (empresa de Agua) o Petroperú, revalorizando su importancia y modernizando su gestión.
6- Apoyo especial a la agricultura y las pymes. El agro y las pequeñas empresas requieren de apoyos prioritarios, con crédito, asistencia técnica y promoción comercial.
El riesgo de un país fragmentado
Sin embargo, los electores no dieron un respaldo sólido a ninguno de los candidatos principales. La sierra sur y central se inclinó mayoritariamente por Ollanta Humala. El Norte costeño, ( la tierra de Víctor Raúl Haya de la Torre) le otorgó un alto respaldo al ex Presidente Alan García. Mientras que Lourdes Flores sólo obtuvo ventaja en Lima y Callao y en el voto de los peruanos en el exterior. El dato no es menor pues ningún candidato ni agrupación política podrá darle al Perú el cambio anhelado con gobernabilidad. Así lo ha entendido el ex Presidente Alan García (PAP) quién señaló al día siguiente de las elecciones que resulta imprescindible buscar la concertación entre los tres sectores que- según dijo- han quedado claramente definidos en las elecciones del pasado domingo.
----------
Esteban Silva Cuadra
Analista Internacional
Publicado en el diario siete de Santiago

No hay comentarios.: