martes, agosto 22

Ganancias de Escondida y Costos Salariales (II), Orlando Caputo y Graciela Galarce

18 de Agosto del 2006
www.elmostrador.cl


La campaña comunicacional por parte de la empresa y las presiones a través de mensajes sobre los trabajadores de la Minera Escondida y sobre sus familias, nos llevó a elaborar este documento, con síntesis de varios temas, que trataríamos en documentos posteriores al publicado el 16 de agosto en www.elmostrador.cl, titulado “Ganancias de Escondida y Costos Salariales”.

1. Ganancias y Salarios. Las ganancias de Escondida eran muy elevadas con precios bajos del cobre. Ahora son extraordinariamente elevadas. Son 100 veces superiores a los salarios globales anuales de los trabajadores de Escondida. En efecto, las ganancias operacionales las estimábamos en 7.000 millones de dólares, en tanto, los salarios globales anuales en 70 millones de dólares. La información oficial de Escondida, para el primer semestre de 2006, entrega una cifra superior a la que habíamos estimado. En efecto, las ganancias operacionales más depreciación del primer semestre son 3.790 millones de dólares. Para todo 2006, las ganancias serian 7.580 millones de dólares. En el mundo, difícilmente se encuentre un caso similar.

2. Remuneraciones mensuales. La escala de remuneraciones vigentes en Escondida va desde un sueldo base de 289 mil a 749 mil pesos, más los bonos llegan al millón de pesos líquido mensuales promedio por trabajador. Esto desmiente rotundamente tanto al ejecutivo de Escondida, Mauro Valdés, y al académico de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, quienes en forma reiterada en los medios de comunicación han afirmado que el sueldo promedio de los trabajadores de Escondida es de $2.500.0000. Para aumentar el promedio incluyen las remuneraciones bastante más elevadas de 550 supervisores y las remuneraciones extraordinariamente elevadas de 50 Ejecutivos. La remuneración mensual líquida por trabajador es en torno a un millón de pesos. Es decir, es sólo un 40% de lo que en forma engañosa informa la Empresa.



3. Las remuneraciones de los mineros comparadas con remuneraciones en otros sectores. La economía chilena ha desarrollado en forma privilegiada el sistema financiero, bancos, seguros AFP’s, etc. También eléctricas, telefónicas, empresas de gas y agua y el comercio por mayor. En todos estos sectores, se emplean un millón y medio de personas. La gran mayoría de los trabajadores de estas empresas ganan salarios bajos, pero un grupo pequeño de ellos 10%, -150.000 trabajadores-, ganan sueldos superiores al 1 millón de pesos y mucho más. Por eso, el salario medio en esos sectores - según el INE-, es similar al salario medio en el sector minero.

Estos 150.000 trabajadores de los sectores mencionados, que ganan igual o más que los 33.000 trabajadores de la gran y mediana minería del cobre, rompen con ‘el imaginario social’ de que los trabajadores mineros son privilegiados.

4. Las condiciones de trabajo. Las condiciones de trabajo de los mineros son muy duras en general, pero además los trabajadores de Escondida, viven con sus familias en ciudades como Antofagasta, Copiapó, e incluso, en La Serena. Los mineros en contra de la naturaleza humana y en contra de la unidad familiar, pasan la mitad del tiempo en la mina y en sus instalaciones, a más de 3.000 metros de altura, con temperaturas extremas, con varios grados bajo cero en invierno y muy altas temperaturas en el día, especialmente en verano. La otra mitad del tiempo de su vida, en tanto permanezcan en esos trabajos, están en sus casas con sus familias y a nivel del mar. El régimen de 4 días, con jornadas de 12 horas de trabajo y 4 días ‘libres’ no alcanzan a adaptarse cuando deben enfrentar nuevas condiciones naturales, sociales y familiares.

5. Diferencias de las condiciones de trabajo y diferencias en el tipo de producción. Las condiciones de trabajo son de una diferencia abismante entre el trabajo de oficina y el trabajo de los mineros. Los supervisores pasan un tiempo de su jornada en las oficinas. Aún así, este trabajo es mucho más duro que el trabajo de oficina en las ciudades. Los trabajadores mineros en su gran mayoría están en los diferentes frentes de trabajo en las diferentes fases de la producción Los trabajadores mineros y en particular, los de la gran minería del cobre, generan directamente ‘valor’.Los trabajadores de los sectores mencionados, son trabajos muy importantes, sin embargo, ellos participan en la distribución de los servicios y muchos de ellos circulan valores ya generados. En realidad, los trabajadores del cobre y de Escondida producen el ‘Sueldo de Chile’ y una parte muy importante se lo llevan las empresas extranjeras.



6. El pliego de peticiones no supera las pérdidas de las remuneraciones en relación a las ganancias. Las remuneraciones totales anuales de los trabajadores en 2004, equivalían sólo al 2,8% de las ganancias. En 2005, las remuneraciones en relación a las ganancias bajaron y equivalen a sólo 1,9% de las ganancias. En 2006, nuevamente bajaron en términos relativos, las remuneraciones equivalen al 1% de las ganancias. También las remuneraciones en relación a los ingresos globales por ventas disminuyeron considerablemente.



Las reivindicaciones actuales, el reajuste de remuneraciones del 10% y los dos bonos prorrateados en tres años, no permiten recuperar el nivel relativo de las remuneraciones del año 2005.

7. El costo salarial, en relación al precio de una libra de cobre. El precio de venta promedio anual estimado por Cochilco, para 2006 es de 300 centavos de dólar la libra. Según la ‘Memoria Anual 2005’, de Minera Escondida publicado esta semana, el costo directo de operación es de 33,9 centavos de dólar la libra. El costo de las remuneraciones globales de los trabajadores, es tan mínima que sólo llega a 2,6 centavos por cada libra de cobre. Esta es otra forma de ver los extraordinariamente elevados márgenes de ganancia.

8. El costo salarial y el incremento de los costos de tratamiento y refinación en otros países en empresas relacionadas. Llama mucho la atención el fuerte incremento del costo de tratamiento y refinación. En 2003, eran 263 millones de dólares. En 2005, subieron a 552 millones de dólares, es decir, más que se duplicaron. El costo de transporte, subió de 62,8 millones de dólares a 130,5 millones de dólares. También más que se duplicó. Gran parte de estas actividades son desarrolladas por empresas relacionadas a Minera Escondida. El costo salarial global anual, es apenas un 12,7% del costo de tratamiento y refinación que se paga en otros países a empresas relacionadas.



El fuerte aumento de estos costos y de otros, -particularmente con empresas relacionadas-, deberían ser investigados por las instituciones del Estado que correspondan. Pensamos en el Consejo de Defensa del Estado, o en la creación de una’Comisión Investigadora’ de la Cámara.

9. El costo salarial y la depreciación de la maquinaria y equipo. La depreciación por el ‘desgaste’ de maquinaria y equipo en 2005 fue de 215 millones de dólares, que son 3 veces los 70 millones de dólares de las remuneraciones globales anuales de los trabajadores. Es decir, en Minera Escondida, la depreciación de las COSAS para reemplazarlas por nuevas es mayor que el TRABAJO VIVO como actividad de los seres humanos. Recordamos que la depreciación de la VIDA no se recupera y económicamente no es remunerada.



10. El costo salarial y el valor de los subproductos El estudio de la información estadística de Escondida nos entrega muchas sorpresas. Junto a las anteriores, sorprende en demasía, el hecho de que el valor de los subproductos: oro y plata, le rinda a la Empresa Escondida, en torno a 188 millones de dólares en 2006, que son 2,7 veces superiores a las remuneraciones globales de los trabajadores de Escondida.



11. El incremento de las remuneraciones, incrementa el Producto Nacional. El Producto Nacional es igual al Producto Interno Bruto menos el pago a los factores extranjeros. En este caso, el Producto Nacional es igual al producto generado internamente en el país menos las ganancias de las empresas extranjeras. Las ganancias disminuyen el Producto Nacional. Las remuneraciones de los trabajadores y sus incrementos aumentan el Producto Nacional. Este incremento dinamiza la economía nacional y regional. Los trabajadores gastan sus ingresos en bienes de consumo o en casas – que son consideradas inversión-, que permite reactivar la economía nacional.



12. Los salarios en la historia económica universal. La historia muestra que cuando aumentan los salarios en las empresas grandes, con el tiempo aumentan los salarios en todas las empresas. Esto, depende del grado de organización de los trabajadores. Cuando las empresas logran comprimir los salarios, -como en las crisis-, disminuyen los salarios en toda la cadena. Esto sucedió cuando los precios del cobre cayeron por una sobreproducción mundial de cobre creada desde Chile por las empresas privadas, entre ellas, por Minera Escondida. En esos años, la presión para disminuir los costos salariales en toda la cadena, se justificaba diciendo que ‘había que ajustarse el cinturón’.



13. La participación de los salarios en países y sectores económicos. En Estados Unidos, la participación de los salarios en el Producto generado por las empresas es cercano al 70%. En Chile, la participación de los salarios en el Producto es sólo 38%. En las empresas exportadoras, la participación de los salarios en el producto sectorial es en torno a 20%. En la gran y mediana minería del cobre, es de 2,0%. La participación de los salarios en Minera Escondida es sólo de 1,0 % o menos del nuevo producto generado.



14. Los niveles de pobreza y desigualdad salarial son responsabilidad de las Empresas, del modelo y de la política económica. También lo es la explotación de los trabajadores de las empresas sub contratistas. Los medios de comunicación usan este argumento para desprestigiar a los trabajadores del cobre. Ellos no son responsables de las desigualdades que generan las Empresas, el modelo y la política económica.

15. ¿Son elevados los Bonos? También Minera Escondida en relación al Bono de 16 millones de pesos, oculta que corresponde a 8 millones por Bono por precio del cobre de 2004 (130 ctvos) y 2005 (167 ctvos) y otro bono de 8 millones por término de conflicto relacionado con los tres años de vigencia del Contrato que termina ahora en agosto. Los trabajadores de Minera Andina han obtenido 5 millones de pesos anuales y 15 millones totales por Bono precio en el Convenio que finaliza en noviembre. La producción de Escondida en más de 5 veces la producción de Andina. Por lo tanto, los BONOS no son elevados.



16. Desigualdades sociales en las regiones mineras. Nuestros estudios y estadía en Antofagasta, nos permitió ver que en “la capital del cobre” se reproducen las grandes desigualdades sociales y económicas que aparecen en las ciudades. En Santiago, los ricos viven en el barrio alto, cercano a la Cordillera y los barrios pobres se ubican en el poniente. En Antofagasta, los ricos viven cerca del mar y los pobres se ubican en los cerros. En Antofagasta, hay cada vez mayor conciencia de que deben organizarse para captar parte de las riquezas que genera el cobre, tal como era en décadas pasadas .y cómo lo señalan las Resoluciones de Naciones Unidas en el sentido de que los países deben tener soberanía sobre sus recursos naturales y deben ser explotados para favorecer fundamentalmente, a los habitantes del país donde están localizados los recursos naturales.



17 Las pérdidas por impuestos y posible fraude al Fisco. Los ejecutivos de la dirección de la Empresa, Mauro Valdés y Pedro Correa, han declarado que Chile está perdiendo 7 millones de dólares diarios por la huelga. De ser cierto esto, significa que en el año Escondida debería pagar más de 2.555 millones de dólares. Sin embargo, en 2005 pagó sólo 532 millones de dólares y en 2006 pagaran en torno a los 1.300 millones de dólares. Es decir, sólo paga el 50% de lo que dicen los dirigentes máximos de la Empresa. ¿Hay errores intencionados para desprestigiar al Sindicato?, o ¿Puede ser un fraude al Fisco que debe ser investigado? En realidad, con la huelga por el aumento del precio del cobre, Chile más que recupera las pérdidas por tributación de la Escondida, lo que veremos en el punto siguiente.



18. El aumento del precio del cobre y de los aportes de CODELCO al Estado por el aumento del precio del cobre, debido a la huelga de Escondida. Hace unos meses el precio del cobre disminuyó a 3 dólares desde su alto nivel cercano a 4 dólares. A partir de la posibilidad de un conflicto en la Escondida, el precio de nuevo empezó a subir, hasta ubicarse en torno a 3,5 dólar · COCHILCO aumento el precio promedio anual desde 260 centavos a 300 centavos de dólar por libra. Entre las razones que da Cochilco, está la huelga de Escondida y el derrumbe en Chuquicamata. · Si suponemos que la huelga de Escondida explica 10 centavos de los 40 centavos en que Cochilco aumentó el precio del cobre, CODELCO recibirá por este aumento de precio, más de 350 millones de dólares al año, que en su totalidad son captados por el Estado. Si la huelga durara un mes, el Estado dejaría de recibir 50 millones de dólares de Escondida por impuesto, con el 50% de la producción. Además, las otras empresas extranjeras también verían aumentadas sus utilidades, y aunque pagan poco impuesto, también compensan con creces la disminución de impuesto por parte de Escondida. En síntesis, los ingresos que el ESTADO recibe especialmente de CODELCO, son muchísimos mayores a lo que se dejaría de percibir por pérdida de impuesto de la Escondida. Por otro lado, el cobre, el oro y la plata que no se extrae en el período de la huelga, queda en el yacimiento. Esta paradoja, se produce porque la Escondida, así como otras empresas, al apropiarse del valor del cobre, del oro y de la plata en el yacimiento obtienen grandes utilidades y pagan impuestos muy reducidos, respecto de las grandes rentabilidades.

19. Las ganancias en 2006 superan las inversiones acumuladas de Escondida. En la ‘Memoria Anual 2005’ de Minera Escondida, - página 45-, se entrega la información sobre las inversiones acumuladas desde 1991 al 2005, que alcanza a 5.133 millones de dólares. Las ganancias operacionales, -según nuestras estimaciones, como proyección de los Balances, arrojaba una cifra de 7.000 millones de dólares como ya lo hemos señalado. La información reciente de la Empresa sobre el primer trimestre, muestra una utilidad neta de 2.919 millones. de dólares –después de descontar intereses e impuestos. Las utilidades operacionales, según el informe de Escondida para el primer semestre son de 3.790 millones de dólares. En el año, las utilidades serían de 7.580 millones de dólares, superiores a nuestra estimación. Esta es otra impresionante arista. Las utilidades netas de este año, y en mayor magnitud, las utilidades operacionales son bastante mayores a las inversiones realizadas por Minera Escondida desde 1991 hasta fines de 2005, que como hemos señalado anteriormente llegan a 5.133 millones de dólares.



20. Las ganancias, las inversiones y las depreciaciones de Escondida. Como se sabe, las empresas tienen un régimen de depreciación acelerada, de la inversión realizada, en gran parte para disminuir utilidades y pagar menos impuestos. La depreciación acumulada, según consta en ‘Memoria Anual 2005’ de Minera Escondida, - página 73-, alcanza a 1.753 millones de dólares, que representa una recuperación de un 34% del total de la inversión realizada desde 1991 a fines de 2005 que como hemos dicho es de 5.133 millones de dólares y que es menor a las utilidades de 2006.



21. La Escondida, es la empresa que obtiene las mayores utilidades en el ranking para América Latina. También, debe ser un caso muy especial a nivel mundial Ni las petroleras privadas están en una situación tan privilegiada, porque estas pagan algo del valor del petróleo en el yacimiento. Todo esto es inaudito, es increíble. ¡Faltan calificativos! Recordamos que hace unos años, en un libro de un destacado jurista especialista en Derecho Minero, ligado a la Democracia Cristiana chilena, señalaba que en el Continente Americano, en relación a las Concesiones Mineras, se presentaban dos tipos de legislación: la de tipo A y la de tipo B. En la de tipo A, estaban todos los países del continente americano, excepto Chile, que estaba en forma solitaria en la de tipo B, que entrega en propiedad privada los yacimientos mineros.

Minera Escondida ha sido parte del ‘pecado original’: la ‘Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras’, que es Anticonstitucional y que permitió la privatización y la desnacionalización del cobre. La desnacionalización constituyó una afrenta a la principal medida política, económica y social del Siglo XX: La Nacionalización del Cobre. Se han apropiado del ‘Sueldo de Chile’ explotando a los mineros, a pesar de que la Constitución señala categóricamente que “las minas son de dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible del Estado chileno”.



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Orlando Caputo. Economista Universidad de Chile, Investigador de Cetes y del Grupo de Economía Mundial de Clacso y de la Redem.

Graciela Galarce. Economista Universidad de Chile, Magíster en Ciencias Sociales – Flacso, Investigadora de Cetes.

Las luces y las sombras, por Gregorio Peces-Barba

EL PAÍS (www.elpais.es)
Opinión - 22-08-2006

La posición de la Iglesia institucional española, sobre todo de algunos cardenales y obispos, no tiene precedente comparado con la postura y el comportamiento de las demás iglesias cristianas, incluidas las católicas en el resto de Europa. Quieren seguir teniendo el monopolio de las luces y de la verdad, no sólo en el campo religioso, sino también en el científico, en el educativo, en el cultural y en el político. Esas pretensiones acabaron en Occidente con el Siglo de las Luces. La extensión a todos los campos del principio evangélico "la verdad nos hará libres" es el impulso y la justificación intelectual de esas posiciones. Sin embargo, es un error histórico esa extensión a un mundo antropocéntrico y secularizado donde el hombre es el centro y está centrado en el mundo. Quizá, lo cierto es que se ajusta a esas condiciones culturales que arrancan de la Ilustración y que tienen como centro la libertad y aseguran su implantación como el cauce para construir verdades en la ciencia, en la educación, en la cultura y en la política. Es la libertad, pues, la que nos ayuda a ser más verdaderos.
Naturalmente, estas posturas de la jerarquía, con la aparición de la democracia, del Estado liberal y de los derechos fundamentales, quedan en Occidente un poco en el vacío. No sé si algún eclesiástico añorará la situación de otras religiones monoteístas, donde los jefes religiosos están por encima y controlan a los políticos elegidos por sufragio universal. Si fuese así, aunque no lo confesasen, deberíamos concluir que están infectados de una grave enfermedad de imposición de la ética privada sobre la ética pública.
Quizá, el último ejemplo de ese delirio es la oposición a la asignatura Educación para la ciudadanía por parte de esos sectores católicos, que ha culminado con la afirmación incomprensible del cardenal Rouco de que puede ser contraria a la Constitución, que puede ser inconstitucional.
Son tesis que recuerdan a la reacción antiilustrada del siglo XIX, donde De Bonald y De Maistre, y Juan Donoso Cortés en España, defienden una sociedad teocéntrica basada en el orden divino expresado a través del pensamiento de la Iglesia Católica. Sus tesis son las mismas de los años cuarenta, un poco moderadas y enmascaradas a través no sólo de apelaciones a la verdadera democracia, que ellos representan mejor que nadie, y de afirmaciones sobre su defensa permanente de los derechos humanos con una inocencia histórica que olvida el "Syllabus" y toda la restante doctrina pontificia desde la "Mirari Vos" a la "Libertas". En realidad, siguen muy influidos por el segundo Donoso Cortés del Ensayo sobre el Catolicismo, el Liberalismo y el Socialismo (1851), del Discurso sobre la Dictadura (1849, en el Congreso de los Diputados), de la "Carta al Director de la Revue des Deux Mondes", de su discurso Sobre la situación general de Europa (1851), de la Carta al Cardenal Fornani (1852) o de "Los sucesos de Roma" (El Heraldo, noviembre de 1848), entre otros. Releyendo la excelente edición del Ensayo del profesor Monereo en Comares aparecen muchas ideas que nuestros señores cardenales y obispos repiten hoy: "El orden pasó del mundo religioso al mundo moral y del mundo moral al político. El Dios católico, creador y sustentador de todas las cosas, las sujetó al gobierno de su providencia y las gobernó con sus vicarios. La idea de autoridad es de origen católico" (Ensayo, página 15); o "No hay verdad que la Iglesia no haya proclamado, ni error al que no haya dicho anatema. La libertad en la verdad ha sido para ella santa; y en el error, como el error mismo, abominable: a sus ojos el error nace sin derechos y vive sin derechos" (Ensayo, página 24). Repudiará a la "democracia insensata y feroz, sin Dios y sin ley que oprime a la unidad y conturba al mundo" ("Los sucesos de Roma", Obras completas, Tomo II, página 183). Un examen de las obras que acabamos de reseñar permite encontrar en todas ellas restos de ese pensamiento. Se unen también otras ideas muy arraigadas en la cultura eclesiástica, que no evangélica, como la miseria humana que desprecia al hombre en el mundo o la de los dos reinos, el de los justos y el de los pecadores, que divide e impide el desarrollo de la igual dignidad de todas las personas. La distinción muy arraigada entre jerarquía y fieles, los pastores y el rebaño de que habla Pío X, o el diferente trato a la mujer en el interior de la Iglesia, son también rasgos que impiden la igual dignidad. La idea kantiana de que somos seres de fines, que no podemos ser utilizados como medios y que no tenemos precio se aplica con dificultad a esa cultura. Controlar y monopolizar, negando la autonomía a la ciencia, a la filosofía y a la política, para estos eclesiásticos no son ideas medievales y superadas, sino ideas vivas y actuantes en su tarea.
Por eso no pueden admitir que la enseñanza de un Estado democrático pueda transmitir los valores de libertad, de igualdad, de pluralismo y de justicia que están en el artículo primero de la Constitución. Tampoco otros complementarios como la tolerancia, la solidaridad y la seguridad. Ni las reglas y los procedimientos que aseguran la convivencia desde el Estado de Derecho. Los valores son monopolio de la Iglesia y de su enseñanza religiosa. De nuevo De Bonald, De Maistre o Donoso Cortés suministran los razonamientos. Ninguna de las verdades históricas, de las conquistas intelectuales, médicas o científicas, les conmueven. Con su inocencia histórica se niegan a reconocer que desde el siglo XVIII han perdido el monopolio educativo y la enseñanza en valores. Sus valores son válidos para los creyentes y no se admite que haya valores secularizados para todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes.
La crítica y la progresiva sustitución de la educación clásica criticada ya en siglos anteriores por Rabelais o Montaigne, especialmente por su concepción pesimista sobre las capacidades del niño, no es aceptable para ellos. Es ya la tesis de la miseria humana desde la infancia. Las posiciones de Condillac, D'Alambert, Rousseau, Filangieri o Condorcet modificaron el escenario. Aparecerá la idea de la educación universal como derecho y como deber desde el desarrollo democrático de la sociedad. La Chalotais, en su Essai sur l'Education Nationale de 1763, planteará la responsabilidad del Estado en la educación nacional. Se propugnará la unificación de los programas, se diseñarán las diversas etapas educativas según las edades de los niños y se impulsarán las lenguas nacionales para sustituir al latín. Condorcet defenderá la igualdad de sexos y de oportunidades educativas para las mujeres, pero será un diagnóstico aún solitario.
En España, Carlos III asumirá las posiciones ilustradas y creará los Reales Estudios de San Isidro en Madrid, proclamando a la enseñanza primaria y secundaria como servicio público. El Conde de Floridablanca creará el Real Seminario patriótico vascongado, que Menéndez Pelayo considerará la primera escuela laica en España. Otros autores, como Jovellanos, Cabarrús o Meléndez Valdés, defienden una enseñanza laica, común para todos los ciudadanos y en diversas etapas desde la primaria a la superior. El Emilio español, el Eusebio, una novela pedagógica del ex jesuita Pedro Montegón, difundirá la nueva pedagogía y sostendrá que la moral puede enseñarse prescindiendo de la religión.
Esta corriente en España se consolidará en el siglo XIX con la obligación pública de una enseñanza única y gratuita bajo la supervisión del Estado. La enseñanza laica, pública y gratuita se generalizará en Francia a partir de la Tercera República, y en Italia a partir de 1870, después de la unidad. En Inglaterra empezó la intervención del Estado con la Ley Gladstone de 1870, y la gratuidad se estableció en 1891. En todos los países en que avanza en el siglo XIX y se completa en el siglo XX la educación nacional obligatoria, gratuita y laica, la escuela se reconvierte en un núcleo de igualdad social y de liberación intelectual, dos objetivos centrales del mundo moderno.
En esa línea, la Constitución de 1978 establece el derecho a la educación, pero permite la enseñanza privada e incluso la puede subvencionar si cumple el objetivo general de la educación, señalado en el artículo 27.2: "La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales".
La enseñanza privada, concertada o no, está sometida a estas reglas, aunque además podrá explicitar su carácter propio. Desconocer esta obligación general y esta competencia plena de los poderes públicos en materia educativa es un signo más de la desmesura de la verdad que nos hace libres. Ya dijeron los obispos en 1988 que ellos eran depositarios de verdades que están por encima de las coyunturales mayorías, con el peso de la superioridad de la teología sobre el pensamiento.
Así, se atreven a decir que la Educación para la ciudadanía es incluso inconstitucional. Desgraciadamente para ellos la sociedad no les va a seguir en ese intento teocrático de control. Es una forma más de rechazo real a la modernidad.
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Gregorio Peces-Barba Martínez es catedrático de Filosofía del Derecho y rector de la Universidad Carlos III de Madrid.

jueves, agosto 3

La tentación conservadora en la economía chilena, Alexis Guardia

La bonanza actual de los precios del cobre, y que, según juicios de expertos, podría quedarse por dos o tres años más, sigue tensando a nuestra economía. Ayer la discusión giraba en torno a los denominados “excedentes del cobre”, es decir, los superávit efectivos del fisco habida cuenta de la regla fiscal del balance estructural y que por ser ingresos transitorios solo se pueden ahorrar. Estos excedentes podrían acumular a fines del 2006 cerca de 13.000 millones de dólares y se estima que a fines del próximo año alcanzaría una cifra cercana a los 20.000 millones de dólares. Naturalmente, la economía chilena no tiene la capacidad de absorción interna de este volumen de recursos en el corto plazo sin que se deprima el precio del dólar. Para dar más tranquilidad al mundo de los negocios, el Ejecutivo envió un proyecto de ley, llamado de responsabilidad fiscal, donde se establece que los excedentes tendrán tres destinos: Fondo de reserva de Pensiones para ser gastado en la próxima década, Fondo para la capitalización del Banco Central por cinco años y un Fondo de Estabilización Económica y Social. En el primer y tercer destino los recursos se podrán invertir en su totalidad en el extranjero.

Sin embargo, esta solución que aparece tan coherente siempre dejará abierta una gran interrogante a saber, que la compra de deuda de terceros o activos en el exterior con los fondos indicados rinden menos que potenciales inversiones bien evaluadas que el propio gobierno hace en Chile. Los papeles de Tesorería de EEUU, rinden en torno al 5% nominal anual. Invertir en Codelco o Enap tiene rentabilidades superiores al 20% anual; invertir en puertos, carreteras, transporte, educación, salud rinde más del 12% anual según las evaluaciones de Mideplan en los proyectos actualmente en ejecución. Además, son todas inversiones con espacio para el sector privado innovador que tienden a acrecentar el crecimiento potencial de nuestra economía y que se pueden ir realizando gradualmente a fin de dar cuenta del problema cambiario, lo cual naturalmente exige un Banco Central más comprometido con el desarrollo económico del país.

Hoy en día la discusión gira en torno a los ingresos permanentes o estructurales para el año 2007 que sí se pueden gastar. Estos ingresos están compuesto por: los ingresos provenientes del cobre pero a un precio de largo plazo (proyección de tendencia a 10 años, hecha por un conjunto de expertos, y que para el 2006 fue de 0,99 ctv y presumiblemente para el 2007 sería en torno a 1,20) y los ingresos tributarios sobre la base de una estimación del crecimiento potencial futuro de la economía, también estimado por un conjunto de expertos, y que podría ser poco mas del 5%. Además, ahora habría que agregar los intereses que reportan los fondos anteriormente aludidos que también son ingresos permanentes y que se pueden gastar. En síntesis, se estima que para el 2007 podría registrarse un aumento de ingresos permanentes, según estimaciones privadas, entre 1.600 y 2000 millones de dólares adicionales, y con un aumento del gasto fiscal que podría ubicarse entre 8 % y 11%. Es decir, estamos en presencia de una política fiscal expansiva, respetando la regla fiscal y dentro de un ciclo de elevados precios del cobre.

Frente a esta situación ya han surgido las opiniones más conservadoras que argumentan que no es posible que el gasto fiscal crezca tan rápido. Algunos lo hacen sobre la base de razones estrictamente ideológicas, es decir, si el gasto fiscal crece mucho más fuerte que el producto significa que el Estado se está agrandando y ello es una perversidad o un elemento contra natura para quienes confunden sociedad y mercado. Otros argumentan sobre las consecuencias que podría acarrear un aumento del gasto fiscal del orden de los 2000 millones de dólares (1,5% del PIB del 2006) sobre el tipo de cambio y la inflación futura. Este es un argumento que merece atención.

Desde ya han surgido iniciativas para aliviar los efectos indicados. Una, quemar dólares afuera, por ejemplo, comprando los equipos médicos que dramáticamente hacen falta en los hospitales públicos o aumentando la ridícula cifra de 210 becados chilenos para hacer un postgrado en el extranjero con mil dólares mensuales a cargo del fisco. Naturalmente el conjunto de estas iniciativas está lejos de agotar los recursos implicados. La segunda es programar este gasto para dos o tres años, lo cual le permitiría al Estado constituir una cartera de proyectos estratégicos que hoy no dispone en la cuantía necesaria.

Sin embargo, a pesar de los criterios indicados sobre las modalidades del gasto fiscal, siempre está latente el tema de la absorción, es decir las consecuencias cambiarias e inflacionarias del mayor gasto pues hay una parte de éste que se dirige a los servicios (los no transables) que no se pueden importar y a través del cual un mayor gasto crea presiones inflacionarias y reevaluación del tipo de cambio real.

Al gastar el fisco cambia sus dólares por pesos e inyecta liquidez a la economía pero no hay que olvidar que el Banco Central puede recoger parte de esa liquidez emitiendo títulos financieros (bonos) con lo cual aumenta sus pasivos o deuda. No será la primera vez y la deuda que tiene actualmente es pequeña (4,7% del PIB). Existen muchas otras modalidades técnicas de intervención del Banco Central para acomodar un mayor gasto fiscal que minimicen sus efectos cambiarios e inflacionarios y que en las actuales circunstancias habría que explorar y no negarse a hacerlo por razones ideológicas.

Pero los vientos son otros hoy predomina una visión conservadora. Las autoridades de Hacienda recientemente anunciaron (incluso antes de que los expertos entregaran sus proyecciones sobre el precio del cobre a largo plazo y el crecimiento potencial del producto futuro) que habría un techo para el gasto fiscal y que éste no sería de dos dígitos. La Cámara de Comercio de Santiago, ya había planteado en mayo que era “conveniente anclar la regla fiscal limitando el crecimiento del gasto a una brecha máxima respecto del PIB”. Pareciera que en época de bonanza del precio del cobre la regla fiscal es insuficiente o poco eficaz a menos que se agreguen otras reglas subsidiarias como las indicadas. En este ambiente, es muy posible que más tarde pudiera surgir la iniciativa que tampoco se pueden gastar los intereses que reportan los fondos del ahorro fiscal y que hay que recapitalizarlos.

Podríamos concluir con lo siguiente. En los 16 años de gobiernos de la Concertación ha primado la prudencia y responsabilidad fiscal. En sus inicios partió con una reforma tributaria que permitió dar cuenta de la deuda social del régimen militar y mantuvo permanentemente un ahorro fiscal antes que se estableciera la regla del balance estructural. Esta última aparece no para eliminar una tentación populista inexistente sino para embarcar a la economía en un proceso de globalización financiera profunda. Al hacerlo se perdió el norte de una concepción del desarrollo, habida cuenta de la globalización, abriendo con ello las puertas a las ideas conservadoras en la gestión macroeconómica.

martes, agosto 1

La pista detrás de las encuestas, Osvaldo Torres

La pista detrás de las encuestas.Las últimas encuestas entregan a Bachelet una baja que la derecha acaracterizado como “caída libre”, “falta de autoridad” e incluso “carenciade gobernabilidad”. Detrás de estas desproporcionadas caracterizaciones estála estrategia de la Alianza y los poderes empresariales por sobredebilitaral gobierno ante la opinión pública –incluso a costa de su propiapopularidad- con el objetivo de conseguir que las prometidas reformas a laley de subcontrataciones, previsional, educacional y de infancia setransformen en meros maquillajes al modelo actual.Al sobre dimensionamiento de las implicancias de las encuestas se suman lascampañas sobre las políticas anti delincuencia, las críticas a lasrelaciones con los países vecinos, y con Venezuela, el precio de la gasolinay otros temas que puedan terminar culpando al gobierno. Así, con un gobiernopercibido y, para algunos, autopercibido como débil, la fuerza y profundidadde las necesarias reformas se diluyen.Lo anterior no implica que el gobierno no tenga problemas y ellos sereflejen en las publicitadas encuestas. Frente a esto, dos cuestionesparecen importantes, las del tipo de liderazgo de la Presidenta y el estilode gobierno.Si caracterizamos el tipo de liderazgo que Bachelet desarrolló durante laprolongada campaña presidencial, este fue empático, horizontal, dialogante ysensible a los temas sociales de la desigualdad, cuestiones que permitieronestablecer un liderazgo acogedor que se demostró adecuado a la demandaciudadana en un contexto de optimismo económico y paz social. Hoy, luego decuatro meses en La Moneda, este tipo parece agotarse y requiere unadefinición para responder a los nuevos desafíos puestos por las expectativasconstruidas en la campaña, acentuadas por el alza en el precio del Cobre ypor una suerte de inquietud social por una participación más justa en elingreso, expresada ya por el movimiento estudiantil.Las encuestas reflejan un reclamo por mayor autoridad, por más decisión, másefectividad y a esto hay que poner atención, pues establece una idea sobreel tipo de liderazgo que se requiere para los próximos años. Una nuevadefinición se encuentra en la combinación del proyecto del Gobierno y lascualidades de la Presidenta. Se deberá optar entre un abanico de tipos delíder. La opción populista, que teóricamente no es descartable tanto por losdineros disponibles como por ser una forma de recomponer lazos, estápolíticamente descartada del proyecto Concertacionista; la opción delliderazgo tecnocrático modernizador también es construible como modo deponer a la Presidenta por sobre las presiones sociales y demandascorporativas con un lenguaje de Estado y un discurso futurista, cuestiónpoco viable si se asume que la elección de Bachelet fue para responder a laexclusión social y la ausencia de ciudadanía constructora del país. Sidescartamos estos extremos Bachelet deberá optar –y no moverse entre- por unliderazgo de mujer fuerte, capaz de enfrentarse a los poderes fácticos queintentan frenar sus reformas emblemáticas y que muestre todo su potencialrespaldo popular apoyándose en los partidos de la Concertación, que son losque en su nombre están en mejores condiciones para dar la lucha política enel parlamento y hacia opinión pública.Esto implica una opción que se define en torno a una meta principal de lagobernante y que permite a la ciudadanía ordenar sus expectativas.El segundo problema es la cuestión del estilo de gobernar. Las Comisiones yConsejos de nivel presidencial son un espacio positivo que permite barajaralternativas técnico políticas, de limitada participación ciudadana. Sinembargo, por su composición y tareas no deja clara la orientación quedebieran tomar las proposiciones técnicas que debaten. Aún más, se hademostrado que la mediación de estas instancias entre el gobierno y losciudadanos e incluso con los partidos, ha tendido ha dejar al gobierno en un“tren de espera”, sin la iniciativa necesaria para impulsar las medidascentrales de lo que se propuso realizar en estos cuatro años.En este sentido, la participación ciudadana además de darse a través de larepresentación por el sistema de partidos, puede ser más efectiva si sepresionara desde el gobierno y los partidos que le apoyan, por lamodificación del binominal, la necesidad de la iniciativa ciudadana paralegislar y los plebiscitos vinculantes. Como lo demostrara hace años A.Valenzuela, no son las movilizaciones sociales las que desestabilizangobierno, sino las incompetencias del sistema político para procesarlos.La cuestión que articula los temas del tipo de liderazgo y el estilo está enel proyecto país del gobierno. Está claro que no es la suma de las reformasprometidas, pues el todo es más que sus partes. Si se persiste en la promesadel sistema de protección social como la herencia principal a dejar por elgobierno, lo que incluye evidentemente una centralidad en la agenda, estoimplica asumir que deberá haber debate y confrontación con ideas e interesesque tienen mucho poder y capacidad de presión.La agenda social del gobierno cuenta con el consenso de toda laConcertación, está en las expectativas de los ciudadanos, y la derechapolítica y económica ya levanta su crítica al “Estado de Bienestar”, a lafalta de flexibilidad laboral, a los altos impuestos, a la vez que desata elpopulismo con las platas fiscales. A su vez, la agenda democratizadoratambién se relaciona directamente con la agenda social, pues el interés delos ciudadanos, expresados a través del sistema político, demandando mayorparticipación institucionalizada puede entregar el apoyo necesario para eléxito de ésta.El tipo de liderazgo que reclaman los ciudadanos no es el autoritarismo, esla autoridad para imponerse a los poderes que resisten las reformas y paraque la política gobierne al mercado. De ese modo puede explicarse que losciudadanos demanden autoridad y la derecha autoritaria siga cayendo en lasencuestas.
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Osvaldo Torres G
Miembro Comisión Política PS.
Concejal Peñalolén.